En España, durante la última década los movimientos migratorios internos favorecen el crecimiento de las zonas urbanas en detrimento de las zonas rurales, que sufren problemas demográficos, económicos y medioambientales. La falta de oportunidades en los pueblos ha provocado un éxodo del campo a la ciudad, donde se concentra la mayor capacidad económica o adquisitiva.

Dejar respuesta

Por favor, escriba su comentario
Por favor, indique su nombre o seudónimo

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.