El papel del Partido Comunista de China en el desarrollo moderno de China

El mensaje del presidente Xi no se limita a los comunistas chinos. Es un llamado a todos los comunistas del mundo y/o organizaciones de izquierda, para seguir sosteniendo el desarrollo creativo del marxismo aplicado a las nuevas exigencias…

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Carlos Gutiérrez P.*— El primero de julio se celebró el 105 aniversario de la creación del Partido Comunista de China, actualmente no solo el más grande del mundo, sino el más importante, ya que dirige al estado más decisivo del planeta, y así quedó reflejado en el discurso oficial que su líder, el presidente Xi Jinping, dirigió al Pleno del Comité Central, hablándole no solo a sus militantes, sino al mundo entero.

Los logros actuales del desarrollo de China están vinculados indefectiblemente a la conquista del poder por el Partido Comunista en el año 1949, dando origen a un nuevo estadio de su historia, superando los “años de humillación” al que fueron sometidos por el colonialismo e imperialismo europeo, y el expansionismo militarista japonés.

La lucha emancipadora que encabezó el Partido Comunista Chino en las primeras décadas del siglo XX, con enorme sacrificio de millones de sus militantes, se coronó con el triunfo que abrió el proceso de reconstrucción de la nueva China, que vivió procesos complejos internos y externos, como fueron la guerra de Corea y las tensiones con la Unión Soviética.

El origen del Partido Comunista estuvo inmerso en una lucha cruenta por liberar al pueblo y la nación china de una explotación colonial feroz, bajo el liderazgo del movimiento obrero, y con las herramientas conceptuales del marxismo-leninismo de principios de siglo, junto a las experiencias revolucionarias que se manifestaban a lo largo del mundo, se fue construyendo un liderazgo político-social que se convirtió en un pilar fundamental para la lucha de una población empobrecida, humillada y masacrada.

Según el presidente Xi la claridad, creatividad y firmeza ideológica del PCCH han sido los pilares para la comprensión de los desafíos ante su pueblo y la tendencia histórica que caracterizaba la evolución del siglo XX. En sus palabras: “Durante 105 años, nuestro Partido se ha mantenido fiel a su aspiración y misión originales de buscar la felicidad del pueblo chino y la revitalización de la nación china. Ha comprendido profundamente la tendencia general del desarrollo mundial, ha captado con precisión los cambios en la principal contradicción de la sociedad en diversos períodos históricos y ha unido y liderado a los pueblos de todos los grupos étnicos del país en una lucha incesante, creando los grandes logros de la nueva revolución democrática, la revolución y construcción socialista, la reforma y apertura y la modernización socialista, y el socialismo con características chinas en la nueva era, escribiendo la epopeya más magnífica en los miles de años de historia china”.

La ligazón estrecha entre la historia del Partido Comunista y los avances civilizatorios modernos de China se han demostrado concretamente, y ha sido el fruto de la comprensión ideológica y del compromiso político, del que han dado cuenta millones de militantes a lo largo de su vida.

Según el líder chino: “Ciento cincuenta años de lucha incesante han allanado el camino correcto para lograr la gran revitalización de la nación china. En las grandes prácticas de la revolución, la construcción, la reforma y la nueva era, nuestro Partido ha guiado al pueblo a través de innumerables dificultades, abriendo con éxito y manteniendo la senda del socialismo con características chinas. En tan solo unas décadas, hemos completado el proceso de industrialización que a los países desarrollados les llevó cientos de años, creando los dos milagros del rápido desarrollo económico y la estabilidad social a largo plazo. Hoy, la gran revitalización de la nación china es imparable y vislumbra un futuro brillante sin precedentes”.

Fue el Partido Comunista de China, luego de iniciada la reforma y la apertura, el artífice de su diseño, implementación y supervisión. Si bien China hoy está lejos de ser una sociedad perfecta –como ningún país del mundo lo es–, es innegable la transformación experimentada a nivel social.

Algunos de esos cambios son: el haber sacado a 800 millones de la pobreza extrema y eliminado dicho flagelo en un tiempo récord en la historia (2020), incremento sustancial del ingreso (PIB per cápita de 13.303 para el año 2024), transformado radicalmente su infraestructura, elevada tasa de alfabetización (97 %), incremento de la esperanza de vida (79 años), mayor participación de la mujer, mejoras ambientales, acceso a telecomunicaciones de vanguardia, entre otros que, sin duda, hacen que hoy el país luzca muy distinto; las universidades del país comienzan a repuntar en los más destacados rankings globales de educación superior, aunado a una cada vez mayor producción científica, resultado de la inversión sostenida en Investigación y Desarrollo que catapulta al país asiático entre los mejores.

Para el actual liderazgo del país, la cuestión clave del éxito del proceso chino ha estado en la elaboración teórica novedosa que ha realizado a partir de los fundamentos del marxismo, logrando una nueva síntesis de este con las realidades históricas, culturales y políticas del pueblo chino.

Para el presidente Xi, esto se sintetiza en la actividad que fundió “sistemáticamente los principios básicos del marxismo con las realidades específicas de China y con su destacada cultura tradicional, impulsando continuamente la sinización y modernización del marxismo, dando forma al Pensamiento de Mao Zedong, la Teoría de Deng Xiaoping, la Teoría de las Tres Representaciones, la Perspectiva Científica del Desarrollo y el Pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con características chinas para una nueva era, enriqueciendo y desarrollando enormemente el marxismo. Hoy, la vigorosa vitalidad y el dinamismo de la causa del socialismo con características chinas ponen a prueba la naturaleza científica y la veracidad del marxismo, demuestran plenamente su carácter práctico y orientado al pueblo, y resaltan su apertura y pertinencia”

En esa dirección, el compromiso teórico de los comunista chinos pasa por la continuidad del camino creativo y crítico de sus fundamentos. En el discurso de aniversario se expresa así: “Estamos comprometidos con la búsqueda de la verdad y siempre tenemos presente el progreso. Nuestro Partido considera el marxismo una poderosa arma ideológica para transformar los mundos subjetivo y objetivo. Nos adherimos a los principios de emancipación intelectual, búsqueda de la verdad en los hechos, adaptación a los tiempos y pragmatismo. Nos enfocamos en revelar y aplicar la verdad en la resolución de las contradicciones sociales, somos expertos en poner a prueba y desarrollar la verdad en la práctica, y constantemente orientamos las nuevas prácticas con nuevas teorías para asegurar que la causa del Partido y del pueblo avance en la dirección correcta”.

Pero, el Partido solo asume la labor de intérprete de los anhelos y necesidades de su pueblo, no se entiende una existencia alejada de ese fundamento ni ser una organización que termine en sí mismo. Xi Jinping lo resalta con fuerza en su discurso: “Profundamente arraigado en el pueblo, nuestro Partido siempre ha mantenido una base sólida. Nuestro Partido tiene presente que el país es el pueblo y el pueblo es el país, se adhiere al principio de servir al público y gobernar para el pueblo, practica conscientemente el propósito fundamental de servir al pueblo de todo corazón, y se mantiene firmemente del lado del pueblo, piensa con el pueblo y trabaja con el pueblo, poseyendo así una base sólida que ninguna tormenta puede sacudir.”

“El pueblo es el artífice de la historia y el verdadero héroe. En nombre del Comité Central del Partido Comunista de China, expreso mi más profundo respeto al pueblo de todo el país y a todas las personas de todos los ámbitos de la vida que luchan en todos los frentes. Extiendo mis más sinceros saludos a nuestros compatriotas en la Región Administrativa Especial de Hong Kong, la Región Administrativa Especial de Macao, Taiwán y la diáspora china”.

Las tareas del Partido Comunista serán cada vez más exigentes, y por lo tanto, debe estar preparado para esos nuevos desafíos, colocando por delante tareas de renovación, actualización y constante vigilancias sobre sus procesos. El presidente Xi retrata esto como un nuevo impulso: “La gobernanza integral y rigurosa del Partido es un camino sin fin. En este nuevo camino, debemos implementar plenamente el pensamiento de construcción del Partido de la nueva era, cumplir con los requisitos generales para la construcción del Partido en la nueva era, centrarnos en mejorar la capacidad de gobernanza a largo plazo del Partido, mantener su carácter avanzado y su pureza, y preservar sus estrechos vínculos con el pueblo. Debemos perfeccionar el sistema de gobernanza integral y rigurosa del Partido, fortalecer todos los aspectos de la construcción del Partido bajo el liderazgo de la construcción política, librar con determinación la guerra decisiva, prolongada y global contra la corrupción, y fortalecer continuamente el liderazgo político, la orientación ideológica, la movilización de masas y el atractivo social del Partido, asegurando que este siga siendo un núcleo de liderazgo sólido en el proceso histórico de defensa y desarrollo del socialismo con características chinas en la nueva era”.

El compromiso histórico con todo el pueblo chino se vuelve a manifestar en la tarea pendiente del caso Taiwán, usado políticamente por el imperialismo estadounidense, para ser reunificado con la sociedad y el estado chino. La definición es clara “Resolver la cuestión de Taiwán y lograr la reunificación completa de la patria es una tarea histórica ineludible de nuestro Partido y la aspiración común de todos los hijos e hijas de China. Debemos implementar rigurosamente la estrategia general del Partido para resolver la cuestión de Taiwán en la nueva era, adherirnos al principio de una sola China y al Consenso de 1992, unirnos a la gran mayoría de los compatriotas taiwaneses, profundizar los intercambios, la cooperación y el desarrollo integrado entre ambos lados del estrecho, reprimir con firmeza a las fuerzas separatistas que abogan por la “independencia de Taiwán”, oponernos a la injerencia externa y promover con determinación la gran causa de la reunificación nacional.”

La reflexión actual no es ajena a las complejidades que plantean posiciones de países y bloques encabezados por Estados Unidos y la OTAN, que continúan con una mirada agresiva y unipolar de las fuerzas globales y por lo tanto tensionan las relaciones internacionales, poniendo en el centro de sus objetivos el liderazgo de China. En esa dirección el liderazgo comunista chino no es inocente y se plantea una forma de abordarlo, se afirma que: “Para fortalecer nuestra confianza y continuar nuestros esfuerzos, debemos afrontar activamente los riesgos y desafíos que se interponen en nuestro camino.

El desarrollo de China se encuentra actualmente en un período donde coexisten oportunidades y riesgos estratégicos, y donde aumentan las incertidumbres y los factores impredecibles. Debemos estar preparados en todo momento para superar las pruebas más importantes, incluso las más turbulentas. En esta nueva etapa, todo el Partido debe fortalecer su conciencia de los peligros potenciales, adherirse al pensamiento fundamental, impulsar el espíritu de lucha, mejorar su capacidad de resistencia, coordinar mejor los asuntos internos e internacionales, coordinar el desarrollo y la seguridad, y perfeccionar su capacidad para prever científicamente los cambios, percibir rápidamente los riesgos y responder eficazmente a los desafíos”.

“Con confianza inquebrantable y esfuerzos constantes, debemos promover persistentemente la construcción de una comunidad de futuro compartido para la humanidad. A medida que se aceleran los cambios que ocurren una vez cada siglo, el mundo ha entrado en un nuevo período de turbulencia y transformación, y la humanidad se encuentra nuevamente en una encrucijada.

En este nuevo camino, debemos seguir la voluntad del pueblo y la tendencia general, enarbolar la bandera de la paz, el desarrollo, la cooperación y los resultados mutuamente beneficiosos, promover los valores comunes de toda la humanidad, impulsar la construcción de un nuevo tipo de relaciones internacionales y promover la implementación de iniciativas de desarrollo, seguridad, civilización y gobernanza globales, inyectando así más energía positiva a la paz y el desarrollo mundiales”.

La responsabilidad del Partido Comunista en la conducción de la sociedad china se extiende al mundo, atendiendo las complejas situaciones que actualmente se viven. A través de la Comunidad de Destino de la Humanidad, el jefe de Estado chino ha lanzado cinco iniciativas que se perfilan en distintos órdenes de la cooperación política, económica, social y cultural, a saber: la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR, 2013); la Iniciativa para el Desarrollo Global (IDG, 2021); la Iniciativa para la Seguridad Global (ISG, 2022); la Iniciativa para la Civilización Global (ICG, 2023) y la Iniciativa para la Gobernanza Global (IGG, 2025), esta última anunciada el primero de septiembre del año pasado en la reunión de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) Plus, en Tianjin. En el reciente Libro Blanco More Just and Equitable Global Governance: China’s Principles, Proposals and Actions, publicado el 17 de junio de 2026, se plantea que la IGG se basa en cinco aspectos fundamentales: igualdad soberana, el Estado de derecho internacional, el multilateralismo, un enfoque centrado en las personas y acciones reales; los que sin duda persiguen una orientación del sistema de gobernanza global más justo, inclusivo, equitativo, cooperativo y plural.

No es casual entonces que Pekín en los últimos años se haya convertido en la capital de la diplomacia a nivel internacional y es en esa dirección donde debemos poner el acento y observar y analizar con detenimiento las decisiones que de allí emanan y el papel positivo, estabilizador y pacífico para el futuro de la humanidad.

Finalmente, el mensaje del presidente Xi no se limita a los comunistas chinos. Es un llamado a todos los comunistas del mundo y/o organizaciones de izquierda, para seguir sosteniendo el desarrollo creativo del marxismo aplicado a las nuevas exigencias, trabajar y confiar en el pueblo y los trabajadores, enfrentarse a los desafíos políticos y estratégicos que se ciernen sobre la humanidad, porque debe asumirse con responsabilidad ante los pueblos la lucha, hoy más necesaria que nunca, por construir la casa y el destino común de la humanidad.

Analista geopolitico chileno

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