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Darío Herchhoren. – Una de las tantas mentiras, descalificaciones, injurias que se vertieron y todavía se vierten contra Stalin, es que era un antisemita y persiguió a los judíos. Solo falta decir que se comía a los niños judíos crudos. Pero ¿por qué ese ensañamiento con Stalin? La respuesta hay que buscarla en su enorme compromiso con la revolución socialista, con la clase obrera de todo el mundo, y con su insobornable defensa de los principios del socialismo, y seguramente porque derrotó al nazismo y llevó la bandera de la URSS victoriosa desde los Urales hasta el Adriático.

Lo de los judíos y su persecución en la URSS, es sin duda una de las mayores monstruosidades que se dijeron de Stalin, y que se desmiente con el hecho de que en 1926, por iniciativa del propio Stalin se crea en el lejano oriente soviético una república judía en Birobiyan, que linda con la región china de Manchuria, y que existe a la fecha de hoy, y que alberga a aproximadamente 70.000 habitantes.

La política de Stalin con respecto a los judíos perseguía un doble objetivo. Por un lado quería contrarrestar la propaganda sionista que había impulsado Teodoro Herzl fundador del sionismo, y que preconizaba la vuelta de los judíos a Palestina expulsando a los palestinos de sus tierras; y por otro, permitir a los judíos de la diáspora contar con un estado propio dentro de la URSS, donde estaban a salvo de persecuciones y “pogromos” que los habían diezmado.

Si tenemos en cuenta que en 1926 cuando se crea Birobiyan la URSS estaba recién saliendo de la guerra civil y de la agresión sufrida por los ejércitos imperialistas que había penetrado en la URSS para destruirla, nos daremos cuenta de la enorme generosidad que mostró Stalin hacia los judíos invitándolos a venir y a instalarse en la URSS en pie de igualdad con los demás pueblos que habitaban el país.

Pero hablemos de Birobiyan y sus inicios. El territorio está en la frontera de la URSS con Manchuria, y en sus inicios estaba casi deshabitado. Era la tundra con sus veranos muy cálidos y sus crueles inviernos con temperaturas de 20 grados bajo cero. En ese tiempo la región fue visitada por una de los arquitectos que formaron la famosa Bauhaus alemana, que diseñó las ciudades, la estación de ferrocarril del famoso transiberiano, las escuelas y otros edificios públicos que se fueron alzando a medida que crecía el número de habitantes. En su plaza mayor hay una “menorá” (candelabro de siete brazos típico de la cultura judía) y una estatua de Lenin, que sigue presidiendo la plaza.

El idioma oficial es el yidish (una deformación del alemán que hablaban los judíos de Europa oriental) y el ruso. Todos los documentos oficiales se redactan en los dos idiomas, y la estación de ferrocarril tiene sus carteles en ambos idiomas. En Birobiyan conviven judíos y rusos en forma absolutamente pacífica y son muchos los rusos que han aprendido el yidish, que se escribe con caracteres hebreos. En este momento se está produciendo una verdadera invasión de judíos que provienen de Israel, escapando de la política agresiva de la entidad sionista, y como medio de proteger a los hijos para que no hagan el servicio militar. Esta es la obra del tirano, déspota, dictador y asesino Stalin.

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