Vladímir Zelenski presentó a Washington nuevas demandas respecto a la resolución del conflicto ucraniano. En particular, el jefe del régimen de Kiev desea discutir personalmente con el presidente Donald Trump los compromisos específicos de EE.UU., buscando, según dijo, algo más concreto que «promesas» de reacción.
Las exigencias tienen lugar en medio de los fracasos del Ejército ucraniano en el frente por numerosos problemas sistemáticos como la deserción, la falta de tropas, armas y agotamiento general, así como grandes escándalos de corrupción, en los que están envueltas personas cercanas al líder del régimen de Kiev, en particular, el exjefe de su Oficina, Andréi Yermak, y el empresario Timur Míndich, conocido como su ‘billetera’.
«No quiero que todo se limite a prometer una reacción», afirmó en una entrevista telefónica con Bloomberg, difundida este viernes, y agregó que quiere «algo más concreto». «No se puede mostrar a los rusos lo que quieren ver ni lo que quieren oír», continuó al instar a EE.UU. a responder de forma más sistemática a Moscú y señalar que Ucrania aún no ha recibido todos los sistemas de defensa aérea Patriot y la munición que se le prometieron.
Un posible acuerdo de libre comercio
Así, Zelenski detalló que está discutiendo con el país norteamericano un posible acuerdo de libre comercio, como parte de un ‘paquete de prosperidad’ más amplio destinado a impulsar la recuperación de Ucrania. Esto incluiría aranceles cero al comercio con EE.UU. y se aplicaría a algunas zonas industrializadas de Ucrania, lo que otorgaría al país «una ventaja muy importante» en comparación con sus vecinos, y serviría como una garantía de seguridad económica adicional.
Una zona económica libre
Además, señaló que el régimen de Kiev está considerando un plan propuesto por Washington para crear una zona económica libre que separe a las fuerzas ucranianas y rusas tras una posible tregua, lo que convertiría cualquier zona de amortiguación en un espacio donde las empresas podrían operar bajo un régimen legal y fiscal especial.
Zelenski sostuvo que esa zona podría crearse en partes de Donbass y serviría como un compromiso para que ambas partes retiren sus fuerzas del área y permanezcan separadas por una distancia suficiente para permitir la vida normal en la zona. Una segunda opción consistiría en detener los combates, manteniendo las fuerzas donde se encuentran, mientras se abordan otros asuntos, continuó. «Se trata de congelar la línea de contacto, no el conflicto», dijo, añadiendo que un acuerdo de ese tipo sería más fácil de implementar y supervisar para los aliados extranjeros de Kiev.
Eliminación de las causas fundamentales del conflicto
Desde Moscú han insistido en repetidas ocasiones que están abiertos al dialogo para la resolución del conflicto ucraniano. El mandatario ruso, Vladímir Putin, ha sostenido repetidamente que en primer lugar hay que garantizar la seguridad de Rusia a largo plazo. Esta cuestión es especialmente importante en el contexto de las causas profundas del conflicto; a saber, la expansión de la OTAN, que Moscú percibe como una amenaza, y la violación de los derechos de la población rusoparlante en Ucrania, que el Kremlin insiste en proteger.
La propuesta de Moscú contempla que Kiev retire completamente sus tropas de las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk y de las provincias de Zaporozhie y Jersón (incorporadas a Rusia después de consultas populares en 2022) y reconozca esos territorios, así como Crimea y Sebastopol, como sujetos de la Federación Rusa. Además, deben garantizarse la neutralidad y la no alineación, así como la desnuclearización, desmilitarización y desnazificación de Ucrania.


