Inicio Asia China Pekín envía nuevo avión espía al disputado mar del Sur de China

Pekín envía nuevo avión espía al disputado mar del Sur de China

FOTO: Avión espía KJ-500 de fabricación china.

379
0
Compartir

China amplía sus operaciones de vigilancia y monitoreo en el mar sureño al desplegar el avión KJ-500, dotado de un sistema de detección de alerta temprana.

La aeronave espía china desembarcó recientemente, concretamente a finales de marzo, en la base aérea de Jialaishi, en la isla de Hainan, sita en las disputadas aguas del mar del Sur de China, según muestran unas imágenes capturadas por satélite y publicadas el viernes por el portal estadounidense Defense News.

El KJ-500 puede controlar los movimientos de hasta 60 aviones en un radio de 470 kilómetros de distancia del mismo aparato espía, de acuerdo con Shaanxi Aircraft Corporation, la empresa fabricante.

Al igual que el caza furtivo chino J-20 compite con el estadounidense el F-35, el KJ-500 es un digno rival del norteamericano Boeing E-3 Sentry (Centinela), siendo este último una aeronave de alerta temprana y control aerotransportado (AWACS, por sus siglas en inglés).

El sistema de alerta rápida que se encuentra sobre la cúpula de radar, montado encima del fuselaje del KJ-500, puede ser utilizado para vigilancia, reconocimiento y recogida de información general, conforme a las indicaciones del fabricante del avión.

Por ello, dicha capacidad puede ser más útil en el mar del Sur de China, donde muchas naciones reclaman derechos ancestrales o territoriales de diferentes islotes y arrecifes de coral.

El referido despliegue del avión espía en la base aérea de Hainan permitirá a China, de alguna manera, vigilar de cerca los movimientos militares de los otros países que se disputan la soberanía de las islas del archipiélago Spratly, como Filipinas.

Si se desatara un conflicto bélico regional en el mar del Sur de China, este escenario podría arriesgar el paso seguro de los buques comerciales que crean 5 billones de dólares en valor económico anual.

En julio de 2016, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya dictaminó que Pekín no tenía reclamaciones legítimas sobre las islas en las Spratly (llamadas Nansha por China), una consideración obviada por Pekín, ya que sigue construyendo islas artificiales en dicha aérea, en las que se divisan claramente estructuras que albergarían misiles antiaéreos.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here