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MOSCÚ (Sputnik) — La República Checa no ve necesario acoger bases militares extranjeras, incluidas las de EEUU, afirmó en una entrevista con Sputnik el embajador checo en Moscú, Vladimír Remek.

“Las autoridades actuales consideran que no hay necesidad de tener bases extranjeras en nuestro territorio”, dijo.

El embajador señaló que semejante postura la mantiene el Partido Socialdemócrata que es una de las formaciones gobernantes en la República Checa y que considera que “no son necesarias bases militares algunas, en particular estadounidenses”.

El vicepresidente de EEUU Mike Pence durante la campaña presidencial llamó a desplegar el escudo antimisiles estadounidense en la República Checa y Polonia.

La primera infraestructura del escudo antimisiles de EEUU en Europa del Este, el sistema estadounidense Aegis Ashore, entró en servicio a mediados de mayo de 2016 en la base rumana de Deveselu, a unos 600 kilómetros al oeste de la península de Crimea.

EEUU planea construir para 2018 otra infraestructura similar con radares y misiles interceptores en Polonia, en la base de Redzikowo, a unos 180 kilómetros del enclave ruso de Kaliningrado.

Agregó que las sanciones de la Unión Europea (UE) contra Rusia son una herramienta poco constructiva que solo empeora la situación de la gente común, declaró el embajador de la República Checa en Rusia.

“Mi opinión personal es que las sanciones no son constructivas en principio (…) por lo general, lo único que acompaña las sanciones es el deterioro de la situación de la gente común”, expresó el diplomático.

Puso como ejemplo las sanciones de Estados Unidos contra Cuba, con las que Washington “prácticamente no logró nada en casi medio siglo”.

Remek recordó que la Embajada checa está preparando una vista del presidente Milos Zeman a Rusia.

“Espero mucho que esa visita pueda contribuir a mejorar el entendimiento mutuo”, manifestó.

Al mismo tiempo, descartó que las relaciones entre Rusia y la UE puedan mejorar de manera repentina en un futuro cercano.

“Sin embargo, es obvio que hay que trabajar en ello”, dijo.

Añadió que no cree que de Rusia parta una amenaza para la Unión Europea.

Al constatar que hay personas que dicen que la Federación Rusa entraña un peligro para la Unión Europea, el diplomático señaló que tiene otro punto de vista.

“Cuando trabajé en el Parlamento Europeo (de 2004 a 2013) siempre compartí el punto de vista de que debemos edificar unas relaciones proyectadas a la cooperación, a facilitar los contactos humanos, y es lo que estoy haciendo ahora en el puesto de embajador”, señaló al contestar a la pregunta de si cree, como otros políticos europeos, que de Rusia podría partir una amenaza para la República Checa y para la Unión Europea en su conjunto.

Las relaciones entre Moscú y Occidente empeoraron a raíz de la situación en Ucrania y la adhesión de Crimea a Rusia tras un referéndum celebrado en marzo de 2014, en el que más del 96% de los votantes avaló esta opción.

El embajador checo en Moscú aboga por mantener los suministros de gas a través de Ucrania en aras de defender la seguridad energética de la Unión Europea (UE).

“En lo que se refiere a la diversificación de las vías de tránsito de energía, resulta importante que esa diversificación sea real, y no se trata de cambiar una vía por otra, por eso los suministros de gas a través de Ucrania resultan imprescindibles para la seguridad energética de Europa”, dijo el diplomático.

Remek subrayó que el proyecto del nuevo gasoducto Nord Stream 2 debe corresponder a la legislación de la UE.

Ucrania renunció desde 2015 a comprar gas ruso, aunque sigue actuando como país de tránsito.

El proyecto Nord Stream 2 prevé el tendido de dos tuberías de gas con capacidad para 55.000 millones de metros cúbicos anuales, que se extenderían desde la costa rusa hasta Alemania por el fondo del mar Báltico.

Su trazado es casi paralelo al del primer gasoducto del mismo nombre puesto en servicio en 2011.

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