
Desde temprano en la mañana los vehículos de trabajo comenzaron a abandonar la capital francesa, después de que la Fnsea decidiera mantener su manifestación frente a la Asamblea Nacional durante toda la noche, con reclamos contra el acuerdo de libre comercio Unión Europea (UE)-Mercosur y demandas de un mayor apoyo gubernamental al campo.
La víspera, cientos de tractores entraron en París en una nueva jornada de movilizaciones contra el acuerdo UE-Mercosur, al que los agricultores galos acusan de potenciar la competencia desleal, protestas a las que se sumaron los Jóvenes Agricultores y otros sindicatos.
El movimiento también cuestiona las normas y los trámites burocráticos que obstaculizan la labor en los campos del país, así como la falta de respaldo e incentivos gubernamentales para favorecer a un sector clave.
Entre las acciones realizadas ayer por la Fnsea estuvo el vertimiento de unas 30 toneladas de papa en el puente de la Concordia, frente a la Asamblea Nacional.
El primer ministro Sébastien Lecornu anunció una ley de urgencia, que sería presentada en marzo, para abordar algunos reclamos de los agricultores, como los relacionados con el agua, la amenaza de los lobos y los medios de producción.
Asimismo, indicó a los prefectos departamentales valorar la posibilidad de derogar reglas sobre el uso de nitratos en los campos.
Pese a retirar sus tractores de París, la Fnsea descartó detener el movimiento, y ratificó una nueva movilización el 20 de enero frente a la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo, donde pretende aumentar la presión sobre los eurodiputados para que voten contra el acuerdo de libre comercio UE-Mercosur, que debe firmarse el sábado en Asunción, Paraguay.

