CÓMO COMPRAR UN PISO DE PROTECCIÓN OFICIAL Y SACARLE PARTIDO

Que un perdonavidas de la lucha contra la especulación inmobiliaria fuera hijo, financieramente protegido, de un ex Presidente de la Asamblea de Madrid (parlamento autónomo), a la vez ex consejero de Caja Madrid por el PSOE y profesional de la abogacía (vamos sumando salarios y pensiones), no tendría porqué ser especialmente importante. En el mundo podemita, desde los Errejón, con su papá alto cargo de todas las administraciones desde el inicio de la transición, hasta los Pablo Bustunduy, hijo de la ex ministra del PSOE Ángeles Amador, pasando por el colocado en el Ayuntamiento de Madrid padre de Rita Maestre, o por Jorge Lago, un tipo con casi un millón de euros en sus cuentas, todo es una viejísima vuelta de tuerca en la que los servidores del Estado burgués se repiten unos tras otros.

Que alguien como Ramón Espinar Merino se compré con 21 años, aún estudiando una carrera, un piso de protección oficial, le deje su padre (el corrupto de las tarjetas black), madre y abuela, según él dice, 60.000 euros para adquirirlo, no tenga trabajo y un banco le conceda, sin tener ingresos propios, un crédito hipotecario, es lo normal en el caso de cualquier joven de cualquier clase social, perdón, de cualquier joven de “la gente”.

Si ese joven ha realizado dicha compra, y si ha obtenido la ventaja de hacerlo a través de los contactos preferenciales de su padre con la banca y con la cooperativa de un sindicato del sistema (CCOO), es claro que la descomposición moral de un capitalismo en crisis afecta de un modo directo a los componentes de esas clases medias que temen por su futuro y a las organizaciones del sistema.

La reflexión que cabe hacer de ese caso es la siguiente: que un joven de la burguesía con 21 años encuentre el modo de aprovecharse de la compra de una vivienda de protección oficial, un tipo de oferta destinada supuestamente a colectivos sociales con bajos ingresos en un municipio en el que no vive ni está empadronado, y que rápidamente venda, con beneficio económico personal, esa vivienda, que sabía de antemano que no iba a amortizar, significa que

  • Carece de la honradez suficiente para no aprovecharse de una oferta que no iba destinada a su clase, puesto que él vivía de los ingresos de una familia de clase media-alta en la que entraban muchos sueldos. No era, al contrario de lo que afirma Pablo Iglesias, un precario.

  • Al afirmar tal cosa, Podemos demuestra la bajeza de quienes insultan a todos los que sabemos lo que es vivir en una situación precaria, cosa que ni sus dirigentes ni sus familias han vivido nunca. Preferiría no tener que tirar de datos.
  • Que el referido Ramón Espinar carece de escrúpulos morales, pues no le basta con aprovecharse de una oferta destinada a gente que lo necesitaba más que él, ni de las ventajas de unos contactos que años más tarde denominará como propios de la casta, sino que además pretende hacer pasar como comportamiento normal y carente de censura la obtención de plusvalía por la venta de una vivienda de protección oficial. Obtener beneficio con ello, lo niegue él o lo defienda una arribista indecente como Beatriz Talegón es obsceno.

El discurso que «justifica» la obtención de un beneficio, dando igual que la venta sea de un bien de origen público que de uno de origen privado, indica la profundidad con la que ha calado la mercantilización de todo, también de la propia conciencia y la moral, en la mente de los «progres» y, en algunos casos, incluso de quienes se las dan de revolucionarios.

Ninguna ley obliga a vender un piso de protección oficial al precio de rango más alto que permite su revalorización. Haberlo vendido por el precio en que se compró, con todos los conceptos que integraban la totalidad de dicho precio, para no perder dinero, hubiera demostrado que no existía interés de lucro alguno y dado credibilidad a lo que a todas luces ha demostrado luego ser falso: que se compró con intención de vivir en él.

Al leer a los miserables que pretenden echar la basura fuera de su casa bajo el argumento de qué medio lo haya difundido y sus intenciones que, por supuesto, son las que son, uno no puede menos que recordar aquellas miserias con las que nos bombardeaban los afiliados y votantes del PSOE cuando Alfonso Guerra encontró un puestecillo para su hermano Juan Guerra: “yo conozco a muchos que harían lo mismo”, ¿Tú no lo harías?” Los canallas siempre han encontrado sus razones. No me sorprende sabiendo la catadura moral de la gente del PSOE, que hoy es en gran medida la de Podemos. No son muy diferentes de los valores de la base social del PP.

En una sociedad en la que todo vale, ¿qué lección podrán dar los que son parte de ese saco de basura cuando critican al mafioso PP?

Hay una lógica en el lumpen de los arribistas que carecen de principios que es la de “ahora nos toca a nosotros”. Y desde ahí lo justifican todo.

Hace muchos meses escribí esto sobre el mundo podemita:

Bajo el pretexto del empoderamiento de la “gente”, ese destilado amorfo sin categoría ni clase social concreta, que huye de toda adscripción porque, como pseudoclase media se avergüenza tanto de lo que cree ser y no es como de lo que en realidad es, se conjuró la más variada concurrencia de pillos que pudieran juntarse para el común objetivo de medrar en medio de una grave crisis moral de identidad. Todos ellos estaban dirigidos por un bufón y en cada sección o fracción de rufianes dominaba un granuja que los organizaba en grupo. Seres mediocres colocados en el lugar adecuado, cantamañanas, según ellos “preparaos”, pero para dar el golpe de su vida, aventureros de la pequeña burguesía, escritorzuelos de seleccionados medios de la pseudoradicalidad, “espabilaos” de partidos en horas bajas, pensadores de la nada ante su última oportunidad, perroflautas reconvertidos en asesores, viejas glorias recuperadas como pantallas “bonachonas” que tapasen las miserias de los marrulleros y mediocres que se escondían tras ellas, porteadores de carteras de catedráticos que vieron compensados sus esfuerzos, pijas que jamás osaron meterse en líos hasta que coincidieron en los pasillos con ellos y vieron cómo sacarles réditos oportunistas, funcionarios desclasados en busca de un ascenso que de otro modo no llegaría. Éste era y es el mundo podemita. Con todos ellos formó Pablo Iglesias su «sociedad de intereses mutuos» con ambiciones de colocarse o ya colocados en las instituciones del Estado burgués, intentando emular, en muchos casos, como nueva generación, los logros alcanzados por sus papás y el objetivo de vivir a costa de los ilusos sectores populares que les habían llevado hasta allí.” (Jean Paul Marat: “La crisis de Podemos lo domesticará definitivamente”).

Que Pablo Iglesias, ese personaje cuya identidad política es para muchos un enigma, aunque para algunos de nosotros no lo sea más que la evolución de Mussolini, de George Sorel y de otros, pretendiese revestir un comportamiento, legal pero a todas luces indecente de su lugarteniente, bajo la mendacidad de un ataque contra su secta metapolítica, o que afirmase que la situación de Ramón Espinar ante la compra del citado piso era la de muchos jóvenes que vivían la precariedad, expresa cómo la descomposición de un sistema económico y de la supervivencia de las clases medias ha dado lugar a la peor degeneración de la psicología de éstas.

Al leer los artículos exculpatorios, escuchar los argumentos justificativos de tal comportamiento y los intentos de salvar lo insalvable desde la legalidad por encima de la decencia, solo puedo sentir ante este tipo de gente un asco y un desprecio infinitos.

Fuente de la noticia: http://marat-asaltarloscielos.blogspot.com.es/2016/11/como-comprar-un-piso-de-proteccion.html

Venezuela presente en la segunda reunión del Grupo de Coordinación de la OMM para la recepción de datos del satélite GOES- R

El experto en el área de meteorología aplicada, que lleva tres años en el INAMEH, ente adscrito al Ministerio de Ecosocialismo y Aguas, dijo que en la actividad organizada por la OMM, se dieron cita “los países de las regiones meteorológicas III y IV pertenecientes a Sudamérica y Norteamérica para que se adecúen a la recepción de esta importante data de imágenes de satélite y tomen un plan de acción para adecuarse y recibir esta información”.

Al ser consultado sobre la forma en que ésta innovación tecnológica va a beneficiar, puntualizó Cabanerit, que “este satélite serie GOES- R es muy sorprendente, posee equipos para medir la rayería o descarga eléctrica que se producen en la tierra, monitoreo de la actividad solar, ondas electromagnéticas, la capacidad que tiene para almacenar datos, la resolución temporal y espacial, pues podemos tener imágenes de casi 500 metros de resolución, se puede monitorear desde las cenizas volcánicas, movimientos de las nubes, y desplazamiento de los sistemas meteorológicos”.

Asimismo, con el tema de los huracanes a través del satélite “se puede hacer seguimiento y monitoreo de esas perturbaciones con una mayor eficacia, al igual que las vaguadas, ondas tropicales que son fenómenos que pueden afectar al Caribe y a nuestro país”, indicó el funcionario.

Al tiempo manifestó Cabanerit, que las delegaciones que asistieron a esa reunión tendrán acceso al satélite y “la data va a estar a disposición de todos los países que conforman la región III y IV de la OMM que comprende todo el Continente Americano”.

Reconoció que durante el encuentro se cumplieron las expectativas, fue fructífero y se obtuvo un buen aprendizaje, en la cual todas las representaciones internacionales “compartimos muchas experiencias con los ponentes, además nos enteramos de las últimas tecnologías que se están adecuando para la recepción de estas imágenes de satélite, así como también algunos productos software que se van a utilizar”, finalizó Cabanerit.

Cabe destacar, que el presidente del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología, José Gregorio Sottolano, es el representante permanente de Venezuela ante la Organización Meteorológica Mundial, creada en 1950 en el seno de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cuyo objetivo es asegurar, facilitar la cooperación entre los servicios meteorológicos nacionales, promover, unificar los instrumentos de medidas y los métodos de observación.

El nacimiento del Partido Comunista Colombiano (PCC) y su pronta claudicación; Equipo de Bitácora (M-L), 2016

«El Partido Comunista Colombiano (PCC) nace en 1930 como el resultado de un largo proceso de creación de asociaciones fallidas. Por ejemplo: fue el caso del Partido Obrero (PO) de 1915, el intento de fundar un partido comunista en Bogotá bajo la iniciativa de Silvestre Savistki, o el caso del Partido Socialista (PS) que tan sólo duró de 1919-1923; para 1926 se fundaría el Partido Socialista Revolucionario (PSR) que fue aceptado como miembro de la Komintern (Internacional Comunista) en 1928. A finales de la década muchos miembros acabarían presos o muertos por la represión o desertaron en momentos de horas bajas a las filas del Partido Liberal Colombiano (PLC), el sector que se consolida y cree firmemente en su propósito fundaría el PCC finalmente.

Pero pronto surgirían grandes desviaciones en lo ideológica que evidenciaban la falta de bolchevización del partido y sus remanencias socialdemócratas.

El PCC en los años 40 venía de mantener desviaciones derechistas de tipo browderistas durante los años en que Augusto Durán estuvo a la cabeza:

«El cubano y el venezolano fueron, con el colombiano, los partidos comunistas que aceptaron con mayor entusiasmo las tesis de Earl Browder». (Manuel Caballero; La Internacional Comunista y la revolución latinoamericana, 1919-1943, 1987)

Las desviaciones del browderismo incluían unas ilusiones sobre el carácter del imperialismo, creyendo que el imperialismo podía desarrollarse de forma pacífica sin necesidad de las políticas colonialistas que incluyeran métodos militares; que podían y debían entenderse el campo imperialista con el campo socialista y que gracias a la mediación entre los Estados Unidos y la Unión Soviética todas los problemas podrían resolverse de forma civilizada; que los países atrasados podían salir de su atraso apoyándose en los países desarrollados incluidos los países imperialistas por medio de la estimulación de capital y comercio a base de empresas mixtas, créditos, organismos económicos conjuntos, etc.; que puesto que hasta un futuro muy lejano se lucharía por el socialismo y el comunismo los partidos comunistas no tenían sentido, que todo se debía reducir si era posible a un sistema bipartidista para polarizar la sociedad, donde los comunistas se agruparan con otras fuerzas progresistas contra el fascismo, la derecha y la reacción recalcitrante; que en los países atrasados no se podía ir al socialismo sin haber pasado un largo periodo de desarrollo del capitalismo lo que incluía la búsqueda de una alianza con la burguesía nacional.

En Colombia estas líneas browderistas se reflejaron en el PCC en hechos como cambiar de nombre al partido llamándolo Partido Socialista Democrático (PSD) con la perspectiva de disolverlo, manteniendo una política reformista de colaboración de clases de lo más deleznable, incluso llegando a colaborar con el nefasto y represivo gobierno electo de Mariano Ospina Pérez en búsqueda de una alianza con la parte «progresista» de la burguesía.

Muchos de los defensores de la historia del PCC han hablado que esa línea se rectificó a partir de 1947. Nada más lejos de la realidad. Sépase que el llamado Vº Congreso del PCC de 1947, autodenominado congreso de la rectificación leninista, no fue liderado por leninistas ya que Gilberto Vieira White fue nombrado secretario general, y este ya entonces era un famoso revisor de las tesis de Marx sobre Bolívar desde un enfoque sentimentalista y nacionalista-burgués, figura colombiana que a la postre sería un jruschovista declarado y fervoroso defensor de la Perestroika de Gorbachov, pero que hasta destaparse como tal desarrolló una línea oportunista en especial en la política de frente y sus alianzas intentando decorar esta línea traicionera. Así que pese a la pretendida rectificación de línea que vendía Vieira el PCC no se libró de los errores derechistas, y poco después el partido con Vieira a la cabeza aceptó las resoluciones y tesis del XXº Congreso del PCUS de Jruschov de 1956. El PCC sólo mantuvo una particularidad obligada por las condiciones de Colombia que era el justificar teóricamente y en la praxis el uso de las guerrillas campesinas como métodos de autodefensa; es decir, validaba la violencia armada solamente como métodos defensivos para defender a los militantes del partido y simpatizantes, pero sin ninguna perspectiva de utilizar esas guerrillas campesinas con carácter ofensivo en un futuro ni de extender el brazo armado a las ciudades, lo que limitaban la comprensión de las masas trabajadoras sobre el uso de la violencia revolucionaria para sus fines y entorpecían la expansión de la revolución armada. Con estos desarrollos en el PCC acabó diluyéndose por completo cualquier rastro de comunismo que pudiera haber tenido este partido.

Las desviaciones de tipo jruschovista incluyen la coexistencia pacífica entre el capitalismo y el socialismo, la integración pacífica y paulatina del capitalismo en el socialismo, centrar el trabajo del partido en la lucha parlamentaria. El PCC no escapó a todo ello:

«Se consideraba que en la Unión Soviética, bajo el Gobierno del «renegado» Nikita Jruschov, se había «falsificado» la teoría marxista-leninista y se habían generado posiciones políticas imposibles de defender: «(1) la «emulación pacífica» entre el socialismo y el capitalismo; (2) la «coexistencia pacífica» entre el capitalismo y el socialismo; y (3) la «transición pacífica» del capitalismo al socialismo». Según el izquierdismo criollo, esos postulados «revisionistas» habían tenido eco en Colombia, específicamente en el Partido Comunista Colombiano (PCC), pues se consideraba que era un partido pacifista empeñado en alcanzar el poder por la vía electoral, que se había quedado en la lucha exclusivamente reivindicativa y «economicista» —es decir, en la búsqueda de mejores salarios o condiciones laborales—, estimando, equivocadamente, que este era el medio adecuado para que los trabajadores desarrollaran «conciencia de clase». Para los críticos de los «mamertos» —término despectivo que, en la jerga de aquellos años, denotaba la claudicación política a cambio de prebendas—, la lucha reivindicativa conducía a la perpetuación de la esclavización de los obreros y a mantenerlos atrapados en la lógica del capital. Las críticas al PCC sobre la presunta renuncia a la lucha armada, como se había planteado en el VIIIº Congreso (1959) —en el que se esbozó la posibilidad del tránsito pacífico del capitalismo al socialismo—, no puede ser considerada prueba fehaciente del pacifismo de ese partido, pues hubo otras declaraciones que aseveraron lo contrario, como la del Xº Congreso (1966), que planteó la combinación de todas las formas posibles de lucha. La ambigüedad del PCC por esos años, de cara a la lucha armada, radicaba, por supuesto, en la mixtura entre la vía legal y la vía armada, y en que esta ocupaba un lugar secundario en los objetivos del Partido; su existencia, aparentemente, tenía más bien fines propagandísticos o, a lo sumo, era considerada como una reserva estratégica hacia el futuro ante «previsibles enfrentamientos decisivos contra la represión oligárquica y la posible intervención militar directa del imperialismo yanqui en la culminación de la crisis del sistema paritario». (Centro nacional de memoria histórica; Guerrilla y población civil; Trayectoria de las FARC-EP 1949-2013, 2014)

Desviaciones que se parecen como dos gotas de agua a las que ya practicó el PCC durante los años del browderismo implantado por Durán.

Veamos más manifestaciones como la tendencia hacia una búsqueda de alianza con la burguesía nacional a cualquier precio y la política de expulsiones a la más mínima crítica ideológica de la línea del partido estableciendo un centralismo burocrático como método de dirección del partido:

«Esta condición internacional se convirtió en un catalizador de las diferencias internas que el PCC buscó resolver por la vía de la expulsión a los críticos y opositores de su política de alianzas y de su concepción táctica de la lucha revolucionaria. El PCC realizó el IXº Congreso a mediados de 1961, planteando como táctica principal para el período, la alianza electoral con el Movimiento Revolucionario Liberal (MRL) de Alfonso López Michelsen, recién creado en 1960». (Carlos Medina Gallego; FARC-EP Y ELN; Una historia política comparada (1958- 2006), 2010)

A principios de los 60 el PCC veía como se descomponía al interior con el surgimiento de fracciones y escisiones debido a su carácter browderista-jruschovista:

«A partir del IXº Congreso de 1961 se incrementaron las expulsiones: Francisco Garnica, Secretario Político de la JUCO en el Valle es expulsado en el Vº Pleno de 1962. Durante el Pleno, Garnica criticó al PCC por centrar su ataque contra lo que se llamaba el «oportunismo de izquierda», insistiendo en que el principal peligro para la revolución colombiana era el «oportunismo de derecha». Esta posición dividió a la JUCO y el sector mayoritario abandonó el Partido. El 11 de marzo de 1962 el Comité Ejecutivo Central de la JUCO expulsó a Edisson Lopesierra, Fred Kaim, Uriel Barrera, Cesar Uribe, Libardo Mora Toro –futuros fundadores del PC de C-ML– y Víctor Medina Morón –uno de los fundadores del ELN–. El 3 de diciembre de 1963, Pedro Vásquez Rendón, miembro del Comité Central, envió una carta al Partido cuestionando su expulsión en el 29 Pleno. En ella formulaba una dura crítica a la dirección del partido centrándose en el cuestionamiento a la creencia del partido en una alianza con la burguesía, o en la existencia de sectores progresistas de la burguesía, para él la burguesía colombiana era en su totalidad proimperialista; se oponía a la estrategia de participar en elecciones, planteando que estaban cerradas las vías para la participación electoral; condenaba la línea de la autodefensa para el movimiento campesino, pues impedía el avance a «formas superiores de lucha». (Carlos Medina Gallego; FARC-EP Y ELN; Una historia política comparada (1958- 2006), 2010)

Durante los años 70 y 80 el PCC fue el clásico partido revisionista prosoviético que apoyaba todas las políticas nacionales e internacionales de la Unión Soviética, en eso no se distinguía del resto de partido afines al revisionismo soviético que languidecían poco a poco por sus políticas de reconciliación de clases y por su seguidismo acrítico a un país del exterior. Este apoyo incluyó por supuesto propaganda y entusiasmo hasta en la época de la Perestroika:

«¿Qué significado atribuyen a las transformaciones que está viviendo la URSS? ¿Ha tenido este proceso alguna repercusión interna dentro de su partido y dentro de la izquierda colombiana?

Nosotros hacemos una valoración entusiasta de la «perestroika». Consideramos que es un progreso inmenso, un gran salto histórico hacia adelante, es la etapa en que el socialismo se siente capaz de corregir una gran cantidad de deficiencias y liberarse del problema de la costra burocrática. Esto no quiere decir que nosotros percibíamos todos los problemas que había en la Unión Soviética; nos dábamos cuenta de algunos de ellos; conocíamos una cantidad de problemas a través de camaradas nuestros que vivían, que trabajaban allá, que dominan bien el ruso. Y nunca pensamos que esos problemas pudieran impedir el avance del socialismo. Estábamos seguros de que el socialismo los superaría, pero nos ha sorprendido gratamente ver que ha irrumpido la «perestroika», que la corrección de las deficiencias es más rápida de lo que esperábamos. Yo, personalmente, suponía que eso iba a llevar más tiempo. Estoy muy contento de lo que está sucediendo en la Unión Soviética, creo que eso va a tener una repercusión favorable y muy grande en el movimiento revolucionario mundial, como lo ha tenido ya en el mundo su política de paz, que ha sido un éxito extraordinario. Y va a resolver y está ya resolviendo una serie de problemas que había en el movimiento comunista». (Marta Harnecker; Colombia: Combinación de todas las formas de lucha, Entrevista a Gilberto Vieira, 1988)

El PCC siempre ha sido uno de los promotores de la paz entre las guerrillas y el gobierno, y de una emulación civilizada por el poder en los límites de la democracia burguesa. Actualmente es uno de los grupos impulsores de la Marcha Patriótica, grupo a fin al «socialismo del siglo XXI». En general explicamos el carácter del PCC y su viraje de forma cronológica para que se vea lo falso de aquellos que dicen que las FARC-EP son una guerrilla «revolucionaria» e incluso marxista debido al influjo de miembros o ex miembros del PCC en su día». (Equipo de Bitácora (M-L); Una reflexión necesaria sobre las FARC-EP, los acuerdos de paz y la historia de las guerrillas en Colombia, 2016)

La producción mercantil en el socialismo; Stalin, 1952

«Algunos camaradas afirman que el partido procedió desacertadamente al mantener la producción mercantil después de haber tomado el poder y nacionalizado los medios de producción en nuestro país. Consideran que el partido debió suprimir en aquel mismo momento la producción mercantil. Esos camaradas invocan a Engels, que dice:

«Cuando la sociedad tome en sus manos los medios de producción, será suprimida la producción mercantil y con ello, el dominio de los productos sobre los productores». (Friedrich Engels; Anti-Dühring, 1878)

Esos camaradas se equivocan profundamente.

Analicemos la fórmula de Engels. No se puede considerar que la fórmula de Engels sea bien clara y exacta, pues en ella no se dice si la sociedad toma en sus manos todos los medios de producción o sólo parte de ellos, es decir, si todos los medios de producción pasan a ser patrimonio de todo el pueblo o si sólo pasa a serlo parte de ellos. Por tanto, esta fórmula de Engels puede ser entendida así y asá.

En otro lugar del «Anti-Dühring» Engels habla de la posesión de «todos los medios de producción», y de la posesión de «todo el conjunto de los medios de producción». Por tanto, Engels no se refiere en su fórmula a la nacionalización de parte de los medios de producción, sino de todos los medios de producción, es decir, a hacer patrimonio de todo el pueblo los medios de producción no sólo en la industria, sino también en la agricultura.

De aquí se desprende que Engels se refiere a países donde el capitalismo y la concentración de la producción están lo bastante desarrollados, no sólo en la industria, sino también en la agricultura, para que se pueda expropiar todos los medios de producción del país y hacer de ellos patrimonio del pueblo entero. Por consiguiente, Engels considera que en esos países se debería, paralelamente a la socialización de todos los medios de producción, suprimir la producción mercantil. Y eso, naturalmente, es acertado.

A fines del siglo pasado, cuando apareció el «Anti-Dühring», el único país así era Inglaterra donde el desarrollo del capitalismo y la concentración de la producción habían alcanzado, tanto en la industria como en la agricultura, un nivel que, en caso de tomar el poder, el proletariado permitiría convertir en patrimonio del pueblo entero todos los medios de producción y suprimir la producción mercantil.

En este caso, me abstraigo de la importancia que tiene para Inglaterra el comercio exterior, cuyo peso específico, en la economía nacional de ese país, es enorme. Pienso que sólo después de estudiar este problema se podría resolver definitivamente la cuestión de la suerte de la producción mercantil en Inglaterra una vez el proletariado hubiese tomado el poder y nacionalizado todos los medios de producción.

Por cierto, no sólo a fines del siglo pasado, sino también en el presente ha alcanzado algún otro país el nivel de desarrollo del capitalismo y de concentración de la producción en la agricultura que observamos en Inglaterra. En lo que afecta a los demás países, en ellos, a pesar del desarrollo del capitalismo en el campo, hay aún en éste una clase bastante numerosa de propietarios productores pequeños y medios, cuya suerte tendría que decidirse en caso de que el proletariado tomase el poder.

Pero surge la pregunta: ¿cómo deben proceder el proletariado y su partido si en uno u otro país, incluido el nuestro, se dan condiciones favorables para que el proletariado tome el poder y derroque al capitalismo, si en el país dado el capitalismo en la industria ha concentrado hasta tal punto los medios de producción que éstos pueden ser expropiados y puestos en manos de la sociedad, pero la agricultura, a pesar del desarrollo del capitalismo, está aún tan fraccionada entre numerosos propietarios productores pequeños y medios que no se puede plantear la cuestión de expropiar a esos productores?

La fórmula de Engels no responde a esta pregunta. Por cierto, no debe responder a ella, pues surgió sobre la base de otra cuestión, concretamente de la cuestión de cuál debe ser la suerte de la producción mercantil una vez socializados todos los medios de producción.


Así, pues, ¿cómo debemos proceder si no se han socializado todos los medios de producción, sino tan sólo una parte de ellos y existen condiciones favorables para que el proletariado tome el poder? ¿Debe en tal caso el proletariado tomar el poder? ¿Debe destruirse inmediatamente después de ello la producción mercantil?

Naturalmente, no se puede calificar de respuesta la opinión de algunos marxistas de pacotilla que estiman que en tales condiciones se debe renunciar a la toma del poder y aguardar a que el capitalismo arruine a los millones de productores pequeños y medios, convirtiéndolos en jornaleros, y concentre los medios de producción en la agricultura; que únicamente después de esto se puede plantear la cuestión de la toma del poder por el proletariado y de la socialización de todos los medios de producción. Claro está que los marxistas no pueden aceptar esa «salida» si no quieren cubrirse de vergüenza para siempre.

Tampoco se puede calificar de respuesta la opinión de otros marxistas de pacotilla que piensan que quizás se debería tomar el poder y expropiar a los productores rurales pequeños y medios y socializar sus medios de producción. Los marxistas tampoco pueden seguir este camino descabellado y criminal, pues ello minaría toda posibilidad de victoria de la revolución proletaria y empujaría a los campesinos, por un largo período, al campo de los enemigos del proletariado.

La respuesta a esa cuestión la dio Lenin en sus trabajos «Sobre el impuesto en especie» de 1921 y en su famoso «Plan de cooperación» de 1923.

En pocas palabras, la respuesta de Lenin se reduce a lo siguiente:

a) No dejar escapar las condiciones favorables para la toma del poder; el proletariado debe tomar el poder sin esperar a que el capitalismo logre arruinar a los millones de productores individuales pequeños y medios;

b) Expropiar los medios de producción en la industria y hacerlos patrimonio de todo el pueblo;

c) En cuanto a los productores individuales pequeños y medios, unirlos paulatinamente en cooperativas de producción, es decir, en grandes haciendas agrícolas, en koljóses;

d) Desarrollar por todos los medios la industria y dar a los koljóses la base técnica moderna de la gran producción, con la particularidad de que no deben ser expropiados, sino, por el contrario, dotados intensamente de tractores y otras máquinas de primera calidad;

e) Para la alianza económica de la ciudad y el campo, de la industria y la agricultura, se debe mantener por cierto tiempo la producción mercantil –el intercambio mediante la compraventa–, como la única forma aceptable para los campesinos de vinculación económica a la ciudad, y desarrollar con toda amplitud el comercio soviético, de Estado y cooperativo-koljosiano, desalojando del tráfico mercantil a todos los capitalistas sin excepción.

La historia de la construcción socialista en nuestro país demuestra que ese camino de desarrollo, trazado por Lenin, se ha justificado plenamente.

No cabe duda de que para todos los países capitalistas, en los que hay una clase más o menos numerosa de productores pequeños y medios, ese camino de desarrollo es el único posible, el único que asegura la victoria del socialismo.

Se dice que la producción mercantil deberá en todas las condiciones conducir, y que conducirá inevitablemente, al capitalismo. Eso no es cierto. Eso no ocurre siempre ni en todas las condiciones. No se puede identificar la producción mercantil con la producción capitalista. Son dos cosas distintas. La producción capitalista es la forma superior de la producción mercantil. La producción mercantil únicamente conduce al capitalismo si existe la propiedad privada sobre los medios de producción, si la fuerza de trabajo aparece en el mercado como una mercancía que el capitalista puede comprar y explotar en el proceso de la producción, si, por consiguiente, rige en el país el sistema de la explotación de los obreros asalariados por los capitalistas. La producción capitalista comienza allí donde los medios de producción están concentrados en manos privadas, y los obreros que no poseen medios de producción, se ven constreñidos a vender su fuerza de trabajo como una mercancía. Sin eso no hay producción capitalista.

Pues bien, si no existen esas condiciones que convierten la producción mercantil en producción capitalista, si los medios de producción no son ya propiedad privada, sino propiedad socialista, si el sistema del trabajo asalariado ya no rige y la fuerza de trabajo ha dejado de ser una mercancía, si hace ya tiempo que ha sido liquidado el sistema de explotación ¿A qué atenerse? ¿Se puede considerar que la producción mercantil conducirá, a pesar de todo, al capitalismo? No, no se puede. Y nuestra sociedad es precisamente una sociedad donde hace ya mucho que no existe la propiedad privada sobre los medios de producción, el sistema del trabajo asalariado, el sistema de la explotación.

No puede considerarse la producción mercantil como algo que se baste a sí mismo, como algo independiente de las condiciones económicas circundantes. La producción mercantil es más vieja que la producción capitalista. Existió en el régimen esclavista y sirvió a ese régimen, y, sin embargo, no condujo al capitalismo. Existió en el feudalismo y sirvió a ese régimen, y, a pesar de que preparó ciertas condiciones para la producción capitalista, no condujo al capitalismo. Yo pregunto: ¿por qué no puede también la producción mercantil servir por cierto período a nuestra sociedad socialista sin conducir al capitalismo, si se tiene en cuenta que la producción mercantil no está ilimitadamente difundida en el país y no lo albarca todo, como en el capitalismo, si se tiene en cuenta que en nuestro país ha sido rigurosamente circunscrita gracias a condiciones económicas tan decisivas como la propiedad social sobre los medios de producción, la liquidación del sistema del trabajo asalariado, la liquidación del sistema de la explotación?

Se dice que, una vez establecido en nuestro país el dominio de la propiedad social sobre los medios de producción, que, una vez liquidado el sistema del trabajo asalariado y de la explotación, la existencia de la producción mercantil ha perdido su sentido y que, por ello, dicha producción debería ser suprimida.

Eso tampoco es cierto. Actualmente tenemos en nuestro país dos formas fundamentales de la producción socialista: la estatal, de todo el pueblo, y la koljosiana, a la que no se puede dar ese calificativo. En las empresas del Estado, los medios de producción y los productos son propiedad de todo el pueblo. En las empresas koljosianas, aunque los medios de producción –la tierra y las máquinas– pertenecen al Estado, los productos son propiedad de los distintos koljóses, pues allí la fuerza de trabajo, lo mismo, que las semillas, es de los koljóses, y éstos disponen de la tierra, que les ha sido cedida en usufructo perpetuo, como si fuera propiedad suya, a pesar de que no pueden venderla ni comprarla, ni arrendarla, ni hipotecarla.

Esta circunstancia hace que el Estado únicamente pueda disponer de los productos de sus empresas, pues los koljóses disponen ellos mismos de su producción, como propiedad suya. Pero los koljóses no quieren enajenar sus productos como no sea bajo la forma de mercancías, a cambio de las cuales quieren recibir otras mercancías que necesitan. En el presente, los koljóses no aceptan más vínculos económicos con la ciudad que los vínculos mercantiles, que el intercambio mediante la compraventa. Por eso la producción mercantil y el tráfico de mercancías son hoy en nuestro país una necesidad, como lo era, por ejemplo, hace unos treinta años, cuando Lenin proclamó que era necesario desarrollar por todos los medios el tráfico de mercancías.

Naturalmente, cuando en lugar de los dos sectores principales de la producción, el estatal y el koljosiano, surja un solo sector que lo abarque todo y tenga derecho a disponer de toda la producción del país destinada al consumo, la circulación de mercancías, con su «economía monetaria», desaparecerá, como un elemento innecesario, de la economía nacional. Pero mientras no se haya llegado a eso, mientras existan los dos sectores principales de la producción, la producción mercantil y la circulación de mercancías deberán continuar en vigor, como un elemento necesario y muy útil de nuestro sistema de economía nacional. De qué modo se llegará a la creación de un sector único y unificado, si será mediante la simple absorción del sector koljosiano por el sector estatal, cosa poco probable –porque sería interpretado como la expropiación de los koljóses–, o mediante la institución de un organismo económico nacional único –con representantes de la industria del Estado y de los koljóses–, que tenga al principio el derecho de llevar la cuenta de toda la producción del país destinada al consumo y, posteriormente, también el de distribuir la producción, por ejemplo, mediante el intercambio de productos, es una cuestión especial que exige ser analizada aparte.

Por consiguiente, nuestra producción mercantil no es una producción mercantil habitual, sino una producción mercantil de tipo especial, una producción mercantil sin capitalistas, que en lo fundamental tiene que vérselas con las mercancías de productores socialistas unificados –el Estado, los koljóses y las cooperativas–, una producción cuya esfera de acción está circunscrita a los objetos de consumo personal y que –es evidente– no puede de ningún modo transformarse en producción capitalista y está llamada a contribuir, con su «economía monetaria», al desarrollo y al fortalecimiento de la producción socialista.

Por ello no tienen ninguna razón los camaradas que afirman que, si la sociedad socialista no suprime las formas mercantiles de la producción, deben ser restablecidas en nuestro país todas las categorías económicas propias del capitalismo: la fuerza de trabajo como mercancía, la plusvalía, el capital, el beneficio del capital, la norma media de beneficio, etc., etc. Esos camaradas confunden la producción mercantil con la producción capitalista y suponen que, si existe la producción mercantil, debe existir también la producción capitalista. No comprenden que nuestra producción mercantil se distingue radicalmente de la producción mercantil en el capitalismo.

Más aún: yo pienso que es necesario rechazar algunos otros conceptos tomados de «El Capital» –obra en la que Marx analizaba el capitalismo– y que han sido traídos por los pelos para aplicarlos a nuestras relaciones socialistas. Me refiero, entre otros, a los conceptos trabajo «indispensable» y «suplementario», producto «indispensable» y «suplementario», tiempo «indispensable» y «suplementario». Marx analizó el capitalismo para esclarecer la fuente de la explotación de la clase obrera, la plusvalía, y dar a la clase obrera, privada de medios de producción, un arma espiritual para derrocar al capitalismo. Se comprende que, al hacer ese análisis, Marx operara con conceptos –categorías– en plena correspondencia con las relaciones capitalistas. Pero resulta algo más que extraño operar con esos conceptos ahora que la clase obrera, lejos de estar privada del poder y de los medios de producción, es, por el contrario, dueña del poder y de los medios de producción. Hoy, en nuestro régimen, resultan bastante absurdas las palabras acerca de la fuerza de trabajo como mercancía y de la «contrata» de obreros. Parece como si la clase obrera, dueña de los medios de producción, se contratara a sí misma y se vendiera a sí misma su fuerza de trabajo. Igualmente extraño resulta hablar hoy de trabajo «indispensable» y «suplementario». Parece como si en nuestras condiciones el trabajo entregado por los obreros a la sociedad para ampliar la producción, para fomentar la instrucción pública y la sanidad, para organizar la defensa, etc., no fuese tan indispensable a la clase obrera, que está hoy en el poder, como el trabajo gastado en cubrir las necesidades personales del obrero y de su familia.

Conviene señalar que Marx, en su obra «Crítica del programa de Gotha» de 1875 –obra en la que ya no analiza el capitalismo, sino, entre otras cosas, la primera fase de la sociedad comunista–, reconoce el trabajo entregado a la sociedad para ampliar la producción, para la instrucción pública, para la sanidad, para los gastos de administración, para crear reservas, etc., tan indispensable como el trabajo gastado en cubrir las necesidades de consumo de la clase obrera.

Pienso que nuestros economistas deben poner fin a ese desacuerdo entre los viejos conceptos y el nuevo estado de cosas que existe en nuestro país socialista, sustituyendo los viejos conceptos por conceptos nuevos, de acuerdo con el nuevo estado de cosas.

Ese desacuerdo se ha podido tolerar hasta cierto momento, pero ha llegado la hora en que, por fin, debemos liquidarlo». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Problemas económicos del socialismo en la Unión Soviética, 1952)

La necesidad de la burguesía y la reacción de difamar a Stalin, un marxista-leninista ejemplar

«Desde hace ya muchos años los revisionistas en España y en todas las latitudes, a coro con la reacción mundial, han dedicado grandes esfuerzos y medios a la labor de denigrar, calumniar y ocultar la gran figura revolucionaria del indiscutible dirigente comunista, de talla internacional, que fue Iósif Stalin, así como sus importantes obras teóricas e ideológicas. Pero para la historia moderna, para el proletariado mundial y para toda la humanidad progresista, Stalin ha sido y será siempre el gran continuador y el más fiel y brillante alumno del inmortal Lenin.

Tras la muerte de Lenin, Stalin ha sido el dirigente comunista más atacado y más odiado por la reacción y por todos los renegados del marxismo-leninismo. Acusando a Stalin de dogmático y de «déspota», los ideólogos de la reacción han hecho coro en sus ataques contra Stalin con los renegados revisionistas de toda ralea, para así asestar un pérfido golpe a los fundamentos mismos del marxismo-leninismo y de la revolución, ya que toda la vida y obra de Stalin están ligados a un decisivo período de la historia moderna de la humanidad, como es la Revolución de Octubre de 1917 y la construcción del socialismo en el primer país donde el proletariado conquistó el Poder mediante la revolución proletaria, y aplastó el poder capitalista y reaccionario de la burguesía y del imperialismo.

Al acusar vilmente a Stalin de toda suerte de crímenes e injusticias, la reacción, y más tarde junto a ella los revisionistas y renegados, pretendían sembrar el descrédito y la desconfianza hacia la revolución socialista y hacia los dirigentes y partidos marxista-leninistas en general, que seguían defendiendo los principios fundamentales del marxismo-leninismo, como los defendió intransigentemente hasta su muerte Stalin. Como se ha puesto de manifiesto, se trata sobre todo de negar y condenar el internacionalismo proletario activo, la dictadura del proletariado, la necesidad del Partido como instrumento primordial para la revolución y para la construcción del socialismo; el principio de la violencia revolucionaria y de la lucha de clases como motor de la Historia, entre otros.

Por todo ello, los traidores al marxismo-leninismo convertidos en agentes de la reacción y del imperialismo necesitaban ineluctablemente echar barro sobre el gran dirigente y comunista consecuente e insobornable que fue Stalin y atacarle a muerte. Necesitaban tratar de destruir la gran figura de Stalin como dirigente comunista internacional y como símbolo de la revolución, de esperanza del proletariado mundial.

Ahora, paso a paso, los revisionistas del grupo de Carrillo y demás tránsfugas del movimiento comunista han llegado, tras denigrar y calumniar a Stalin, a renegar no sólo de Lenin y del marxismo, sino incluso en España han renegado de la bandera republicana, de la bandera de la lucha antifascista y popular de todo el pueblo, y se han pasado abiertamente sin armas ni bagajes –ya no les quedaba nada– del lado de la reacción». (Elena Ódena; La decisiva aportación teórica de Stalin al marxismo-leninismo, 1978)

Enunciación doctrinaria de lucha contra el revisionismo, pero la no aplicación de los principios en la práctica concreta

«No nos cansaremos de repetir que la esencia misma del marxismo-leninismo es la aplicación concreta de nuestros principios y nuestra teoría a las situaciones concretas y a las condiciones específicas de cada lugar, con el fin de trazar una táctica y unas tareas prácticas en cada momento y coyuntura. Sólo así pueden los partidos marxista-leninistas, sobre la base del conocimiento concreto de la realidad específica de cada lugar, organizar a la clase obrera y a las masas populares en torno a la política y a las tareas revolucionarias que el Partido ha de marcar en cada momento.

Pero el fenómeno del doctrinarismo y el dogmatismo, es decir, de las tendencias a limitarse a enunciar y repetir o parafrasear toda una serie de fórmulas y principios generales sin dar una aplicación concreta en los distintos terrenos, si bien fueron ya combatidas y denunciadas en el pasado, tanto por Marx y Engels como por Lenin y Stalin, entre otros, se manifiestan hoy de uno u otro modo y con importancia desigual y en grado y formas distintas, en el movimiento comunista marxista-leninista.

Salta a la vista que existen condiciones objetivas innegables que explican en cierta medida la reaparición de estas tendencias, y que ha sido y sigue siendo necesaria una lucha sin cuartel en el plano ideológico y teórico, en defensa de los principios básicos del marxismo-leninismo y contra el revisionismo moderno en todas sus formas y nuevas variantes, como cuestión esencial para la construcción y fortalecimiento de los partidos marxista-leninistas.

Pero no por ello se ha de relegar a segundo plano una de las premisas del marxismo-leninismo como es la estrecha vinculación que siempre ha de asegurarse entre los aspectos ideológicos y teóricos de nuestros esfuerzos, y a la política y a la práctica concreta en todo momento, lugar y circunstancia. Así, por ejemplo, una actitud doctrinaria y dogmática ante la lucha contra el revisionismo y en defensa de los principios, en abstracto, sólo en términos generales, impide a los marxista-leninistas abordar aspectos concretos en los distintos planos: en el organizativo, en el político, etc., y en el de los problemas concretos que tienen planteados la clase obrera y el pueblo trabajador». (Elena Ódena; Fortalecer en la práctica el marxismo-leninismo, exige acabar con el doctrinarismo y el dogmatismo, 1979)

Anotaciones de Bitácora (M-L):

Casi todos los que cometen desviaciones derechistas sobre todo en la práctica –en especial un liberalismo en los principios– , no saben contraargumentar cuando se les señala que están saltándose los principios del marxismo-leninismo; se defienden constantemente diciendo que el hecho de saltarse los principios básicos de la doctrina marxista-leninista –que ellos mismos a veces recitan– y que en su praxis albergen una desviación revisionista. es mero doctrinarismo. Esto se suele complementarse con la queja del uso de citas sobre los clásicos del marxismo-leninismo cuando se les denuncia:

«Esto es lo que los ignorantes del marxismo-leninismo, llaman «el aburrido arte de citar», pero dicen eso porque ellos adolecen tanto de una formación ideológica marxista-leninista correcta como de una inexistente puesta en práctica de tal teoría. Es por este tipo de citas siempre escuecen tanto a los pseudomarxistas. Pero además es sabido que nuestras citas no son enunciadas sin ton ni son, sino que corresponden a una situación concreta de la realidad y a una corroboración versada en la praxis». (Equipo de Bitácora (M-L); Sobre el «maoísmo crítico» del blog Odio de Clase, 2013)

Pero citar y explicar la aplicación de esas citas corroboradas por la práctica no es doctrinarismo, doctrinarismo es anunciar un principio sin contextualizarlo o sin cumplirlo en la práctica:

«No queridos oportunistas, doctrinarismo es por ejemplo aplicar una estrategia o táctica de forma mecánica sin tener en cuenta la realidad. La realidad es clara y sus resultados también, un partido marxista-leninista que se haga respetar no puede ir a trazar como estrategia permanente el ir de la mano y colaborar con partidos revisionistas en una internacional, firmar declaraciones conjuntas, tal hecho es ayudar al revisionismo a propagar una visión confusa de la realidad y crear el desconcierto en las filas del propio partido. Doctrinarismo en cambio es decir oficialmente «repudiamos al maoísmo», pero luego en la práctica resguardarse en una internacional de ese tipo, confraternizar con sus partidos, eso es declarar una doctrina sobre el papel y pisarla en la praxis. Al igual que la tendencia a enzarzarse con los marxista-leninistas que os señalan vuestros defectos, mientras por otro lado por sentimentalismo se busca la «unidad», «coordinación» y «colaboración» con los revisionistas, a los que se jura y perjura respetar los estatutos de dicha internacional no atacando al maoísmo, es un una expresión clara de oportunismo puro y duro». (Equipo de Bitácora (M-L); El maoísmo solapado de Reconstrucción Comunista (RC) es una negación de las luchas y lecciones de los marxista-leninistas, 2016)

Exhumarán la fosa común del cementerio de Las Palmas

La Plataforma de Familiares Fusilados de San Lorenzo y el Foro Canario de Víctimas del Franquismo, mantuvieron una reunión el pasado jueves 27 de octubre de 2016 con el Presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales y el Consejero de Cultura, Carlos Ruíz, donde se trataron varios asuntos relacionados con la memoria democrática en la isla de Gran Canaria, así como varias propuestas y proyectos presentados al Cabildo de Gran Canaria por estas organizaciones ciudadanas que luchan por la recuperación de la memoria democrática.

Francisco González, portavoz de ambos colectivos manifestó que, “este acuerdo histórico con el Cabildo de Gran Canaria supone un reconocimiento a la lucha de las familias de las víctimas del franquismo en las islas, un acto de respeto, así como la ejecución urgente de los trabajos de exhumación de las más de 120 personas asesinadas por el franquismo que están vergonzosamente enterradas en esta fosa común del cementerio de Las Palmas.”

Asimismo afirmó que, “valoramos enormemente la sensibilidad y el compromiso de Don Antonio Morales con las familias de las víctimas, sobre todo con  personas mayores como mi padre, Diego González García, que con 91 años sigue esperando para recuperar y enterrar dignamente los restos de su padre, el sindicalista fusilado, Francisco González Santana, enterrado en esta fosa. Por ello exigimos la implicación del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria en este proyecto de exhumación o al menos, si no les interesa, dar los permisos pertinentes para que el Cabildo de Gran Canaria pueda desarrollar dichos trabajos.”

Estas organizaciones informan también que el Presidente Morales les ha informado de que Javier Velasco, Jefe de Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria, arqueólogo de enorme prestigio y profesor de la Facultad de Historia de la ULPGC, ha elaborado un informe donde se específica la total viabilidad de la exhumación en esta fosa común del cementerio de Las Palmas.

“Este informe, manifestó González,  del prestigioso arqueólogo y Doctor, Javier Velasco, demuestra que esta fosa se puede y se debe exhumar urgentemente, que no se puede tener más tiempo a las familias esperando el vergonzoso “canto de sirenas” de cierto político municipal que bloquea de forma premeditada la recuperación de los cuerpos de las víctimas del fascismo de este enterramiento, la dignificación de los más de 5.000 canarios asesinados tras el golpe de estado del general Franco en 1936.”

Otros acuerdos de los que informan estas organizaciones tomados en esta misma reunión son los siguientes:

  • Aprobación en el pleno del Cabildo de la construcción e instalación de un monumento del escultor Paco Betancor en la Marfea, de homenaje a las cientos de personas que fueron arrojadas vivas al mar dentro de sacos por los franquistas en esta zona de Las Palmas de Gran Canaria.
  • Seguir con las gestiones con los propietarios de la Sima de Jinámar para la limpieza del interior de esta chimenea volcánica, así como los estudios para una futura exhumación, además de la construcción e instalación futura de un monumento de homenaje a las personas arrojadas a este abismo ubicado en el municipio de Telde, además del desarrollo de un proyecto que convierta la Sima en un lugar para la interpretación histórica, ambiental, geomorfológica, cultural y de memoria con fines socioeducativos y pedagógicos, que este lugar del crimen del terror fascista sea un símbolo de la lucha por la democracia y la libertad, un espacio para el recuerdo y la dignificación de las víctimas del franquismo.

Slobodan Milosevic, absuelto.II. Milosevic, la legalidad y el TPIY

Tampoco la palabra culpable. Slobodan Milosevic murió como acusado, sin que  pudiera demostrarse su culpabilidad en uno solo de la interminable lista de delitos que se le imputaban.

No fue condenado, extremo este que aceleró y endureció la condena de Radovan Karadzic.

Falleció en extrañas circunstancias. A pesar de las repetidas denuncias que hizo por el empeoramiento de su salud y de la nula eficacia del tratamiento médico que le suministraba  el cuerpo forense de la Haya, la Corte no tomó medida alguna.

No sólo fue así, sino que dos semanas antes de su deceso, se le negó una petición para una intervención quirúrgica en Rusia.

Setenta y dos horas antes del  fatal ataque cardiaco, el abogado de Slobodan Milosevic, entregó una carta del último Presidente de la República Socialista de Serbia al Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, en el que  expresaba su temor a ser envenenado.

La autopsia posterior señaló indicios de rifampicina en su sangre, un  medicamento que no se le prescribió  de forma oficial durante su encarcelamiento y que podía haber contrarrestado los efectos de los  fármacos que tomaba contra la presión alta.

A este respecto, el Dr Folche, jefe de los servicios médicos de la Haya, aceptando su ingesta, contestó que la toma  de ese medicamento entraba dentro de la confidencialidad entre médico y paciente.

Hay un volumen importante de cables de WikiLeaks en los que se hacía referencia al preocupante estado de salud del dirigente yugoslavo.

Las recientes palabras del Emir y cabeza visible de la Presidencia de  la Federación de Bosnia y Herzegovina, Bakir Izetbegovic (hijo del islamista destructor de la Bosnia Yugoslava Alija Izetbegovic) al respecto, como amenaza al líder serbo-bosnio Milorad Dodik por la convocatoria del referéndum de la república Srpska del pasado mes de septiembre, dejan poco margen para la imaginación:

«Acabarás como Gadafi, Sadam Hussein y Milosevic»

Tres líderes, tres muertes provocadas. Tres dirigentes de países multiétnicos de ascendente socialista, y laicos. Por supuesto a Bakir Izetbegovic no se le ocurre citar a Osama Ben Laden. Personaje que le merece el mayor de los respetos, fue un musulmán devoto  y un personaje de gran trascendencia para la obtención de la  independencia nacional bosnia.

En el párrafo 3460, página 1303 del Juicio contra Radovan Karadzic se escribe literalmente esto:

«No se han aportado las suficientes pruebas en este caso que encuentren a Slobodan Milosevic estuviera de acuerdo con el plan común de empresa criminal conjunta.

El presidente serbio se mostró contrario a la limpieza étnica en varias ocasiones, y defendía el encaje de bosnios- musulmanes y croatas dentro de Yugoslavia»

Naturalmente esta declaración no le exime de la pléyade de acusaciones ni restituye su buen nombre. Ni siquiera aporta nada nuevo, a lo ya recogido en la larga historia de desencuentros entre el líder de Belgrado y el serbo-bosnio. Tampoco borra la responsabilidad de sus decisiones y errores políticos que Milosevic cometió, las purgas entre los elementos más yugoslavitas del ejército, las posibles relaciones mafiosas, y contra su gente, dentro o fuera de Serbia y el trato dado a los refugiados serbios.

Pero no puede empeñar, ni relativizar la defensa de la legalidad internacional que esgrimió Slobodan Milosevic en todo momento. En ninguna de las negociaciones, con ninguno de los participantes, ante ningún bando, el líder socialista violó las leyes. Abogado de profesión y con una  exagerada autoestima en sus dotes diplomáticas, firmó uno tras otro, todos los tratados impuestos por sus adversarios y la parcial Comunidad Internacional.

Su cumplimiento y observancia de las leyes fue tan escrupuloso como ignorado. Ni inspecciones de la ONU, ni la Cruz Roja, ni organizaciones humanitarias, medios de prensa, nacionales o extranjeros sufrieron persecución o violencias. Hecho que contrasta con la actitud del resto de beligerantes.

Yugoslavia  se llenó de refugiados de origen albanés, macedonios, croatas y bosnio-musulmanes, lo hizo sin ayuda internacional y sometida a embargo y bloqueo. Este comportamiento y no los párrafos o edictos dan prueba de la inexistente campaña genocida serbia. Que la tercera ciudad serbia ,Nis tuviera un campo de refugiados de todos los orígenes y etnias, y que en la misma capital, los bosnio-musulmanes fueran  mejor recibidos que los serbobosnios a quienes se les acusaba del embargo, de la guerra y de todos los males, da una muestra de la completa manipulación, desinformación y oprobio con la que se cubrió la destrucción de Yugoslavia.

Durante las masacres de Srebrenica, la cruz roja Yugoslava  situada en la cercana frontera serbia auxilió  y acogió a miles de musulmanes, entre ellos a un batallón de soldados musulmanes huidos.

Supongo que esta información recogida por Cruz Roja Internacional no se considera negacionismo de genocidio.

Aunque fue la policía serbia quien detuvo a Slobodan Milosevic, a cambio de un crédito estadounidense a fondo perdido de 50 millones de dólares, se privó al pueblo y justicia serbio juzgarlo.

Si bien, habrá una tercera parte, en la que hablaré brevemente sobre el referéndum de la república Srpska, las elecciones bosnias y  la enemistad y traiciones que sufrió en el bando serbo-bosnio por parte de Belgrado, no quiero terminar sin subrayar que el esmerado respeto por la legalidad de Slobodan Milosevic no tuvo su contrapartida.

El resultado final de la guerra civil yugoslava es la prueba más evidente.

 

«Yugoslavia debe ser una federación democrática, un Estado federal y no una confederación, una Unión de estados.

Una unión de estados significaría ante todo la desaparición, la supresión de Yugoslavia.

Pondría en peligro, los intereses vitales de los pueblos que viven allí, especialmente de los que viven en varías de las repúblicas actuales y que tienen interés económico, político, nacional, cultural e histórico en permanecer juntos.

«Una Federación democrática». 30 de Mayo de 1991. Slobodan Milosevic. Presidente de Serbia ante la Asamblea Nacional Serbia»

 

 

Jorge Verstrynge y la represión en España

El relato oficial dice que entre la muerte de Franco en 1975 y el fallido golpe de Estado de Tejero (23 de febrero de 1981), España sería una Arcadia idílica (de apellido Transición), en la que los líderes de la oposición al régimen de Franco y los reformistas del interior pactaron una agenda para preparar al Estado español para su anhelada entrada en Europa así como garantizar la democracia y el progreso generalizado, todo ello bajo la supervisión del rey Juan Carlos I como valedor de la balbuciente democracia. Sin embargo, al cabo de 4 décadas,la crisis económica , la desafección política de la sociedad española motivada por los sangrantes casos de corrupción de la élite político-económica y el creciente descrédito de la institución Monárquica han hecho revisar tales esquemas, incluida la tesis de la supuesta reconciliación nacional propagada por la “mass media” de la época de la Transición , todavía pendiente de su finiquito legal. Así, el grupo de trabajo de la ONU sobre desapariciones forzadas ha concluido en su informe preliminar que “el Estado español debería asumir la tarea de esclarecer las más de 114.000 desapariciones forzadas que se produjeron en España durante la guerra civil y la dictadura franquista” y ha lamentado que no haya «ninguna investigación judicial efectiva en curso ni ninguna persona condenada», lo que atribuyen a «una combinación de diversos factores, como la interpretación de la Ley de Amnistía de 1977”, (conocida como Ley de la Reconciliación en la terminología transicionista).

Establishment y Tardofranquismo

Parafraseando a Wright Mills en su libro “The Power Elite (1.956), el establishment del Estado español estaría formado por las élites financiera-empresarial,política, militar, jerarquía católica,universitaria y mass media del Estado español que serían los herederos naturales del legado del General Franco y que habrían fagocitado todas las esferas de decisión (según se desprende de la lectura del libro “Oligarquía financiera y poder político en España” escrito por el ex-banquero Manuel Puerto Ducet), iniciando asimismo una deriva totalitaria que habría ya convertido a la seudodemocracia española en rehén del establishment y que tendría como objetivo último la implementación del “Estado Tardofranquista”.

Recordar que el bipartidismo establecido en el acuerdo tácito entre los partidos políticos tras el simulacro de golpe de mano de Tejero (23-F del 1981), tuvo su culminación con la llegada al poder del PSOE y el nombramiento como Presidente del Gobierno de Felipe González ( 1.982), con quien asistimos al finiquito de la idílica Transición y al inicio de la deriva totalitaria del sistema, mediante la implementación del llamado “terrorismo de Estado” o “guerra sucia” contra ETA y su entorno, del que serían paradigma los Grupos Armados de Liberación (GAL).

José Manuel Bandrés en el artículo “La Ley antiterrorista: un estado de excepción encubierto”, publicado en el diario “El País”, afirma que “con la entrada en vigor el 4 de enero del 1985 de la llamada Ley antiterrorista asistimos a la aplicación de facto del estado de excepción encubierto, lo que sólo sería un hito más en la deriva totalitaria del fallido sistema democrático español. La Ley Anti-terrorista todavía vigente, sería pues un anacronismo propio de la dictadura franquista, un limbo jurídico que habría convertido los sótanos de cuartelillos y comisarías en escenarios distópicos de naturaleza real (no ficitica) y en Guantánamos virtuales refractarios al control de jueces, fiscales y abogados y que facilitarían la labor de los Cuerpos de Seguridad del Estado para obtener evidencias delictivas mediante prácticas inadecuadas (léase tortura), prácticas confirmadas por las declaraciones de Luis Roldán, Director General de la Guardia Civil con Felipe González. Esta deriva totalitaria del Estado español habría sido reiteradamente denunciada tanto por Amnistía Internacional como por el Comité contra la Tortura de Naciones Unidas, organismo que se pronunció específicamente sobre el indulto a los torturadores de Kepa Urra, señalando que “ dicha medida tendría el efecto práctico de otorgar impunidad a la tortura y alentar su repetición” denunciado además al Estado español por “haber infringido sus obligaciones de prevenir y sancionar los actos de tortura”, todo lo cual sería un reflejo nítido de la deriva totalitaria del Estado Español hacia un Estado distópico.

Jorge Verstrynge y la distopía del Estado español

El término distopía fue acuñado a finales del siglo XIX por John Stuart Mill en contraposición al término eutopía o utopía, empleado por Tomas Moro para designar a un lugar o sociedad ideal. Así, distopía sería “ una utopía negativa donde la realidad transcurre en términos antagónicos a los de una sociedad ideal”.Las distopías se ubican en ambientes cerrados o claustrofóbicos enmarcados en sistemas antidemocráticos, donde la élite gobernante se cree investida del derecho a invadir todos los ámbitos de la realidad en sus planos físico y virtual e incluso , en nombre de la sacro-santa seguridad del Estado, a eliminar el principio de inviolabilidad ( habeas corpus) de las personas, síntomas todos ellos de una posterior deriva totalitaria del sistema. Asistiremos pues a la progresiva implementación del nuevo Estado Tardofranquista que beberá de las fuentes del centralismo jacobino francés y del paternalismo de las dictaduras blandas y vendrá refrendado por iniciativas como la aprobación de la nueva Ley de Educación (Lomce);el rechazo del Grupo Popular a la proposición no de ley de IU para “sancionar penalmente los actos de apología de la dictadura franquista así como la actividad delictiva de los grupos de ultraderecha”, la implementación de la censura en Internet tras el cierre decretado por la AN de la web “Ateak Ireki” y la previsible modificación del Código Penal para constriñir hasta su nimiedad los derechos de huelga, reunión y manifestación tras la implementación de la Ley Mordaza, cuyo penúltimo exponente sería la posible entrada en la cárcel del Profesor y politólogo vinculado a Podemos Jorge Verstrynge.

Además, no sería descartable con el próximo Gobierno de Rajoy la modificación de la actual Ley de Huelga a petición de la CEOE y una nueva y agresiva reforma del Código Penal, en la que se penalizará la resistencia a la autoridad (tanto activa como pasiva) y la convocatoria de concentraciones violentas por cualquier medio de comunicación, (incluido Internet y las redes sociales como Facebook, Twitter), con el objetivo inequívoco de hacer realidad la frase de Fraga en su etapa de Ministro de la Gobernación del régimen franquista (“La calle es mía”).

Finalmente, asistiremos a la implementación de la Doctrina Aznar que tendría como ejes principales la culminación de la «derrota institucional de ETA para impedir que el terrorismo encuentre en sus socios políticos el oxígeno que le permita sobrevivir a su derrota operativa» y el mantenimiento de la «unidad indisoluble de España «, lo que se traducirá en el finiquito de la representación institucional lograda por EH Bildu en base al apoyo popular y en la prohibición de la celebración del referéndum sobre la independencia en Cataluña, medidas que conllevarán el final de la más larga experiencia seudodemocrática de la historia del Estado española (35 años).

GERMÁN GORRAIZ LÓPEZ- Analista

¿Cuba y Venezuela en la encrucijada?

 

El cese del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, exigido por vigésimo quinto año consecutivo en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas y aprobado de forma abrumadora por 191 votos a favor y 2 abstenciones (EEUU e Israel), reafirma la libertad de comercio y navegación ante un bloqueo anacrónico instaurado por Kennedy en 1.962 y que habría supuesto para la Isla unas pérdidas directas e indirectas estimadas en 110.000 millones $ según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y más de un Billón $ según el Gobierno cubano). Así, según Prensa Latina, entre mayo de 2012 y abril de 2013, las perdidas causadas por el bloqueo a la salud pública cubana serían de 39 millones $ debido a la imperiosa necesidad de adquirir medicamentos e instrumental en mercados lejanos.

Sin embargo, las medidas cosméticas tomadas por la Administración Obama en su Primer Mandato Presidencial siguiendo la estela de la Administración Clinton (relajación de las comunicaciones y el aumento del envío de remesas a la isla así como el inicio de una ronda de conversaciones sobre temas de inmigración), dejaban intacto al bloqueo y no cambian sustancialmente la política de Washington, aunque reflejaban el consenso de amplios sectores del pueblo norteamericano a favor de un cambio de política hacia la Isla auspiciado por la decisión del régimen cubano de terminar con el paternalismo estatal y permitir la libre iniciativa y el trabajo por cuenta propia. Sin embargo, la renovación automática por parte de EEUU por un año más del embargo comercial a la isla atentarían contra el vigente sistema financiero y político internacional y podrían suponer para Cuba pérdidas estimadas en cerca de 50.000 millones de $, abocando al régimen de Raúl Castro a la asfixia económica. Tras la intervención del Papa Francisco en la secreta negociación llevada a cabo entre Cuba y EEUU para romper el deshielo entre ambos países mediante el intercambio de Alan Gross y un oficial estadounidense por tres miembros de “Los 5”, seguido de la desaparición de Cuba de la lista estadounidense de Países Terroristas y de la posterior apertura de Embajadas, en la agenda Obama estaría apuntado como “perentorio”, el finiquito de un bloqueo que dura ya 53 años y que corre el riesgo de convertirse en endémico, con las perniciosos efectos colaterales que ello podría conllevar.

Venezuela y el Petrocaribe

En Venezuela asistimos a una imposible cohabitación política y a una división casi simétrica de la sociedad venezolana que será aprovechado por EEUU para implantar “el caos constructivo de Brzezinski” mediante una sistemática e intensa campaña desestabilizadora que incluirá el desabastecimiento selectivos de artículos de primera necesidad, la amplificación en los medios de la creciente inseguridad ciudadana, el intento de revocación del mandato presidencial de Maduro y la posterior petición al Ejército para que se erija en “salvador de la Patria”, plan diseñado por la CIA y que contando con la inestimable ayuda logística de Colombia (convertida en el portaaviones continental de EEUU), podría llegar a finiquitar el régimen post-chavista. Así, el acuerdo chino-venezolano por el que la empresa petro-química estatal china Sinopec invertirá 14.000 millones de dólares para lograr una producción diaria de petróleo en 200.000 barriles diarios de crudo en la Faja Petrolífera del Orinoco, (considerado el yacimiento petrolero más abundante del mundo), sería un misil en la línea de flotación de la geopolítica global de EEUU cuyo objetivo inequívoco sería secar las fuentes energéticas de China, por lo que en el 2017 podríamos asistir a un intento de golpe de mano de la CIA contra Maduro para finiquitar el legado chavista, logrando de paso EEUU la desaparición del cordón umbilical energético que mantenía la llama bolivariana en los países de América Central y Caribe.

Petrocaribe fue creado en 2005 por iniciativa de Venezuela con el objetivo de suministrar combustibles a los países miembros en condiciones ventajosas de pago, como créditos blandos y bajas tasas de interés y estaría integrado por 18 países (incluidos Honduras, Guatemala, Cuba, Nicaragua, República Dominicana, Haití, Belice y una decena de islas del Caribe) y según las autoridades venezolanas, el país exportaba 100.000 barriles diarios a los países del bloque que generaban una factura de 4.000 millones de dólares, de la cual una parte se paga en «efectivo» y el resto estaría subsidiado. Sin embargo, la nueva estrategia de EEUU sería estrechar lazos comerciales y militares con los países de Petrocaribe ante el peligro de contagio mimético de los ideales revolucionarios chavistas al depender en exclusiva de la venezolana Petrocaribe para su abastecimiento energético, empezando por el presidente dominicano Danilo Medina. Así, según la agencia EFE, el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, en una conferencia sobre energía y cambio climático en el centro de estudios Atlantic Council de Washington afirmó que “si Petrocaribe llegara a caer debido a los acontecimientos en Venezuela, podríamos acabar con una grave crisis humanitaria en nuestra región» y el pasado enero, el Gobierno estadounidense celebró una Cumbre de Seguridad Energética en el Caribe en la que instó a los países de la región a diversificar sus fuentes de energía, confiar más en las inversiones privadas y reducir así su dependencia de Petrocaribe. Todo ello serían esbozos del nuevo boceto que que se estaría ya perfilando para América Latina en el nuevo escenario post-Obama y en el que EEUU procederá a implementar la política del Big Stick o “Gran Garrote”, sistema que desde principios del siglo XX ha regido la política hegemónica de Estados Unidos sobre América Latina, siguiendo la Doctrina Monroe ,“América para los Americanos”. Estaríamos pues en vísperas de la irrupción en el escenario geopolítico de América Latina de una nueva ola desestabilizadora cuyos primeros bocetos ya están perfilados y que terminará de dibujarse en esta década) y que tendrán a Honduras, Paraguay y Brasil como paradigmas de los llamados “golpes virtuales o postmodernos “que protagonizará EEUU en esta década en el nuevo escenario panamericano y que podrían tener su continuidad con la inhabilitación de Maduro en el 2017.

Nueva estrategia de Putin en el Caribe

Moscú es actualmente el noveno socio comercial de la Habana con intercambios valorados en 224 millones de dólares en 2011 y y como prólogo a su visita, la Duma rusa habría ratificado la condonación de la deuda de Cuba con la URSS estimada en 35.200 millones $ y el resto (3.520 millones $ será abonado por Cuba en diez años y reinvertido por Rusia en la economía cubana. Putin se reunió con Raúl y Fidel Castro para abordar temas concernientes a la cooperación técnico-militar entre Moscú y La Habana y tratar asimismo temas como la cooperación energética, transporte, aviación, espacio y salud además de firmar varios acuerdos. Según rt.com, Rusia estaría negociando instalar sus bases militares con Cuba, Venezuela y Nicaragua con el objetivo inequívoco de ampliar el radio militar ruso, pues según el analista Lajos Szaszdi ”la apertura de la bases en el exterior es necesaria para la disuasión estratégica de Rusia, la inteligencia, así como para verificar los acuerdos del desarme y también determinar qué planes hay de parte del Pentágono en caso de operaciones o intervenciones en el extranjero» y tras el retorno al endemismo recurrente de la Guerra Fría con EEUU, Putin ha empezado a mover las piezas para desestabilizar el llamado “patio trasero” de EEUU. Así, la renovación automática por parte de EEUU por un año más del embargo comercial a la isla atentarían contra el vigente sistema financiero y político internacional y podrían suponer para Cuba pérdidas estimadas en cerca de 50.000 millones de $, abocando al régimen de Raúl Castro a la asfixia económica por lo que podría surgir el desapego afectivo del régimen cubano respecto a Obama. Caso de producirse la desafección de Cuba respecto a EEUU, dicho vacío será aprovechado por Putin para firmar un nuevo tratado de colaboración militar ruso-cubana (rememorando el Pacto Secreto firmado en 1.960 en Moscú entre Raúl Castro y Jruschov)que incluiría la instalación de una base de Radares en la abandonada base militar de Lourdes para escuchar cómodamente los susurros de Washington y la instalación de bases dotadas con misiles Iskander, pudiendo revivirse la Crisis de los Misiles Kennedy-Jruschev (octubre, 1.962) y la posterior firma con Jrushchov del Acuerdo de Suspensión de Pruebas Nucleares (1962).

GERMÁN GORRAIZ LÓPEZ-Analista

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