ONU (Sputnik) — Los expertos deberán visitar el lugar del accidente y recoger las pruebas para investigar los ataques químicos, según un proyecto de resolución que Rusia presentó ante la ONU.

“Asegurar por completo un modo imparcial, independiente y profesional para realizar las investigaciones basadas en las pruebas verdaderas, verificadas y confirmadas que se recogerán durante las visitas al lugar [del supuesto ataque químico]”, dice el documento.

El proyecto de resolución presentado por Rusia el 23 de enero ante el Consejo de Seguridad de la ONU subraya la necesidad del trabajo de expertos en el lugar del accidente.

Además, según se desprende del documento, es necesario considerar todas las posibles versiones, conservar las pruebas materiales y interrogar a los testigos en el lugar del accidente.

Se supone que las pruebas recogidas a distancia deberán conservarse hasta que sea posible realizar una investigación a gran escala y de calidad en el lugar en el que tuvo lugar un ataque químico.

Si los expertos se ven en dificultad de llegar al lugar del accidente, el jefe de la OPAQ deberá notificar con anterioridad al secretario general de la ONU para que avise de los problemas al Consejo de Seguridad.

China apoya esta iniciativa, declaró un representante chino en la reunión de la ONU.

“China apoya una investigación de accidentes minuciosa que permita sacar conclusiones, resista a la verificación de lo sucedido y ayude a abrir expediente penal contra los responsables”, dijo el representante y añadió que “en ese contexto China saluda el proyecto de resolución de Rusia”.

Afirmó que China agradece a Rusia sus esfuerzos centrados en la resolución del problema de uso de armas químicas en Siria y expresó la disponibilidad de Pekín de participar en las consultas.

“Esperamos que los miembros del Consejo de Seguridad participen de modo constructivo en las consultas y que se llegue a un consenso sobre esa cuestión”, señaló.

Por su parte, Francia se mostró dispuesta a analizar la iniciativa de Rusia sobre la investigación de ataques químicos en Siria, declaró el embajador francés ante la ONU, François Delattre.

“Analizaremos esas propuestas “, dijo.

El 23 de enero el Consejo de Seguridad de la ONU convocó una reunión tras las denuncias sobre un supuesto ataque químico en Guta Oriental.

El 22 de enero pasado los Cascos Blancos y el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) acusaron a las tropas sirias gubernamentales de un supuesto ataque en Guta Oriental que afectó a más de 20 personas.

El pasado 4 de abril las fuerzas gubernamentales fueron acusadas también por la oposición siria de un ataque con armas químicas en la ciudad de Jan Sheijun de la provincia de Idlib que provocó 80 muertos y 200 heridos.

Las autoridades sirias declararon que jamás usaron armas químicas contra civiles ni terroristas y que todo el arsenal de agentes tóxicos fue retirado del país bajo el control de la OPAQ.

El Mecanismo Conjunto de Investigación de la ONU y la OPAQ presentó a finales de octubre al secretario general de la ONU su informe sobre dos supuestos ataques químicos: el uso de sarín en Jan Sheijun el 4 de abril de 2017, y el de gas mostaza en Umm Hawsh del 15 al 16 de septiembre de 2016.

El informe responsabilizó a Damasco del primer caso, y al grupo terrorista Daesh (proscrito en Rusia), del segundo.

Rusia rechazó las conclusiones del informe del Mecanismo ONU-OPAQ argumentando las deficiencias de su metodología.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here