Compartir

“Estados Unidos se está poniendo nervioso y está intentando demostrar su presencia y defender y registrar los objetivos militares que teoréticamente son una amenaza para ellos”, opina el experto, que dice que esta es la razón principal por la que los estadounidenses ya no llevan a cabo operaciones a gran escala y se ocupan de la defensa aérea y de la aviación.

El experto revela que la coordinación es prácticamente inexistente.

“Por una parte y por su cuenta actúan por separado los comandantes de la coalición, encabezada por Estados Unidos, y por la otra tienen lugar las negociaciones mientras que el Senado y el Congreso estadounidenses viven en su mundo. No son nada congruentes. El Ejército no piensa en las negociaciones. Los militares tienen sus propios problemas”, dice Smirnov a Sputnik.

Es más: Estados Unidos no entiende del todo qué ha venido a hacer a Siria, prosigue el experto.

“Hay ciertos elementos [que recuerdan] a la Guerra Fría, pero no llegaría a comparar lo que pasó en Corea, en Vietnam o en Cuba con lo que está ocurriendo actualmente. Lo que pasa aquí es que los americanos tienen un problema, y es que no entienden qué están haciendo en Siria”.

Smirnov afirma que Estados Unidos no tiene intereses concretos en el país y que no puede permitirse irse de Siria así como así.

“No pueden irse de allí sin perder la autoridad y sin desprestigiarse. Por eso se ven obligados a reaccionar de cualquier forma a lo que esté pasando”.

El 20 de junio, el dron sirio Shaheed-129 de fabricación iraní fue derribado por un caza estadounidense cerca de la localidad siria de Al Tanaf. El día anterior, dos oficiales de Estados Unidos habían informado a la CNN de que un caza de combate norteamericano F-15E había derribado a otro dron a 55 kilómetros de la zona de reducción de tensión. Según uno de los oficiales, el dron “se vio como una amenaza”.

El 18 de junio, la coalición liderada por Estados Unidos destruyó otro avión de la Fuerza Aérea Siria, un Su-22, en las proximidades de la localidad de Al Raqa. La excusa consistió en asegurar que el avión no tripulado estaba bombardeando posiciones de las Fuerzas Democráticas de Siria y calificaron el derribo como “un acto de defensa”, a pesar de que desde Damasco aseguraron que el dron participaba en una operación contra Daesh (grupo terrorista proscrito en Rusia y en otros países).

El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso ha criticado las acciones de Estados Unidos. El Ministerio de Defensa ruso ha calificado sus actividades en Siria de “una agresión militar directa” y ha suspendido la cooperación con Washington tras los incidentes aéreos.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here