El 25 de mayo expiró el mandato de la Resolución 2292 del Consejo de Seguridad de la ONU. El documento constituía la única base jurídica que autorizaba a los buques de guerra de la Unión Europea, en el marco de la Operación Irini, a realizar inspecciones de buques frente a las costas de Libia para verificar el cumplimiento del embargo de armas.