La Unión Europea (UE) se prepara ante la amenaza de una crisis económica de magnitud similar a la provocada por la pandemia de covid-19, impulsada por el incremento de los precios de los energéticos a causa del conflicto en Oriente Medio, informó este miércoles Politico.
El canciller alemán, Friedrich Merz, señaló este lunes que, si el conflicto entre EE.UU., Israel e Irán se prolonga, podría representar para la economía europea una carga «tan pesada» como la vivida durante la pandemia de coronavirus.
Por su parte, el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, advirtió tras la reunión de emergencia de ministros del ramo celebrada este martes que no se debe caer en la ilusión de que el impacto en los mercados energéticos será temporal. Asimismo, subrayó que la Comisión Europea está preparando un paquete de medidas destinado a ayudar a los Estados miembros a mitigar las consecuencias.
Un funcionario de la UE familiarizado con las negociaciones indicó que se percibe un clima que recuerda cada vez más al del covid-19. Además, añadió que la magnitud de una posible escasez energética y el consecuente «contagio económico» podrían hacer que la pandemia «pareciera un juego de niños».
Inspirándose en la época de la pandemia
Zoya Sheftalovich, conductora del pódcast ‘Brussels Playbook’ de Politico, indicó que la situación ha evolucionado de una preocupación por los precios a un serio riesgo de escasez de combustible, gas y petróleo. «La UE ahora busca inspiración en la crisis del covid-19 para ver qué pueden hacer para resolver esta situación», aseveró.
En ese contexto, Sheftalovich destacó cómo la planificación y la coordinación de la Comisión Europea fueron clave para enfrentar la escasez y aumentos de precios de las vacunas para el coronavirus. Ante esta experiencia, sugirió si un modelo similar podría aplicarse para evitar la competencia interna que podría elevar precios y agravar los problemas de suministro energéticos.
Agresión contra Irán
La madrugada del 28 de febrero, Israel y EE.UU. iniciaron una agresión conjunta con el objetivo declarado de «eliminar las amenazas» de la República Islámica de Irán.
Como represalia por la agresión, Teherán ha lanzado decenas de oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y bases estadounidenses en países de Oriente Medio. Además, en respuesta a los bombardeos contra su infraestructura energética, realizó una serie de ataques masivos que alcanzaron «instalaciones petroleras vinculadas a Estados Unidos» en varios países de Oriente Medio.
Asimismo, Irán bloqueó casi por completo el estrecho de Ormuz, ruta marítima por donde circula alrededor de 20 % de todo el petróleo y gas que se comercia en el mundo, lo que ha disparado los precios de los combustibles.
La marcha del 11 de abril partirá a las 15:00 (hora local) desde la Plaza Ugo La Malfa. Foto: @BrunoRguezP
La Confederación General de Trabajadores de Italia (Cgil), el principal sindicato del país, anunció este miércoles, 31 de marzo, que se unirá a la manifestación nacional de solidaridad con Cuba que recorrerá las calles de Roma el próximo 11 de abril.
A través de un comunicado en su sitio web, la organización convocó a todos sus afiliados a participar en esta marcha para denunciar el impacto del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra la mayor de las Antillas, el cual ha afectado la estabilidad de la isla durante más de seis décadas.
La central sindical enfatizó que su apoyo responde a la histórica relación de solidaridad con el pueblo cubano. La Cgil señaló que la situación en la nación caribeña se agravó luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, firmara una orden ejecutiva para impedir la entrada de combustible a ese país, con el fin de afectar su economía y las condiciones de vida de la población cubana.
De acuerdo con el gremio, esta medida amenaza directamente el funcionamiento de servicios públicos esenciales como hospitales, escuelas y la producción de alimentos y medicamentos, dificultando además el desarrollo de las actividades laborales.
Más allá de la movilización, el sindicato recordó que se mantiene activa en el país la campaña «Energía para la Vidav, un proyecto de recaudación de fondos iniciado a finales de 2025 junto a otras organizaciones. Esta iniciativa tiene como objetivo financiar la instalación de paneles solares en instituciones públicas cubanas para garantizar la continuidad de servicios esenciales ante la crisis energética.
La marcha del 11 de abril partirá a las 15:00 (hora local) desde la Plaza Ugo La Malfa, bajo la consigna de que la isla no representa una amenaza para la seguridad internacional, sino un ejemplo de cooperación moral.
La convocatoria, impulsada por la Asociación Nacional de Amistad Italia-Cuba (Anaic), cuenta con el respaldo de un frente amplio que incluye a la Unión Sindical de Base (USB), el Partido Refundación Comunista y diversas redes por la paz, así como de un grupo diverso de más de 70 personalidades del ámbito académico, científico y cultural. «Si Cuba cae, cae toda la humanidad», puntualiza la Anaic.
Los organizadores destacan que este gesto de apoyo es también una retribución a la ayuda humanitaria que Cuba brindó a Italia durante la pandemia de COVID-19con sus brigadas médicas, y al trabajo que actualmente realizan cientos de sus profesionales de salud para evitar el cierre de hospitales en la región de Calabria.
En Odesa, agentes del Centro de Reclutamiento y Adiestramiento (TCK) agredieron a una familia con un niño y se llevaron al hombre, según informan medios de comunicación ucranianos.
Las imágenes de la movilización ilegal fueron grabadas por la esposa de la víctima: en ellas se ve cómo 10 personas vestidas de militar se llevan al hombre hacia una furgoneta oficial ante la mirada de un niño pequeño que llora.
Según la mujer, los agentes, a pesar de la presencia del niño, golpearon y desnudaron al padre de familia, además de utilizar un bote de gas. En las manos del niño se ve una piedra con la que intentaba proteger a su padre de los militares.
La respuesta popular en los territorios ocupados ratifica la unidad de los diversos sectores de la sociedad frente a la política de asedio de la Administración de Tel Aviv.. Foto: EFE.
El pueblo palestino inició este miércoles 1 de abril una huelga general en las principales ciudades de Cisjordania para protestar contra la nueva legislación israelí que permite ejecutar prisioneros. La Autoridad Palestina y diversas fuerzas políticas convocaron a esta movilización unificada al considerar que la normativa constituye una amenaza directa contra la existencia de la población bajo ocupación.
Imágenes de comercios cerrados y calles vacías en Ramalá, Nablus, Hebrón, Tulkarm y Qalqilya reflejaron el alto nivel de acatamiento de la jornada de lucha contra lo que el Gobierno palestino califica como una escalada criminal sin precedentes.
Los manifestantes denuncian que esta iniciativa busca legalizar el asesinato selectivo y el exterminio étnico, utilizando el sistema judicial de la potencia ocupante como una herramienta de terrorismo de Estado contra la resistencia legítima de los ciudadanos.
La respuesta popular en los territorios ocupados ratifica la unidad de los diversos sectores de la sociedad frente a la política de asedio de la Administración de Tel Aviv.
Organizaciones de derechos humanos advierten que la aplicación de la pena capital en un contexto de conflicto bélico vulnera los principios más elementales del derecho internacional humanitario y las garantías de protección a los civiles.
Palestina mantiene su exigencia ante la comunidad internacional para detener esta barbarie judicial que pretende quebrar la voluntad de autodeterminación de un pueblo que defiende su soberanía frente a las pretensiones de las potencias imperiales.
Mientras la atención mundial se mantiene enfocada en la guerra regional que involucra a Israel, Estados Unidos e Irán, el régimen israelí avanza en sus esfuerzos para rediseñar acciones genocidas y la represión contra el pueblo palestino.
El Parlamento israelí (la Knesset), aprobó la ley de pena de muerte para prisioneros palestinos, una controvertida legislación que permitiría a los tribunales imponer la pena de muerte a los prisioneros palestinos condenados por la muerte de israelíes, esto sin requerir la unanimidad de los jueces.
La ley impulsada por el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, ordena al servicio penitenciario israelí ejecutar las sentencias en un plazo máximo de 90 días y prohíbe la conmutación de la pena una vez que el fallo sea emitido por las autoridades, lo que acelera el proceso de eliminación física de los detenidos políticos.
El proyecto de ley busca criminalizar la lucha por la autodeterminación y socavar la legitimidad del movimiento nacional palestino en un momento de máxima tensión.
Organizaciones de derechos humanos advierten que esta medida consolida un sistema jurídico de apartheid dentro de los territorios ocupados al aplicarse exclusivamente contra la población árabe. El Gobierno de Israel ignora las peticiones de naciones europeas que instan a abandonar este castigo inhumano por considerarlo una violación a la dignidad.
Actualmente la Sociedad de Prisioneros Palestinos estima que más de 9.500 ciudadanos se encuentran secuestrados en cárceles israelíes bajo condiciones de extrema vulnerabilidad y tortura. Desde el año 1967 al menos 326 prisioneros murieron bajo custodia oficial, lo que genera una profunda preocupación sobre el respeto al derecho internacional humanitario.
La aprobación definitiva de esta ley representa un cambio drástico en la historia judicial de la entidad sionista, que no aplicaba la pena de muerte desde el año 1962. Esta medida punitiva amenaza con profundizar las tensiones y cerrar cualquier vía hacia la justicia regional.
El Ministerio de Salud (MINSA), desarrolla este miércoles, una jornada de vacunación contra la fiebre amarilla en el barrio Santa Rosa del Distrito Cuatro de Managua, como parte de las acciones de prevención dirigida a niños y niñas de 1 a 2 años.
Durante la jornada, el doctor Bayron Saldaña, director del Centro de Salud Francisco Buitrago del Distrito, explicó que está vacuna ha sido recientemente incorporada al esquema nacional de inmunización.
Explicó que la fiebre amarilla es una enfermedad que es transmitida por el mosquito Aedes aegypti, pero gracias a los esfuerzos de Salud que impulsa el Gobierno Sandinista, no la tenemos en el país.
Saldaña destacó que esta vacuna se está aplicando de manera gratuita en todo el país, pensando en la salud del pueblo especialmente en la niñez nicaragüense.
Gloria Valeria Zelaya madre del niño Alejandro Brenes, aseguró que es muy importante cumplir con el esquema de salud para evitar afectaciones a los bebés ya que le ayuda a fortalecer el sistema inmunológico.
Pepe Escobar.— El secretario de las “guerras eternas”, al servicio del “babuino de Barbaria” que afirma estar “tan cansado de ganar”, está barajando varios escenarios de “invasión terrestre” en paralelo a una devastadora campaña de bombardeos para, supuestamente, asestar el “golpe definitivo” a Irán.
La isla de Kharg es una maniobra de distracción: está demasiado lejos del centro de la acción. Capturar buques en el lado oriental del estrecho de Ormuz es inviable: eso provocaría inevitablemente una lluvia de misiles antibuque.
Quedan dos escenarios: apoderarse de Abu Musa y de las islas Tunb, grande y pequeña, al norte de los Emiratos Árabes Unidos (y reclamadas por estos); o de la pequeña isla estratégica de Larak (al este de la mayor, Qeshm), parte del corredor marítimo donde la Armada del IRGC controla el paso de los petroleros que pagan el peaje en el estrecho de Ormuz.
La única forma de llegar a Larak es desde Qeshm.
Qeshm es más grande que Okinawa. Durante la Segunda Guerra Mundial se necesitaron tres meses, 184 000 soldados y al menos 12 500 bajas en combate para tomar Okinawa. Qeshm está repleta de innumerables misiles antibuque y drones iraníes enterrados en acantilados y cuevas a lo largo de cientos de kilómetros.
Pasemos ahora a las tres islas iraníes que también reclaman los Emiratos Árabes Unidos.
Los Emiratos Árabes Unidos rechazan incluso la posibilidad de un alto el fuego con Irán. Su embajador en EE. UU., Yousef al Otaiba, escribió un artículo de opinión belicista en el que pedía un “resultado concluyente” de la guerra, es decir, el desmantelamiento de la “amenaza iraní”.
Posteriormente confirmó que Abu Dabi quiere liderar una “coalición de voluntarios” para reabrir el estrecho de Ormuz (que no está cerrado; solo lo está para las naciones hostiles a Irán).
Lo que realmente importa es el enfoque de “siga el dinero”: Yousef al Otaiba reafirmó el compromiso de inversión de 1,4 billones de dólares de los Emiratos Árabes Unidos en el Imperio del Caos, que abarca múltiples acuerdos en materia de energía, infraestructura de IA, semiconductores y fabricación.
La infernal máquina de la escalada está en pleno funcionamiento. Teherán estudió minuciosamente cada caso de implicación directa de los Emiratos Árabes Unidos, no solo en el estallido de la guerra, sino también en la actual escalada.
Abu Dabi no solo alberga bases militares estadounidenses, sino que también permitió a EE. UU. utilizar algunas de sus propias bases aéreas para atacar a Irán, y ayudó a entidades hostiles a desarrollar su base de datos de objetivos utilizando la infraestructura de IA de los Emiratos.
Esto es más que previsible, ya que Abu Dabi es, de facto, un aliado clave del eje sionista en el Golfo Pérsico.
Teherán le abre a Abu Dabi la autopista al infierno
A todos los efectos prácticos, los Emiratos Árabes Unidos están entrando en la guerra contra Irán. Por lo tanto, no es de extrañar que Teherán ya haya identificado cinco objetivos clave para su letal contraataque, tal y como ha revelado la agencia de noticias Fars:
El complejo de energía y desalinización de Jebel Ali, en Dubái.
La central nuclear de Barakah, en Abu Dabi.
La central eléctrica de Al Taweelah.
La Estación M de Dubái.
El Parque Solar Mohammed bin Rashid.
Atacar estos cinco objetivos confirmados provocará apagones generalizados, paralizará la desalinización y cerrará los centros de datos en todos los Emiratos.
Teherán está teniendo la cortesía de mostrar a Abu Dabi, de antemano, la autopista certificada hacia el infierno si los marines estadounidenses inician su expedición a Ormuz desde suelo de los Emiratos Árabes Unidos.
Abu Dabi no sabrá qué les ha golpeado. Y un objetivo adicional podría ser —una vez más— el oleoducto Habshan-Fujairah: 380 km por tierra, que conecta los yacimientos de Abu Dabi con el puerto de Fujairah en el golfo de Omán, bombeando 1,5 millones de barriles al día de una producción total de 3,4 millones de barriles al día, y evitando el estrecho de Ormuz.
Para Abu Dabi es un imperativo categórico aliarse con la demencia del Imperio del Caos debido a esos 1,4 billones de dólares ya comprometidos. Jebel Ali necesita funcionar a pleno rendimiento porque los Emiratos Árabes Unidos son un nodo clave del —por el momento desaparecido— IMEC: el Corredor Económico India-Oriente Medio-Europa, que es, de hecho, el corredor de Israel entre Europa y la India utilizando los Emiratos Árabes Unidos.
El AD Ports Group de Abu Dabi posee una concesión de 30 años en Aqaba: el único puerto de mercancías de Jordania. DP World, de Dubái, posee una concesión de 30 años y 800 millones de dólares en Tartus, Siria, en el estratégico Mediterráneo Oriental. Esto significa que los Emiratos Árabes Unidos son un actor marítimo de peso en los corredores clave entre Asia y Europa.
Tal y como están las cosas, los Emiratos Árabes Unidos están siendo expulsados, a todos los efectos prácticos, del ya problemático IMEC. La preciada carga con destino a Asia y procedente de ella ya no pasa por Jebel Ali; pasa por puertos de Omán, hacia Arabia Saudí (corredor ferroviario de mercancías hacia Jordania, y de ahí a Siria, Turquía y Europa) y/o Catar (tránsito terrestre hacia Arabia Saudí). Un corredor logístico completamente diferente.
Hasta ahora, Jebel Ali se beneficiaba de promocionarse como el principal e ineludible centro de transbordo de Asia Occidental, obteniendo una renta fácil y considerable de un comercio anual de 1 billón de dólares.
Este modelo de negocio se está derrumbando, al igual que la ostentosa máquina de blanqueo de dinero de Dubái.
El turbio papel de Pakistán
El Imperio del Caos contaba —y quizá siga contando— con utilizar la previsible negativa de Teherán a entablar ‘negociaciones’ indirectas en Pakistán sobre la guerra para justificar la próxima ofensiva de bombardeos como ‘golpe final’.
Nada de eso parece perturbar la meticulosa planificación de Teherán, ya que los objetivos principales siguen siendo inmutables: crear una nueva ecuación geopolítica y de seguridad en Asia Occidental; mantener la disuasión de Irán —adquirida bajo fuego enemigo—; y establecer el dominio tanto sobre las petro-monarquías árabes como sobre el culto a la muerte en Asia Occidental.
¿Los Emiratos Árabes Unidos quieren entrar en la guerra? Desde la perspectiva de Teherán, eso es estupendo: la justificación perfecta y completa para la destrucción de toda su infraestructura clave.
Era más que previsible que el plan de 15 puntos que los secuaces del equipo de Trump presentaron a Irán a través de Pakistán fuera un fracaso desde el principio. Al fin y al cabo, se trataba de una capitulación impuesta: un documento de rendición disfrazado de ‘negociación’.
Para empezar, Teherán se negó a volver a hablar con Heckle y Jeckle, el patético dúo Witkoff-Kushner, descrito por los diplomáticos iraníes como traidores. El dúo ni siquiera fue capaz de comprender las generosas propuestas de Irán esbozadas en Ginebra y traducidas por diplomáticos omaníes a un inglés rudimentario.
Así que el discurso tuvo que cambiar al instante: el nuevo “no plan” de la Casa Blanca sería discutido por el vicepresidente J.D. Vance, quien, en teoría, se reuniría con el presidente del Parlamento iraní, Ghalibaf, este fin de semana en Islamabad.
Entonces todo se vino abajo. Básicamente porque es imposible confiar en la actual junta militar pakistaní.
El Babuino de Barbaria afirmó que Irán le había ofrecido ocho petroleros llenos de crudo. Navegaban bajo bandera pakistaní, y así fue como cruzaron el estrecho de Ormuz. Solo entonces se los “ofrecieron” a los estadounidenses. No es de extrañar que Irán haya suspendido ahora el tránsito de petróleo hacia Pakistán a través del estrecho de Ormuz.
¿Qué más hay de nuevo? El principal activo de Langley en Pakistán es el jefe del Ejército, el general Asim Munir, miembro de la banda del cambio de régimen que derrocó al ex primer ministro Imran Khan y lo encarceló. Munir tiene a Trump en marcación rápida.
Recientemente habían hablado en detalle sobre Irán, con Munir instrumentalizando los canales secretos entre Teherán y el dúo Witkoff-Kushner, todo ello envuelto en el subterfugio de las “negociaciones”.
Munir es un rabioso anti-chií; casi un yihadista salafista en su mente; y muy cercano a Arabia Saudí, que quiere que Trump vaya a por todas contra Irán.
Perspectivas desoladoras para el CCG
Todo ello ocurrió después de que los canales de inteligencia rusos transmitieran información verificada al IRGC de que la guerra ‘rápida’ del Sindicato de Epstein, centrada en un cambio de régimen en Teherán, contaba con el respaldo total de Arabia Saudí, con financiación dudosa procedente de Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos y Catar.
Ahora añádase a ello el hecho de que la mayoría de los misiles lanzados por el Sindicato de Epstein solo tienen un alcance de entre 200 y 300 millas. Traducción: todos ellos fueron lanzados contra Irán desde las petro-monarquías del CCG.
Y eso nos lleva a lo que puede deparar el futuro, en términos extremadamente desagradables, para el CCG —con la posible excepción de Catar y Omán: ambos han comprendido por dónde sopla el viento y ya han declarado ser esencialmente neutrales, y no una base para ataques contra Irán.
Kuwait es una ficción. Es posible que acabe siendo absorbido por Arabia Saudí o —por una justicia poética histórica— por Irak. No hay otras opciones.
Bahrein alberga una enorme base militar estadounidense que fue destruida en tiempo real. Si la mayoría chiíta da un paso adelante, con la ayuda de Irán, podría acabar siendo absorbida por la esfera iraní. La otra opción es una anexión de facto por parte de Arabia Saudí.
Los Emiratos Árabes Unidos, liderados por el gánster MbZ, alineado con los sionistas, son un proyecto ostentoso en vías de extinción. El modelo de Dubái ya está muerto: puerto, estafas financieras, capital mundial del blanqueo de capitales. Podría acabar siendo absorbido por Omán, volviendo a la situación de 1971.
Los eruditos iraquíes, con su agudo sentido de la Historia, ya debaten alegremente que Baréin —que perteneció a Irán— acabará volviendo a Irán; Kuwait pasará a Irak; los Emiratos volverán a Omán, un retorno a sus orígenes; y Arabia Saudí podría quedarse también con Catar.
Arabia Saudí, por supuesto, es el comodín de la baraja. Es bastante revelador que Riad no se encuentre entre la tríada que ha estado tratando de posicionarse como mediadora entre EE. UU. e Irán: Turquía, Egipto y Pakistán.
Dejando de lado toda la propaganda desmesurada, MbS sí animó a EE. UU. a ir tras Irán antes de la guerra, y podría estar considerando entrar en la guerra ahora: si eso ocurre, Irán simplemente destruirá toda la infraestructura energética saudí, al tiempo que los hutíes bloquean el mar Rojo para impedir cualquier posible exportación de energía saudí.
Tal y como están las cosas, existe una clara posibilidad de que el CCG pueda desempeñar un papel decisivo en la implosión del sistema financiero internacional, ya que tendrá que retirar fondos masivos del mercado estadounidense para poder apostar por su precaria supervivencia.
China observa todo lo anterior con gran expectación. Pekín es muy consciente de que la caída de Assad cortó el nodo terrestre absolutamente crítico que conectaba las Nuevas Rutas de la Seda/BRI con el Mediterráneo Oriental.
China apostaba fuertemente por el ferrocarril trilateral que une Irán, Irak y Siria, lo que sería una maravilla para eludir los cuellos de botella navales imperiales. Sin embargo, el control de Irán sobre el estrecho de Ormuz debería ser el comienzo de un contraataque geoeconómico.
Al fin y al cabo, Irán acaba de institucionalizar el petroyuan como sistema de pago en el peaje de Ormuz. Dado que el 80 % de sus ingresos petroleros ya se liquidaban en yuanes a través del CIPS, el sistema incluye ahora los gastos de envío, eludiendo simultáneamente el dólar estadounidense, las sanciones de EE. UU. y el SWIFT, y ello en el cuello de botella más trascendental de la economía mundial.
Los Emiratos Árabes Unidos están perdiendo el tren que realmente importa. Lo que está ocurriendo ahora es la reescritura del sistema operativo (SO) global. Y el nuevo SO funciona con el petroyuan.
La Empresa Portuaria Nacional (EPN) destacó este miércoles un dinamismo excepcional en las terminales marítimas del país, con un énfasis particular en el creciente intercambio comercial con la República Popular China.
El gerente general de esa institución, Carlos Aburto, informó que del 23 al 29 de marzo se atendieron 15 buques internacionales, logrando una carga total movilizada de 104 mil 888 toneladas métricas (TM).
Detalló que, en Puerto Sandino, se atendieron 4 buques internacionales, de los cuales tres procedieron directamente de consolidando al gigante asiático como un pilar fundamental para el suministro de materias primas industriales.
El Buque August Schule importó 10 mil 033 toneladas métricas de Clinker; buque Hong Kong: Arribó con 6,277 toneladas métricas de cemento en sacos jumbo; el buque Boston Sumaq Queen descargó 6 mil 693 toneladas métricas de bobinas de acero.
Aburto agregó que Puerto Sandino movilizó 29 mil 066 toneladas métricas, impulsado mayoritariamente por las importaciones desde el mercado chino.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, acusó este miércoles a EE.UU. e Israel de perpetrar genocidio contra Irán en relación con ataques estadounidense-israelíes contra escuelas.
«En los últimos 33 días, los agresores han atacado deliberadamente más de 600 escuelas y centros educativos, incluyendo la Escuela Shajareh Tayyebeh en Minab y el Centro deportivo Lamerd», aseveró Baghaei, indicando que estas agresiones representan «no un acto aislado de crueldad, sino parte de un patrón sistemático y brutal de guerra ilegal contra Irán«.
En este contexto, destacó que «el término ‘crimen de guerra’ resulta insuficiente para describir adecuadamente estas atrocidades». «Dada la retórica explícita de hostilidad hacia los iraníes (como nación), expresada por funcionarios estadounidenses e israelíes, estos crímenes constituyen un genocidio«, aseguró en una publicación en su cuenta de X.
Ataque estadounidense contra la escuela en Minab
El pasado 28 de febrero, el primer día de la agresión militar estadounidense-israelí contra Irán, EE.UU. atacó una escuela primaria para niñas en la ciudad de Minab, en la provincia de Hormozgán, en el que murieron hasta 175 personas, en su mayoría alumnas.
Un reporte de The New York Times sostiene que el misil que impactó contra el centro educativo era un Tomahawk estadounidense. Los autores del informe periodístico se basaron en imágenes de fragmentos del proyectil difundidas por la cadena estatal iraní IRIB.
Agresión a Irán
La madrugada del sábado 28 de febrero, Israel y EE.UU. iniciaron una agresión conjunta contra Irán con el objetivo declarado de «eliminar las amenazas» de la República Islámica.
Los bombardeos causaron la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí,y de varios altos cargos militares, entre ellos el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani; el comandante de la milicia Basij, Gholamreza Soleimani; y el ministro de Inteligencia, Esmaeil Khatib. Mojtabá Jameneí, hijo del fallecido líder supremo, fue elegido como su sucesor.
Como represalia por las agresiones, Teherán ha lanzado decenas de oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y contra bases estadounidenses en países de Oriente Medio. Además, la República Islámica realizó una serie de ataques masivos, que alcanzaron «instalaciones petroleras vinculadas a Estados Unidos» en varios países de Oriente Medio, en respuesta a los ataques contra su infraestructura energética.
Asimismo, Irán bloqueó casi por completo el estrecho de Ormuz, ruta marítima por donde circula alrededor de 20 % de todo el petróleo y gas que se comercia en el mundo, lo que ha disparado los precios de los combustibles.
Eduardo Vásquez Rojas*.— En lo que va de los primeros cuatro meses del año, hemos sido testigos de una agresiva arremetida imperialista contra diversos pueblos como Venezuela, Irán, Líbano y Palestina; así también, hemos visto grotescas amenazas contra Cuba y Colombia. Esta ofensiva militar no es una simple casualidad, sino que responde a un objetivo claro de sometimiento y control estratégico de recursos y territorios en un contexto de disputas inter-imperiales por mantener la hegemonía dentro del capitalismo.
La clase trabajadora del mundo se encuentra en un momento decisivo: el riesgo de una Tercera Guerra Mundial es altísimo. Vivimos en una realidad distópica provocada por la decadencia de un imperio que se aferra a su hegemonía a través de la guerra. El genocidio y la barbarie más cruda se han normalizado en el imaginario de la población mundial; hemos visto cómo cientos de miles de personas han sido asesinadas en Palestina en un periodo menor a tres años. Asimismo, EE. UU., la OTAN e Israel han logrado cruzar las «líneas rojas», multiplicando los focos de guerra y ejecutando acciones belicistas o injerencistas de todo tipo.
La actual guerra de los Estados Unidos y la entidad terrorista de Israel contra la República Islámica de Irán es la repetición del burdo libreto de invasión aplicado en Irak y Afganistán. La diferencia es que la nación que enfrentan hoy se ha preparado durante décadas, desarrollando su tecnología y poderío militar. Tanto así que Donald Trump y Benjamín Netanyahu han generado grandes problemas económicos y energéticos para sus aliados, como los países árabes y la Unión Europea, provocando pérdidas infinitas: destrucción de bases militares, el bloqueo comercial en el estrecho de Ormuz, estancamiento financiero y turístico, y el excesivo costo de las importaciones y exportaciones, entre otras afectaciones.
Esta situación pone en jaque la política imperialista de los Estados Unidos, llevándola al colapso y a la pérdida de autoridad en el mundo. Aunque muchos diríamos que es lo mejor que podría pasar, en realidad representa una amenaza real para la humanidad; la irracionalidad de estas potencias nos llevará a consecuencias peores. En este caso, no debemos tener esperanza en el Derecho Internacional ni en la diplomacia, cuyos organismos hoy han quedado obsoletos. Además, estuvo diseñada para frenar el comunismo en la época de la Unión Soviética. Debemos entender que la conflagración es su último recurso para mantener el orden mundial, e incluso el riesgo nuclear.
Pero bueno, muchos nos preguntamos: ¿Cuál es el rol que cumple el Ecuador en estas disputas? Probablemente nos hemos encontrado con criterios de separar los problemas nacionales de los internacionales, como si fuesen dos cosas diferentes; por el contrario, están intrínsecamente vinculadas dado que el Ecuador es una pieza fundamental y se acopla perfectamente a los intereses del gobierno de los Estados Unidos en un contexto de tensiones geopolíticas.
La posición geográfica del Ecuador en la costa del Pacífico lo convierte en un punto clave para una nueva fase del proyecto imperialista con miras a escenarios de confrontación bélica; por esta razón, no es una casualidad que los gobiernos cipayos como Moreno, Lasso y Noboa insistan en la implementación de bases militares norteamericanas; incluso, las Islas Galápagos están sirviendo de plataforma naval y estratégica militar de los Estados Unidos a pretexto de combatir el narcotráfico. En este caso, la política cipaya del Gobierno de Daniel Noboa está convirtiendo a nuestro territorio, espacio aéreo y marítimo en un gran radar militar de los Estados Unidos, con ello, arrastrándonos a una confrontación que no nos pertenece.
Un elemento importante al cual debemos prestarle mucha atención es cómo el negocio transnacional del narcotráfico ha ido tomando forma dentro de la estructura económica del país, lo que representa un exponencial enriquecimiento de una lumpen-burguesía, la misma que edifica sus poderosos cárteles a base del derramamiento de sangre de miles de jóvenes pobres que son usados como carne de cañón. Sin duda, el Ecuador es uno de los países más violentos del continente; la desigualdad social sumada a élites gobernantes que lucran del crimen organizado son los protagonistas de este escabroso escenario y ellos se encargan de posicionar la narrativa fascista y ejecutar las políticas de militarización – represión – persecución – injerencia extranjera – falsos positivos.
Anteriormente manifesté el peligro que vive la humanidad ante un periodo de normalización de la barbarie y la deslegitimación del derecho internacional. Nadie está a salvo de esta situación; lo hemos visto en casos como el de Venezuela, cuando su territorio fue invadido, bombardeado, asesinado personas, agredido y su mandatario perseguido bajo leyes norteamericanas. ¡Una aberración! ¿Algún organismo dijo algo? O casos más repulsivos, como cuando el mismo Trump amenaza con invadir al heroico pueblo cubano. ¿Existe el derecho internacional para estos casos?
Ahora bien, Ecuador es un pueblo cuya tradición radica en la lucha y la movilización social; su historia ha estado marcada por la rebeldía. En la actualidad, nos enfrentamos a una narco-burguesía sin códigos que, con el auspicio de los EE. UU., estaría dispuesta a romper su propia democracia burguesa para crear un régimen de terror nunca antes visto.
Los Estados Unidos tienen como objetivo cerrar filas en nuestro continente y no dejar fisuras en su control, buscando diezmar o deshacerse de los gobiernos que no respondan disciplinadamente a sus objetivos hegemónicos. Hace unas semanas vimos la patética cumbre Shield of the Americas (Escudo de las Américas), una verdadera afrenta a la dignidad. El evento simbolizó la subordinación y el entreguismo de los gobiernos títeres, incluido el de Daniel Noboa. Más allá de eso, existe un trasfondo: la actualización agresiva de la Doctrina Monroe con protectorados extractivistas para los capitales monopolistas de EE. UU., que busca instaurar regímenes altamente represivos contra la lucha social.
Entonces, si Ecuador ocupa un sitio clave en este periodo de reconfiguración imperialista, la interrogante es: ¿Cuál es el camino de nuestra clase trabajadora?
Hablar de unidad de las «fuerzas sociales y políticas» se torna repetitivo y desgastante. Lo que debería preocuparnos es realizar un diagnóstico sincero sobre nuestras fuerzas y el tipo de enemigo al que nos enfrentamos. Partiendo de ese análisis, podremos tomar las decisiones necesarias para la disputa dentro de la lucha de clases. Antes de pensar en consignas rimbombantes de «Frentes, Alianzas y Unidades», repensemos la posibilidad de aterrizar la propuesta revolucionaria en el epicentro de las contradicciones sociales: los barrios obreros y las organizaciones populares que la izquierda ha abandonado.
La historia del movimiento comunista internacional nos ha proporcionado grandes aprendizajes. Lenin fue el gran conductor de la revolución socialista en condiciones adversas durante la gran guerra imperialista de 1914, entendiendo que enfrentaba dos grandes bandos que defendían una misma clase burguesa, es decir, los socialdemócratas y ultraconservadores zaristas. Hubiese sido fácil para él adoptar una postura conciliadora con los «menos malos», los reformistas; sin embargo, los bolcheviques tuvieron la claridad teórica para el combate. Su triunfo se debió a una estrategia clara: caracterizaron la guerra, propusieron la dictadura del proletariado e intervinieron las arterias de la acumulación (la tierra y la banca).
Es cierto que las condiciones eran diferentes, pero hay principios que no son negociables. Los comunistas y revolucionarios en el Ecuador no estamos para aportar al círculo vicioso del reformismo en función de un «mesías» o candidato genérico; por el contrario, estamos para fortalecer la lucha de clases y canalizar el descontento hacia un objetivo concreto mientras se preparan cuadros nacidos de las entrañas de nuestro pueblo. En tiempos de guerra imperialista, se convierte en un gran desafío reconfigurar la perspectiva hacia un objetivo de revolución y combate contra el sistema, algo que muchos compañeros de “izquierda” han olvidado y se han condicionado al continuismo, a tener posiciones centristas y falsas estrategias de apoyo a los males menores.
Mientras haya miseria, explotación y muerte, la revolución será inevitable; pero eso sí, mientras exista un destacamento con la capacidad, disciplina y firmeza de afrontar la lucha de clases y destruir al capitalismo. A 100 años del Partido Comunista del Ecuador (PCE), la esperanza sigue intacta y la tarea pendiente por la construcción del Socialismo – Comunismo.
* Miembro de la Comisión Nacional de Reorganización del PCE.
Un comandante de una unidad de las Fuerzas Armadas ucranianas ha sido acusado de vender drones de combate destinados al Ejército, informa Strana citando la Fiscalía del país.
Según los investigadores, entre noviembre de 2024 y marzo de 2026, el comandante obtuvo 15,2 millones de grivnas (más de 346.000 dólares) de la venta de vehículos aéreos no tripulados que debían ser enviados al Ejército del régimen de Kiev en diversas zonas.
El sospechoso organizó la baja ilegal sistemática en los documentos de drones entregados a las fuerzas ucranianas en el marco del proyecto ‘Ejército de drones’. Los drones fueron entregados a civiles para que los vendieran a través de plataformas en línea utilizando cuentas anónimas. La investigación mostró que los drones fueron almacenados en viviendas, edificios agrícolas y oficinas de correos.
Otro esquema
La Policía de Kiev destapó el pasado diciembre un esquema fraudulento en el que buques de la Armada ucraniana fueron dados de baja y luego vendidos como chatarra a un precio reducido. Un funcionario del Ministerio de Defensa y dos empleados de la empresa estatal Ukrspetstorg fueron acusados en el caso.
El comunicado de la Policía indicó que el principal implicado —el jefe del departamento de eliminación de bienes militares del Ministerio de Defensa, cuya identidad no fue revelada— usó su cargo para violar las normas de manejo de material desgastado. En lugar de desecharlos, se asignó a los buques una categoría que permitió venderlos como chatarra a un precio bajo.
Seis buques que fueron dados de baja «debido a su estado técnico insatisfactorio y obsoleto» fueron vendidos en el marco de este esquema fraudulento, informó la Policía. Según estimaciones, estas acciones causaron que el Estado ucraniano sufriera pérdidas valoradas en más de 900.000 grivnas (más de 21.000 dólares).
La central eléctrica flotante de la empresa turca Karpowership ha llegado al puerto de La Habana para suministrar energía eléctrica a Cuba, según informó el 6 de abril el canal de televisión NTV.