El suicidio: Cuando el sistema nos empuja al abismo.

Publicado:

Noticias populares

El suicidio: Cuando el sistema nos empuja al abismo.

Por André Abeledo Fernández 

No nos engañemos: el suicidio no es un simple fallo individual, es el fracaso estrepitoso de un sistema que nos prefiere medicados antes que cuidados.

Mientras las instituciones se llenan la boca con palabras vacías, la realidad es que once personas se quitan la vida al día en el Estado español. Es una tragedia que supera con creces las cifras de los accidentes de tráfico, pero que sigue convenientemente escondida bajo la alfombra del tabú.

Como sociedad, estamos fallando a quienes ya no ven salida. No es que quieran morir; es que su vida se ha convertido en un infierno insoportable y el sistema les ha cerrado todas las puertas. El problema no es solo mental, es estructural. ¿Cómo vamos a tener salud mental cuando el acceso a un psicólogo en la sanidad pública es una carrera de obstáculos de meses de espera? ¿Cómo vamos a estar sanos bajo la presión de la precariedad, los desahucios y un mercado laboral que nos trata como mercancía desechable?

El suicidio es una cuestión de clase.

Quien tiene recursos puede pagarse una terapia privada de 60 euros la sesión; quien no, queda abandonado a su suerte con una receta de antidepresivos en la mano. La falta de inversión en Salud Mental Pública no es un error de gestión, es una decisión política que condena a los más vulnerables.

Es hora de dejar de silenciar el dolor. Necesitamos menos minutos de silencio y más recursos reales. Menos hipocresía política y más justicia social. Porque una sociedad que no es capaz de cuidar la vida de su gente, es una sociedad que está, ella misma, profundamente enferma.

El suicidio es un grito desesperado frente a una sociedad que nos enferma.

No podemos seguir mirando hacia otro lado. El suicidio en este país no es una elección individual nacida del vacío; es, ante todo, el síntoma más cruel de una sociedad enferma y de un sistema que nos quiere productivos, pero no sanos. Mientras los grandes titulares se pierden en cifras macroeconómicas, una epidemia silenciosa recorre nuestros barrios, llevándose por delante a quienes ya no pueden más.

El suicidio es la epidemia silenciada. Se nos dice que es un tabú «para evitar el efecto llamada», pero la realidad es que el silencio solo sirve para ocultar la vergüenza de unas administraciones que dan la espalda a la salud mental. Es más fácil recetar un ansiolítico en cinco minutos de consulta que contratar a los psicólogos y psiquiatras que el sistema público necesita desesperadamente.

No se trata solo de química cerebral; se trata de condiciones de vida. ¿Cómo no va a romperse la salud mental de una clase trabajadora que no llega a fin de mes, que vive bajo la amenaza del desahucio o que encadena empleos precarios? El capitalismo nos vende una felicidad de escaparate mientras nos empuja al abismo de la soledad y la desesperanza.

La mayoría de las personas que deciden quitarse la vida no quieren morir, lo que quieren es dejar de sufrir. Y ese sufrimiento tiene responsables políticos. La falta de inversión en la Sanidad Pública es una forma de violencia. Cada vez que se recorta en recursos sociales, se está dejando un poco más solos a nuestros jóvenes y a nuestros mayores.

Es hora de romper el muro de cristal.

Necesitamos un Plan Nacional de Prevención del Suicidio dotado de recursos reales, no de buenas palabras. Necesitamos una sociedad que cuide, que acompañe y que entienda que la salud mental es un derecho, no un privilegio para quien pueda pagarse una consulta privada.

 

Ya basta de hipocresía. El silencio no salva vidas; la inversión pública y la justicia social, sí.

 

André Abeledo Fernández 

DEJA UN COMENTARIO (si eres fascista, oportunista, revisionista, liberal, maleducado, trol o extraterrestre, no pierdas tiempo; tu mensaje no se publicará)

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas noticias

Columna mixta del EPC participa en el desfile de Moscú

La columna del EPC asistió a la parada por invitación de Rusia.

Le puede interesar: