
En la Explanada de los Derechos Humanos (Trocadéro), uno de los sitios que identifica a París, decenas de personas protagonizaron una movilización multinacional convocada por organizaciones de la sociedad civil para expresar indignación por el ataque del 3 de enero.
Asociaciones que reúnen entre otros a argentinos, bolivianos, colombianos, cubanos, chilenos, ecuatorianos, franceses, hondureños, malienses, mexicanos, nigerinos y peruanos denunciaron con la Torre Eiffel como testigo las acciones de Washington y la violación del Derecho Internacional que representan.
Con pancartas, banderas y consignas, demandaron la libertad inmediata de Maduro, quien recordaron que es el presidente constitucional de la nación sudamericana, y de la diputada Flores.
También reclamaron el respeto a la soberanía y la autodeterminación del pueblo venezolano y la defensa de la paz en América Latina, el Caribe y el mundo frente a las pretensiones imperiales de la administración de Donald Trump.
La manifestación en Trocadéro pidió insistir en que la agresión a Venezuela no busca combatir el narcotráfico o el terrorismo, solo ambiciona apoderarse de su riqueza natural, desde el petróleo y el gas hasta el oro y el agua.
En el llamado a la movilización, los organizadores pidieron dejar a un lado las posiciones políticas para concentrarse en la denuncia de una transgresión del Derecho Internacional y la Carta de la ONU que debería preocupar a todos.
Esta tarde se realizó igualmente un acto de solidaridad con Venezuela en la parisina Plaza de la Bastilla con la participación de partidos, sindicatos y asociaciones de Francia.
La Confederación General de Trabajo (CGT), uno de los principales sindicatos del país, convocó a condenar la agresión y a considerar que otros pueblos podrían ser blanco de las pretensiones imperiales de Trump.

