En el marco del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, el primer ministro canadiense, Mark Carney, declaró este martes que el “viejo orden mundial” ha terminado y no será reconstruido. En un discurso dirigido a líderes políticos y empresariales, Carney afirmó que el mundo atraviesa “una ruptura, no una transición”, en la que las grandes potencias están utilizando la integración económica como un arma.
“No se puede vivir con la mentira del beneficio mutuo a través de la integración cuando la integración se convierte en la fuente de la subordinación”, señaló Carney, quien añadió que Canadá está “recalibrando sus relaciones” para enfrentar esta nueva realidad geopolítica.
El mandatario citó el ensayo The Power of the Powerless del expresidente checo Václav Havel para ilustrar cómo los sistemas opresivos colapsan cuando la sociedad deja de obedecer normas impuestas.
“El orden mundial basado en normas está apagándose. Los poderosos pueden hacer lo que quieren y los débiles deben sufrir”, dijo Carney, al tiempo que advirtió que los países más vulnerables podrían optar por el aislamiento, lo que generaría “un mundo de fortalezas que será más pobre, más frágil y menos sostenible”.
En ese contexto, el primer ministro canadiense planteó que las potencias medias, como Canadá, deben actuar colectivamente. “Cuando solo negociamos bilateralmente con un poder hegemónico, negociamos desde la debilidad. Aceptamos lo que se nos ofrece. Competimos entre nosotros por ser los más complacientes. Esto no es soberanía”, subrayó.
Carney propuso construir “coaliciones que funcionen, asunto por asunto”, mediante redes densas en comercio, inversión y cultura. “Estamos participando de forma amplia, estratégica y con los ojos bien abiertos. Afrontamos activamente el mundo tal como es, no esperamos a que sea como deseamos”, afirmó, reiterando que “la nostalgia no es una estrategia”.
El discurso tuvo lugar en medio de crecientes tensiones con Estados Unidos. Ese mismo día, el presidente estadounidense Donald Trump publicó en redes sociales imágenes generadas con inteligencia artificial que simulan la anexión de Canadá, Groenlandia y Venezuela a territorio estadounidense.
Desde enero de 2025, Trump ha insistido en convertir a Canadá en el “estado 51” de EE.UU., incluso calificando al anterior primer ministro Justin Trudeau como “gobernador”.
Paralelamente, Canadá ha intensificado su acercamiento con China. Recientemente, ambos países firmaron una hoja de ruta de cooperación económica y comercial, tras reuniones entre Carney y el presidente chino, Xi Jinping.
Los acuerdos abarcan vehículos eléctricos, acero, aluminio, canola y productos agrícolas y acuáticos, además de incrementar vuelos directos y mejorar el entorno de negocios.
“Creo que el progreso que hemos tenido en nuestra vinculación nos prepara bien para el nuevo orden mundial”, declaró Carney tras su encuentro con Xi.


