
El grupo Hamás declaró este viernes que no adoptará ninguna medida orientada al desarme antes de que las fuerzas militares de Israel completen su retirada de la Franja de Gaza y cumplan con las obligaciones asumidas en el acuerdo, posición respaldada por Ghazi Hamad, integrante de la delegación negociadora, quien precisó que la entrega de armas está directamente vinculada al repliegue israelí y al inicio de la reconstrucción del devastado enclave palestino.
En declaraciones al canal Al Jazeera, el representante palestino aclaró que Israel no tendrá rol alguno en el proceso de desarme, el cual será ejecutado por un comité nacional palestino. Hamad enfatizó que Hamás no implementará acción alguna si Israel no cumple primero a sus compromisos.
El integrante de la delegación palestina agradeció la mediación brindada por Egipto, Qatar y Turquía, aunque calificó las negociaciones como «difíciles y duras», asegurando que Hamás buscaba garantizar el mejor resultado posible «sin dejar de estar comprometido con la protección de los derechos del pueblo palestino».
El alto el fuego se suscribió bajo el plan de 20 puntos propuesto por Trump para Gaza, bajo la supervisión de la Junta de Paz que preside el mandatario estadounidense. A pesar de que el cese al fuego comenzó el 10 de octubre de 2025, Israel ha mantenido ataques diarios en toda Gaza, matando a 1.214 palestinos e hiriendo a 3.977 mientras provoca una destrucción generalizada, además de continuar ocupando territorio gazatí más allá de la «línea amarilla», la demarcación virtual de repliegue pactada en octubre de 2023.
La escalada militar genocida impuesta Gaza desde 2023 ha dejado un saldo superior a 73.000 palestinos asesinados y más de 174.000 heridos —la mayoría mujeres y niños—, y destruido cerca del 90% de la infraestructura del enclave.
La ONU reitera alerta por crisis humanitaria en Gaza
Las declaraciones del vocero palestino llegan luego de que el presidente Donald Trump anunciara un acuerdo destinado al desarme completo de Hamás. En sus redes sociales, el mandatario sostuvo la consecución de un supuesto pacto para el «desarme total» de la organización y de otros «grupos armados», al cumplirse más de 1.000 días de la agresión militar israelí en la Franja de Gaza.
La parte palestina no se hizo eco de la declaración de Trump, emitida en un contexto de negociaciones truncas con Irán y tras la disolución del Gobierno en la zona.
En su red Truth Social, Trump calificó el convenio de «histórico» y aseveró que las tropas militares de Israel iniciarán su retiro a medida que se ejecute el proceso.
«A medida que se complete el desarme, las fuerzas israelíes se retirarán, y la Fuerza Internacional de Estabilización colaborará con una nueva fuerza policial palestina para garantizar la seguridad de Gaza para sus residentes y sus vecinos», manifestó. Esa afirmación es totalmente opuesta a la declaración de Hamás.
El pronunciamiento ocurrió horas después de que la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) advirtiera sobre el grave deterioro de las condiciones operativas en la zona humanitaria situada al oeste de la «línea amarilla», perímetro bajo control del Ejército israelí.
El informe del organismo de la ONU detalló que dicho límite avanzó hacia sectores del este de la región central, áreas de la ciudad de Gaza y Jan Yunis. Este desplazamiento estuvo acompañado de nuevas órdenes de evacuación y de resguardo que afectaron incluso más de 10 instalaciones de la propia UNRWA, complicando la distribución de asistencia e intensificando la crisis humanitaria en la Franja.

