Astrónomos descubrieron un mundo rocoso potencialmente habitable a solo 25 años luz de la Tierra, una distancia considerada relativamente cercana.
De acuerdo con una investigación de científicos de la Universidad de California en Irvine (EE.UU.), cuyos resultados fueron publicados en la revista The Astrophysical Journal, este objeto, denominado GJ 3378 b, es un exoplaneta, es decir, un planeta fuera del sistema solar.
«Es uno de nuestros vecinos cósmicos más cercanos. 25 años luz puede parecer una gran distancia, pero la Vía Láctea tiene unos 100 000 años luz de diámetro, así que, en ese sentido, es nuestro vecino de al lado«, dijo el astrónomo Paul Robertson, quien dirige el equipo de investigación, en un comunicado.
La supertierra orbita la tenue estrella enana roja GJ 3378 en la constelación de Camelopardalis (la Jirafa). El GJ 3378b fue detectado inicialmente en 2024 por astrónomos franceses con el Telescopio Canadá-Francia-Hawái en Mauna Kea.
En esa oportunidad, se estimó que la masa de este exoplaneta era 5,26 veces la de la Tierra; no obstante, en el nuevo estudio dirigido por Robertson se pudo conocer que su masa es 2,3 veces la terrestre. Esto le da esa característica de supertierra rocosa, que sería mucho más similar a nuestro planeta de lo que se creía.
Con los nuevos análisis, además, se corrigió su período orbital, que no es de 25 días, sino de 21. Su zona habitable, la región donde las temperaturas permitirían agua líquida en superficie, quedaría entonces mucho más cerca que en nuestro sistema.
«Esta supertierra recibe aproximadamente el 90 % de la radiación de su estrella anfitriona, igual que la Tierra recibe del Sol, así que se encuentra justo en el punto ideal», detalló Robertson.
Ese dato y su masa de 2,3 veces la terrestre sitúan a este objeto justo en el punto óptimo de las supertierras. Pero eso no significa de inmediato que GJ 3378b sea habitable; puesto que cualquier agua líquida expuesta al vacío del espacio se sublimaría y, para que un planeta tenga ese recurso en su superficie, necesita una atmósfera; de momento, no hay forma de saber si este exoplaneta tiene una.


