Fuerzas de seguridad iraníes desmantelaron un grupo terrorista que operaba en la frontera sudoriental de la República Islámica y estaba vinculado con agencias de espionaje extranjeras, informan medios iraníes.
En un operativo conjunto de las fuerzas de inteligencia y de orden público de la provincia de Sistán y Baluchistán, junto con la Fuerza Quds de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica, fueron arrestados ocho terroristas takfiríes (extremistas de una ideología islamista radical que tacha de ‘infieles’ a otros grupos de musulmanes) y tres más resultaron muertos en los enfrentamientos. Todos ellos eran extranjeros, precisaron las autoridades.
En el curso del operativo se incautaron cantidades significativas de armas escondidas, incluyendo lanzacohetes antitanque RPG-7, fusiles de ataque estadounidenses M4 equipados con cámaras de visión nocturna, varios fusiles automáticos Kalashnikov con lanzagranadas, pistolas, balas y otras municiones, así como silenciadores de armas, matrículas de coches robados y dos vehículos de pasajeros preparados para realizar ataques.
En los interrogatorios preliminares, los detenidos confesaron el ataque al puesto de control de Fahraj, en la provincia de Kermán, que provocó la muerte de tres agentes de orden y un civil el pasado 15 de diciembre.


