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Un total de 12.037 niños se ven forzados a realizar quehaceres del hogar y laborales de trabajo al mismo tiempo.

En Argentina viven 8.965.801 niños y adolescentes, de los cuales 715.484 menores de edad están obligados a realizar alguna actividad laboral no convencional, es decir 9,4 por ciento de los niños realizan actividades domésticas, trabajos de casa y actividades “autoconsumo” (venta de productos que ellos mismos elaboran).

Según una encuesta presentada por el Ministerio de Trabajo durante la IV Conferencia Mundial sobre la Erradicación Sostenida del Trabajo Infantil, 260.860 (4,3 por ciento) de personas menores de 15 años desempeñan trabajos del hogar, 209.397 (3,7 por ciento) de adolecentes y niños hacen alguna actividad de mercado, mientras que 142.704 ( 2,8 por ciento) se dedica actividades de autoconsumo.

Cifras alarmantes

Existen 33.147 millones de niños que alternan los quehaceres del hogar y laborales de trabajo; 30.861 de infantes son obligados asumir la responsabilidad económica de sus familias; y 26.478 deben distribuir su tiempo entre las ocupaciones del hogar, la elaboración de productos y las ventas callejeras de los mismos.

La encuesta realizada en todo el país, incluyendo zonas urbanas y rurales, determinó que un total de 12.037 niños se ven forzados realizar todas estas actividades al mismo tiempo.

Deserción escolar

Siete de cada 10 niños (68 por ciento) que viven en la ciudad no asisten al colegio y el 5,7 por ciento de ellos realiza algún trabajo forzado, 3,5 por ciento hacen trabajos en el hogar y 3,2 por ciento hacen actividades lucrativas, mientras que el 1,7 por ciento produce y vende productos para ganar dinero.

En el campo o zonas rurales la cifra arrojada de menores de edad que no reciben ningún tipo de educación académica es de 11,9 por ciento, el 10,1 de ellos tiene que trabajar obligatoriamente.

Explotación infantil

Los menores de edad que se ven en la obligación de realizar labor de trabajo infantil, deben someterse a horarios de trabajo extenuantes, en el caso de quienes están en las zonas urbanas, las jornadas son de 36 horas por semana.

La cuarta parte de los niños y adolescentes ( un 23,5 por ciento) que realizan tareas productivas en las ciudades destinan entre 10 y 36 horas a esas labores, un porcentaje que se eleva 27,7 por ciento para los niños y adolescentes de zonas rurales.

Asimismo, 41,3 por ciento de los niños urbanos trabaja tres y diez horas por semana y 39,9 por ciento en las áreas rurales, según datos del sondeo realizado entre octubre del 2016 y septiembre del 2017.

En el 2004 la última vez que el Gobierno de ese país hizo la Encuesta Nacional, el estudio arrojó que 496.318 niños hasta los 13 años trabajaban en Argentina.

En el mundo, 152 millones de niños son subordinados al trabajo infantil, además más de 25 millones de personas mayores de edad son víctimas de trabajo forzoso incluyendo 7,5 millones de jóvenes menores, según la Organización Internacional del Trabajo.

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