
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) denunció este martes la demolición por parte de Israel de estructuras dentro del complejo de la Agencia de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), ubicado en el barrio palestino de Sheikh Jarrah, en Jerusalén Este ocupada.
El hecho es una “violación deliberada del derecho internacional” y un “ataque sin precedentes” contra una agencia de la ONU, numerosas fuerzas militares israelíes acordonaron la zona en horas de la mañana, expulsaron a los guardias de seguridad y permitieron el ingreso de una excavadora que inició las tareas de derribo.
Testigos presenciales confirmaron que los soldados izaron la bandera israelí dentro de la sede de la institución multilateral.
“Se trata de un ataque sin precedentes contra la UNRWA y sus instalaciones, y también constituye una grave violación del derecho internacional y de los privilegios e inmunidades de las Naciones Unidas”, declaró Jonathan Fowler.
El comisionado general de la UNRWA, Philippe Lazzarini, reiteró en su cuenta de X que “lo que le ocurra hoy a UNRWA le sucederá mañana a cualquier otra organización internacional o misión diplomática”.
La acción se enmarca en una serie de medidas adoptadas por el gobierno israelí contra la UNRWA desde finales de 2024. En diciembre de 2025, el Parlamento israelí (Knéset) aprobó una reforma legal que despoja a la agencia de su inmunidad —garantizada bajo la Ordenanza de las Naciones Unidas de 1947— y autoriza la expropiación de sus locales en Jerusalén Este.
Previamente, el 14 de enero de 2026, fuerzas israelíes cerraron un centro de salud de la UNRWA en la Ciudad Vieja de Jerusalén y anunciaron el corte inminente de agua y electricidad a todas sus instalaciones.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, expresó su “indignación” y señaló que esta acción forma parte de una “escalada de agresiones contra los grupos de ayuda humanitaria”.
Por su parte, Jordania condenó enérgicamente la demolición, calificándola como una “grave escalada y flagrante violación del derecho internacional”.
El Ministerio de Asuntos Exteriores jordano advirtió que estas medidas buscan socavar el papel simbólico y legal de la UNRWA en la defensa de los derechos de los refugiados palestinos, incluido el derecho al retorno consagrado en la Resolución 194 de la Asamblea General de la ONU.
Hamás también rechazó la demolición, calificándola de “flagrante violación de todas las leyes y normas internacionales” y exigió a la comunidad internacional tomar “acción directa” para detener los ataques contra la agencia.
Israel justificó la operación alegando que el complejo pertenece a la Autoridad de Tierras de Israel y que, tras la legislación de 2025, la UNRWA ya no goza de inmunidad. No obstante, la ONU recuerda que, como Estado miembro, Israel está obligado a respetar la inviolabilidad de sus instalaciones, conforme al derecho internacional vigente.

