El enviado especial de la Presidencia rusa, Kiril Dmítriev, advirtió este jueves que el mundo se enfrenta a la mayor crisis energética de la historia.
En su cuenta de X, el enviado reaccionó a un artículo del Financial Times en el que se afirma que Rusia gana 150 millones de dólares diarios en ingresos adicionales por el alza de precios del petróleo provocada por el cierre de facto del estrecho de Ormuz por parte de Irán, en represalia a la agresión de EE.UU. e Israel.
«Esto es solo el comienzo de la mayor crisis energética de la historia», escribió.
Según el reporte, Moscú ha obtenido «una ganancia inesperada» de entre 1.300 y 1.900 de dólares por los impuestos a las exportaciones de crudo tras un incremento de demanda de su petróleo por parte de la India y de China, que dependen de los países del Golfo para su suministro energético.
El cierre de facto del estrecho de Ormuz, por donde circula alrededor del 20 % de todo el petróleo que se comercia en el mundo, ha disparado los precios a niveles no vistos desde 2022. Este lunes, el barril de crudo mostró una volatilidad histórica, superando la barrera de los 100 dólares e incluso rozando los 120 dólares en las primeras horas de la jornada. Aunque luego los precios retrocedieron, se mantiene la volatilidad.
Agresión contra Irán
- Israel y EE.UU. iniciaron una agresión conjunta contra Irán la madrugada del sábado 28 de febrero con el objetivo declarado de «eliminar las amenazas» de la República Islámica.
- Los bombardeos causaron la muerte del ayatolá Alí Jameneí y de varios altos cargos militares. Mojtabá Jameneí, hijo del fallecido líder supremo iraní, fue elegido como su sucesor.
- En respuesta a la ofensiva, Teherán ha lanzado numerosas oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y contra bases estadounidenses en países de Oriente Medio.
- Este jueves, el nuevo líder supremo se dirigió a la nación a través de un mensaje por primera vez desde su nombramiento y prometió vengar cada una de las muertes causadas por la agresión en el pueblo iraní. Además, calificó de «fundamental» seguir utilizando la medida de bloquear el estrecho de Ormuz, al tiempo que aseveró que se sopesa abrir otros frentes «donde el enemigo tiene poca experiencia y será extremadamente vulnerable».
- Mientras, Washington sigue asegurando que «gana» en el conflicto que desencadenó y que la ofensiva terminará «muy pronto». ya que, supuestamente, «no queda nada que atacar». Por su parte, las Fuerzas Armadas del país persa informaron de más de 40 oleadas de ataques contra los artífices de la agresión.


