Tras seis años de guerra, los enemigos de Siria han fracasado a la hora de arrebatar el control del Sur de ese país a Damasco y, de hecho, las tropas sirias están avanzando en toda la región con la conquista de Daraa como principal objetivo en la actualidad. Entre los principales factores del fracaso de los terroristas y sus patrocinadores están la resistencia del Ejército sirio y las diferentes agendas de los enemigos de Siria, que a menudo chocan entre sí.

No es un secreto que hay una implicación militar de EEUU en el Sur y que existe una presencia de asesores norteamericanos y británicos en la frontera entre Siria y Jordania, un hecho que ha complicado la situación sin cambiar el balance de poder, en especial después de los éxitos del Ejército sirio y sus aliados.

El Ejército sirio alcanzó recientemente la frontera iraquí cerca de Al Tanf, en el área del triángulo entre Jordania, Siria e Iraq, bajo la vigilancia de las tropas estadounidenses situadas allí y a pesar de los esfuerzos de EEUU para detener este avance

Rusia, por su parte, también desempeña un papel importante en el Sur mediante sus ataques aéreos y la creación de una base en esta área, en lo que ha sido visto como una advertencia a EEUU y sus intenciones. Una fuente de seguridad siria describió la situación en el Sur diciendo que la actuación del Ejército sirio había hecho fracasar el proyecto de división de Siria e impedido a los grupos armados y a sus patrocinadores tomar el control de la zona. También ha llevado a muchas partes a buscar vías para restaurar sus contactos y relaciones con el Estado sirio.

Jordania y las facciones del sur

En estos años, los estados anti-sirios han fracasado a la hora de unir a los grupos armados en el Sur en un solo proyecto. La multiplicidad de fuentes de financiación, como Qatar y Arabia Saudí y el Moq (el centro de coordinación de las actividades terroristas en Jordania) y la entrada subsiguiente del Pentágono, la CIA e Israel redujeron la posibilidad de un proyecto unificado de los grupos. Estos chocaron entre sí por el poder, la financiación, los despojos de la guerra, las acusaciones de negligencia y las alegaciones sobre responsabilidad por los fracasos.

Finalmente, Jordania recurrió a cortar la financiación de los terroristas en el Sur al comprobar que tales militantes ya no eran un rival para el Ejército sirio a pesar del apoyo con armas y dinero y de las operaciones aéreas de EEUU, que atacó tres veces al Ejército sirio y sus aliados para proporcionar un respaldo a los grupos terroristas.

Aunque Jordania amenazó con intervenir directamente en el Sur de Siria bajo una fuerte incitación israelí, bajo el pretexto de impedir la presencia de Irán y Hezbolá en la región, lo cierto es que, a través de la mediación rusa, Jordania expresó su deseo de devolver al Ejército sirio el control del punto fronterizo de Nisib y reabrir así una importante arteria económica entre Siria y Jordania.

El cese del apoyo jordano y el conflicto que divide a Qatar y Arabia Saudí ha ahondado las divisiones entre los grupos armados y recientemente, una veintena de ellos manifestaron su intención de boicotear la próxima conferencia de Astaná

Al Nusra ataca Al Baaz

Por su parte, el Frente al Nusra y algunas facciones han estado librando una batalla abierta contra el Ejército sirio en el distrito de Al Mashiyah, en la ciudad de Daraa, durante más de tres meses sin lograr ningún progreso.

Hace unos días, Al Nusra abrió una batalla contra el Ejército sirio en la ciudad de Al Baaz, en Quneitra, con el objetivo de controlarla. Junto con Jan Arnabeh, las dos ciudades tienen el mayor número de residentes en Quneitra, cerca de los Altos del Golán ocupados por Israel. Sin embargo, las pérdidas sufridas por Al Nusra en los pasados dos meses y en la batalla de la ciudad de Al Baaz ascienden a varios centenares y esto ha afectado enormemente a su capacidad para luchar en futuras batallas frente al Ejército sirio. Una fuente similar ha señalado que estas batallas han resultado ser para Al Nusra tan letales como la que tuvo lugar hace dos meses en el norte de Hama.

Si el Frente al Nusra hubiera tenido éxito en la batalla de Al Baaz, el gran beneficiario habría sido Israel, que podría haber creado una zona colchón cerca de los Altos del Golán ocupados. Sin embargo, las defensas del Ejército sirio lograron absorber las ofensivas de los militantes en la ciudad de Al Baaz y causaron enormes bajas a los terroristas en vidas y equipos. Todo ello ha venido además a poner de manifiesto la estrecha relación entre los grupos terroristas e Israel.

De este modo, seis años después del estallido de la guerra siria en la provincia de Daraa, el Estado sirio y sus aliados han recuperado la iniciativa y el Ejército avanza en todo el Sur de Siria, respaldado por las fuerzas populares. Hoy, ningún acuerdo en el Sur que no garantice la administración de estos territorios por el Estado sirio será aceptado. En ausencia de un acuerdo tal, la victoria militar del Ejército sirio en la región será sólo cuestión de no mucho tiempo.

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