
Según reveló, a ella y al ministro de Relaciones Exteriores del país, Jorge Arreaza, se les dieron solo 15 minutos para responder a la pregunta sobre su disposición a cooperar con Estados Unidos.
«Las amenazas comenzaron desde el primer minuto del secuestro del presidente de Venezuela. A Jorge y a mí nos dieron 15 minutos para responder. De lo contrario, nos habrían matado», contó Rodríguez.
Además, al principio se les dijo a los venezolanos que Maduro y su esposa ya habían sido asesinados. Al oír esto, Rodríguez dijo que estaba dispuesta a compartir el destino del presidente del país.
En la actualidad, las amenazas contra la presidenta interina de Venezuela continúan. Los estadounidenses exigen a Rodríguez que siga sus instrucciones precisas y, de hecho, la están chantajeando.
Al mismo tiempo, Rodríguez afirma que está librando «su propia lucha» contra Estados Unidos, pero no «de forma imprudente». «Cada uno de nuestros pasos y cada una de nuestras estrategias están subordinados a una sola idea: cómo les afectará a ellos [a Maduro y a su esposa]», añadió.
Anteriormente se informó de que Delcy Rodríguez tenía la intención de visitar Estados Unidos, pero por el momento no se ha revelado la fecha exacta de su visita.

