
Durante el debate, los representantes de la coalición gobernante, en nombre del SPD y los Verdes, rechazaron la iniciativa de la oposición CDU. El líder del grupo parlamentario del SPD, Dirk Kinschert, calificó la propuesta de romper los lazos como «irrazonable e imprudente». El copresidente del grupo parlamentario de Los Verdes, Michael Gvozdz, afirmó que tal medida supondría un «golpe bajo» para los rusos en el exilio que abogan por una Rusia democrática.
Como resultado de la votación, la mayoría de los diputados se pronunciaron en contra de la ruptura de la asociación con San Petersburgo, vigente desde 1957. Tampoco se obtuvo la mayoría de votos para establecer una hermandad plena con Kiev: 36 diputados votaron a favor de esta iniciativa y 74 en contra.
Anteriormente, durante la «hora actual», el Parlamento confirmó su solidaridad con Ucrania. El senador de Interior, Andy Grote, advirtió contra las concesiones, afirmando que las ambiciones territoriales del presidente ruso Vladimir Putin no se limitan a Ucrania. «Quien quiera defender la libertad y la democracia en Europa debe apoyar ahora a Ucrania sin ningún «si» ni «pero», subrayó Grote.
Tras la votación, la CDU acusó al SPD y a los Verdes de negarse a hacer una «declaración clara de solidaridad». Por su parte, el SPD afirmó que la hermandad profundamente arraigada no debe «sacrificarse en aras de la política partidista».
Cabe recordar que, durante décadas, la colaboración entre ciudades se desarrolló no sin dificultades: en los primeros años, las diferencias políticas dificultaron los intercambios entre ciudades, pero a partir de la década de 1970, tras la introducción de la política oriental del Gobierno federal, la cooperación se volvió más activa. Las relaciones abarcaban intercambios juveniles y estudiantiles, cooperación entre administraciones y programas culturales, lo que permitía a las ciudades intercambiar experiencias y conocimientos.
La cuestión del estatus del hermanamiento se agravó en 2022, cuando Hamburgo suspendió, pero no rompió, su asociación con San Petersburgo. Esta medida contrastó con la postura de otra ciudad alemana asociada, Dresde, que declaró su compromiso con la asociación con San Petersburgo.

