
En un mensaje de profunda carga estratégica dirigido a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), el presidente de la República Popular China, Xi Jinping, reafirmó el compromiso inquebrantable de su nación con la estabilidad, el desarrollo y la prosperidad de la región.
El mandatario destacó que la relación entre ambas partes ha entrado en una fase de «avances profundos y sólidos» que están generando beneficios tangibles para los pueblos.
Xi recordó el éxito de la cuarta reunión ministerial del Foro China-CELAC, celebrada en Beijing el pasado mes de mayo, donde se lanzaron conjuntamente los cinco programas estratégicos: Solidaridad, Desarrollo, Civilizaciones, Paz y Pueblos.
Según el líder chino, esta hoja de ruta ha permitido una colaboración estrecha durante el último año, fortaleciendo los lazos en un contexto global complejo.
Defensa de la soberanía y la justicia internacional
El presidente chino fue enfático al posicionar a China como un aliado en la defensa de la autodeterminación de los pueblos latinoamericanos y caribeños.
«China es y siempre será un buen amigo y socio de América Latina y el Caribe», sentenció Xi, subrayando la naturaleza duradera de esta alianza.
Asimismo, ratificó que Beijing seguirá apoyando a los países de la región en la defensa de su soberanía, seguridad e intereses de desarrollo.
Hizo un llamado a trabajar de manera conjunta para salvaguardar la equidad y la justicia internacional, en un momento donde el multilateralismo enfrenta serios desafíos por presiones unilaterales.
Un modelo de cooperación Sur-Sur
Desde su fundación, la CELAC ha servido como el interlocutor principal para que la región dialogue con potencias emergentes bajo condiciones de respeto mutuo.
El mensaje de Xi Jinping pone de relieve que, a diferencia de los modelos tradicionales de dependencia, la relación con China se basa en programas que priorizan el desarrollo compartido y el intercambio entre civilizaciones.

