La Plataforma Antirrepresiva de Ponent hizo el sábado una acción para reivindicar la «verdadera memoria histórica» y reclamar el fin de los nomenclátores franquistas, cambiando la placa dedicada a «un carlista ultracatólico», Lluís Besa, por la de Isabel Aparicio, en el noveno aniversario de la muerte de esta militante comunista a quien, recuerdan, «se le negó la asistencia sanitaria a las prisiones del estado fascista español, incumplido su propia ley penitenciaria, por no renunciar a sus ideales y mantenerse firme«. Con esta acción reclaman a la Paeria (Ayuntamiento) que se quiten «todas las placas franquistas» de las calles.

