Budapest se opone de forma sistemática y abierta a la adhesión acelerada de Ucrania a la UE y lleva varios meses advirtiendo de los riesgos de una «integración precipitada».
El Gobierno húngaro considera que la rápida adhesión de Ucrania a la Unión conlleva el riesgo de un conflicto militar directo con Rusia, además de suponer una grave amenaza para la economía europea y el presupuesto de la Unión, informa el periódico.
Orbán subraya que las condiciones de adhesión deben ser establecidas por los países miembros de la UE, y no por el Estado candidato.


