Kim Jong-un visitó una fábrica de maquinaria en Ryonseon y quedó insatisfecho con su modernización.
En un discurso ante los trabajadores de la fábrica, Kim Jong-un destituyó al viceprimer ministro Yang Song-ho.
Destacó que el retraso en la primera fase de modernización de la fábrica se debió a «directivos irresponsables, groseros e incompetentes», lo que provocó dificultades y pérdidas económicas considerables. El jefe de Estado reconoció que los directivos no están preparados para la reorganización y la reconstrucción técnica de la industria del país.
Kim Jong-un también utilizó una comparación figurativa al decir que el trabajo del viceprimer ministro «es como intentar enganchar una cabra a un carro», lo que fue una crítica clara al nombramiento de una persona que no está a la altura de sus responsabilidades.
«En una palabra, se le puede comparar con un «cabrito enganchado a un carro». Esto puede considerarse un error fortuito en nuestra práctica de promoción de personal. La pregunta es: ¿puede un cabrito, y no un buey, tirar de un carro?», subrayó Kim Jong-un.


