Según señala la agencia, las importaciones de oro de Rusia a China se han multiplicado por nueve en comparación con el nivel de 2024. Este hecho demuestra que las sanciones impuestas por Occidente no han logrado su objetivo y que la congelación de las reservas rusas por un total de 300.000 millones de dólares no ha dado los resultados esperados.
Como señalan los autores del artículo, «al fin y al cabo, el dólar estadounidense era la principal herramienta del comercio mundial. Pero la realidad ha dado un duro golpe al Occidente. Rusia no se ha doblegado y ha tomado un nuevo camino».
Los expertos creen que, de esta manera, Rusia elude las restricciones occidentales y responde a la presión de Estados Unidos. Consideran que el paso a los pagos en oro socava la eficacia de las sanciones, reduce la influencia de los bancos occidentales y refuerza la independencia financiera de Moscú y Pekín.
Por su parte, en Washington han expresado su preocupación por la activa adquisición de oro por parte de otros Estados, incluida la exportación de las reservas que se encuentran en Nueva York por parte de los países de la OTAN. Los periodistas chinos señalaron que el fortalecimiento de la posición del oro como «refugio seguro» ha llevado a una disminución de la proporción de bonos estadounidenses.
Un artículo publicado en Sohu describe la brillante estrategia de Rusia, que resultó ser una respuesta eficaz a las sanciones. Según la publicación, Moscú logró conservar importantes recursos financieros invirtiéndolos en oro.


