El Movimiento de Pensionistas de Bizkaia han celebrado en Bilbao una movilización que ha arrancado pasadas las 18.00 horas desde el Ayuntamiento y que ha finalizado en la Plaza del Sagrado Corazón. La marcha se ha sumado a la desarrollada 30 minutos antes en Donostia y a la acontecida durante la mañana en Gasteiz.

Durante el recorrido por las principales calles de Bilbao, los participantes en la manifestación, que portaban numerosas ikurriñas y banderas republicanas, han coreado gritos de ‘manos arriba esto es un atraco’, ‘no nos moverán’, ‘no queremos parches’, ‘esta lucha la vamos a ganar’ o ‘pensionistas aurrera’, a la vez que han reclamado “unas pensiones dignas” de 1.080 euros.

Tras una pancarta en la que se podía leer ‘Pensiones públicas digas. O,25% no’, la manifestación ha contado con el apoyo de movimientos sindicales y estudiantiles y supone una previa de la movilización anunciada para el próximo 26 de mayo, también en Bilbao. También se han podido ver entre los participantes en la manifestación a representantes políticos, como el secretario general de Podemos Euskadi, Lander Martínez, o el parlamentario de EH Bildu Iker Casanova.

Entre gritos de “no falta dinero, sobran ladrones” y consignas contra el Gobierno del PP y pidiendo la dimisión del presidente, Mariano Rajoy, al que han acusado de “ladrón”, la movilización de protesta ha concluido con la lectura de un comunicado en el que el Movimiento de Pensionistas ha valorado la respuesta dada por la ciudadanía a sus convocatorias.

Tras advertir de que la defensa de las pensiones públicas “afecta a toda la sociedad, mayores y jóvenes”, los portavoces del movimiento han incidido en que también abarca a “todos los territorios, tanto en el País Vasco como en el conjunto del Estado”.

En este sentido, se han congratulado de que con sus movilizaciones han conseguido que “las pensiones entren en la agenda política”. “Si se cumple lo acordado en la negociación de los Presupuestos Generales del Estado, lograremos aplazar dos años la imposición del nefasto 0,25% y la aplicación del llamado índice de revalorización de las pensiones. Además se retrasa hasta el 2023 la aplicación del factor de sostenibilidad, programado para reducir drásticamente las pensiones del futuro”, han destacado.

En esta línea, han incidido en que este “logro, todavía insuficiente”, prueba que “merece la pena luchar y nos anima a continuar hasta alcanzar los objetivos previstos” entre los que han situado recuperar con carácter definitivo el índice de subida de las pensiones según la carestía de la vida, evitando de ese modo la pérdida de poder adquisitivo.

Lograr una pensión mínima garantizada de 1.080 euros mensuales, que evite a las personas jubiladas caer en la exclusión social y que reduzca tanto la brecha de género entre mujeres y hombres como la diferencia entre pensiones bajas y altas, así como derogar las últimas reformas laborales y de pensiones y anular el factor de sostenibilidad han sido el resto de objetivos que se han fijado.

A su juicio, “las mejoras conseguidas no están consolidadas” por lo que “puede volver la amenaza del 0,25%”, lo que hace que tengan “más razones que nunca para proseguir la lucha”.

Tras señalar que las pensiones “no deben estar sometidas a los intereses partidistas del gobierno de turno ni de la oposición”, han recordado que, tras la reunión del Pacto de Toledo y del debate de los Presupuestos Generales del Estado, dentro de tres semanas, volverán a manifestarse “con la firme voluntad de hacer realidad nuestros derechos”.

Por ello, han resaltado que la convocatoria del próximo 26 de mayo será también un llamamiento dirigido desde Euskadi y Navarra “a todos los pueblos del Estado, para defender conjuntamente, desde ahora y para siempre, pensiones públicas dignas, garantizadas y blindadas, es decir, con plenas garantías legales”.

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