
El gabinete de seguridad de Israel aprobó la creación de 34 nuevos asentamientos en la ocupada Cisjordania, en una decisión mantenida bajo clasificación secreta y considerada como una de las mayores expansiones territoriales autorizadas en un solo paquete.
La información fue revelada por el portal i24NEWS, que indicó que la medida se tomó en pleno contexto del conflicto regional —mientras continúan las tensiones militares con Irán y la entidad sionista masacra al pueblo libanés— y en franca violación a los pronunciamientos de Naciones Unidas sobre la ilegalidad de estos emplazamientos y la política deliberada para incrementarlos, responsable del desplazamiento forzado de más de 36.000 palestinos durante el último año.
De acuerdo con el corresponsal militar Yinon Shalom Yitach, la aprobación constituye el preludio de la mayor operación de expansión de asentamientos en una sola sesión, elevando el total autorizado recientemente a 103. La decisión, adoptada en secreto, busca evitar presiones externas, especialmente desde Estados Unidos.
Las nuevas construcciones estarán ubicadas dentro de enclaves palestinos del norte de Cisjordania y en zonas remotas de difícil acceso, incluidas áreas cercanas a Qabatiya.
El plan también contempla la conexión entre asentamientos ya existentes, consolidando corredores territoriales bajo control israelí y ampliando la infraestructura en áreas actualmente dispersas.
Durante la reunión, el jefe del Estado Mayor de las fuerzas de ocupación no rechazó el proyecto, solicitando implementar el plan de forma gradual. Sin embargo, esta postura no fue adoptada, y las autoridades avanzaron con la aprobación integral del paquete.
Un informe del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh), emitido a mediados de febrero pasado, dio cuenta entre noviembre de 2024 y finales de octubre de 2025 del «avance o aprobación por parte de las autoridades israelíes de 36.973 unidades de vivienda en los asentamientos de Jerusalén Este ocupado, y de unas 27.200 en el resto de Cisjordania«.
Durante ese mismo periodo se registraron 1.732 incidentes de violencia cometidos por los colonos que causaron víctimas o daños materiales, a menudo con la anuencia cómplice de los militares de la ocupación.
Este movimiento consolida la expansión territorial israelí en un momento de guerra regional, mientras aumentan las tensiones diplomáticas y las advertencias internacionales sobre el impacto de estas medidas en la estabilidad de la región.

