Inicio España Dos años de “cambio”, dos años de engaño en la enseñanza valenciana

Dos años de “cambio”, dos años de engaño en la enseñanza valenciana

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En el País Valenciano, donde tenemos un ejemplo de lo que la clase trabajadora podría esperar de un futurible gobierno central “de progreso”, debemos destacar la complicidad del “Gobierno a la Valenciana”, modelo para la “nueva política” y el reformismo en todo el Estado, con las políticas de recortes y privatización de la enseñanza pública impuestas tanto desde los diferentes gobiernos centrales como desde los anteriores Consells.

La lista de incumplimientos y seguidismos de las políticas del PP por parte del ejecutivo del Botànic en los dos años que llevan instalados en el gobierno, incluso en aspectos menores que no implicarían incremento del gasto, es larga: apenas han realizado un recorte cosmético en la concertación del bachillerato mientras la han incrementado en otros niveles educativos; excepto en 1er curso de primaria, el número de alumnas/os por aula permanece invariable; continúan realizándose en Julio los exámenes de recuperación, antes tan criticados por profesorado y sindicatos afines al actual gobierno; el inicio de curso a comienzos de septiembre ya no encuentra respuesta, pese a que intuimos que las temperaturas continúan siendo igualmente elevadas; el incremento de las horas de dedicación del profesorado de secundaria, así como los maestros de primaria que fueron suprimidos, todavía no se han revertido; y en las Universidades públicas valencianas el estudiantado paga exactamente las mismas tasas antiobreras que con el PP.

El recientemente aprobado Decreto de Plurilingüismo (Decreto 9/2017, de 27 de enero, del Consell) es segregacionista, clasificando los centros en “avanzados”, “intermedios” o “básicos” en función del número de horas impartidas en inglés, valencià o castellano, generando diferentes modelos de colegio incluso dentro del sistema público. Ante la probable escasez de profesorado cualificado para esta docencia plurilingüe y la incapacidad de generar suficientes plazas del nivel “avanzado”, aquellas familias con mayor acceso a la información y mayores recursos económicos y culturales serán quienes copen dicho nivel, reproduciendo y ampliando las diferencias sociales desde el mismo momento del ingreso en el sistema educativo. Además, no garantiza la competencia lingüística en valencià en más de la mitad del sistema educativo valenciano, incumpliendo la “Llei d’ús i ensenyament del valencià” de 1983.

La actual Conselleria d’Educació mantiene la apuesta por la conversión del estudiantado de Formación Profesional en mano de obra gratuita y ha dado un nuevo impulso a la FP dual, firmando en enero de 2017 un convenio con Bankia para el fomento de esta forma de explotación disfrazada de formación.

La manipuladora implantación de la jornada continua en Primaria, sólo en las escuelas públicas, está generando conflictos en la comunidad educativa y puede acabar produciendo un trasvase de alumnado hacia la enseñanza privada.

A día de hoy, el profesorado interino continúa sin cobrar sexenios. El “Govern”, con la aquiescencia de las burocracias sindicales mayoritarias, plantea escalonar su cobro hasta 2020, a pesar de la multitud de sentencias que reconocen el derecho al cobro retroactivo de todos los sexenios no pagados, sentencias recurridas por la propia Conselleria.

En su papel de engañaobreros, la coalición de vieja y nueva socialdemocracia (PSOE-Compromís con apoyo parlamentario de Podemos) utiliza la excusa de la financiación para continuar aplicando políticas contrarias a las necesidades de nuestra clase. Enfrente tendrán a las y los comunistas, que sabemos que los intereses de la enseñanza pública no pueden ser conciliados con los de la privada que la parasita, que dentro de la UE será imposible mantener servicios públicos de calidad (cerca de un tercio de los presupuestos de la Generalitat Valenciana van directamente al pago de una deuda creciente y de sus intereses), y que no pretendemos “recuperar” la educación que teníamos antes del inicio de los últimos recortes y privatizaciones, asociados a la crisis estructural del capitalismo, porque dicho sistema educativo nunca estuvo al servicio de la clase trabajadora. La construcción de un sistema educativo democrático, radicalmente distinto al burgués en sus objetivos, estructura y funcionamiento, que dignifique la vida de los individuos a través del conocimiento científico, las artes, el deporte, y el cultivo de la solidaridad de clase e internacionalista, debe ser el núcleo de cualquier proyecto revolucionario.

Comité del País Valencià del PCPE

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