Manifiesto de constitución en Madrid
PLATAFORMA DE SOLIDARIDAD CON NICARAGUA Y EL FRENTE SANDINISTA

El pasado viernes 29 de junio, reunidas en Madrid diversas organizaciones, decidimos constituir una Plataforma de Solidaridad con Nicaragua y el Frente Sandinista. Esta Plataforma tiene como finalidad hacer frente a la agresión imperialista que, al igual que ha ocurrido en otros países latinoamericanos, trata de derrocar a un gobierno legítimo mediante la ruptura del orden constitucional por medio de alguna forma de Golpe de Estado.

Lo que ocurre en estos momentos en Nicaragua se enmarca dentro de una ofensiva regional para hacer retroceder los procesos progresistas y/o revolucionarios de la región. Es un nuevo episodio de guerra imperialista en América latina.

Durante los años ochenta el fracaso de las políticas neoliberales en toda América Latina dio lugar a un cambio de signo en toda el área. Al tiempo que las élites latinoamericanas eran derrotadas electoralmente, perdía influencia Estados Unidos en el dominio y control de los recursos y las instituciones de toda la zona. Se pusieron en marcha proyectos revolucionarios, reformistas y antiimperialistas al servicio de los pueblos y Estados Unidos vio peligrar lo que siempre ha considerado su “patio trasero”.

El intento por recuperar la región colocándola de nuevo al servicio de sus intereses imperialistas es lo que dio lugar al golpe militar contra el presidente hondureño Manuel Zelaya, lo que ha favorecido los “golpes parlamentarios” contra Dilma Rousseff en Brasil o Fernando Lugo en Paraguay, la judicialización de la política encarcelando a Lula da Silva, el intento de encarcelar al expresidente de ecuador Rafael Correa, la guerra económica contra Venezuela… En cada país latinoamericano Estados Unidos y sus aliados europeos han desarrollado lo que sus manuales de contrainteligencia denominan “guerras de baja intensidad”, proyectos de desestabilización, golpes blandos, contrainsurgencia, etc.

En Nicaragua, las violentas movilizaciones, las acciones de grupos armados paramilitares y el rechazo al diálogo siguen el mismo esquema que las “guarimbas” en Venezuela, que fueron creadas y financiadas con el objetivo de quebrar la legalidad institucional y derrocar al gobierno bolivariano.

La agresión a Nicaragua se enmarca pues en una ofensiva regional de largo alcance con el fin de restaurar gobiernos conservadores dóciles que impongan una agenda neoliberal y restauren la lógica de acumulación capitalista sin ningún obstáculo.

Desde la Solidaridad y el Internacionalismo consideramos que lo que está ocurriendo en Nicaragua ha de ser analizado de la siguiente forma:

1) Desde el pasado 18 de abril se ha desatado una OFENSIVA IMPERIALISTA, de acuerdo con la oligarquía nicaragüense, que supone una OPERACIÓN GOLPISTA Y DE DESESTABILIZACIÓN política de Nicaragua, cuyo objetivo es derrocar al gobierno legítimo sandinista. Esta violencia callejera, que destruye e incendia instituciones y asesina ciudadanos, sigue la misma matriz de la violencia desatada contra el gobierno democrático de Nicolás Maduro en la primavera de 2017, y pretende lograr a través de la violencia lo que no ha sido capaz de lograr en las urnas.

2) En Nicaragua hay un gobierno popular y democrático encabezado por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) que en las últimas elecciones presidenciales obtuvo un 70% de apoyo popular. La derecha nicaragüense está dividida en 6 partidos políticos, todos ellos llamados liberales, que ocuparon sus escaños y han ejercido la oposición con normalidad. Daniel Ortega es el presidente legítimo y democrático de Nicaragua, y así ha sido reconocido internacionalmente desde 2007.

Contra lo que dice la propaganda del oligopolio mediático, Nicaragua es una democracia normalizada, y prueba de ello es que en la Mesa por la Paz y el Diálogo que se ha creado para acabar con la violencia, la primera exigencia de la derecha es “la convocatoria de elecciones anticipadas”, lo que implica un reconocimiento de la legalidad institucional y electoral.

3) Desde que democráticamente recuperó el gobierno, el Frente Sandinista ha puesto en marcha políticas sociales que han conseguido: la reducción de la pobreza del 42,5% al 24,9%, y con ello reducción de la desigualdad; 98’4% escolarización; disminución en un 60% en el índice de mortalidad infantil; no se han privatizado ni bienes ni servicios, se ha puesto en marcha la producción de energía renovable en un 53%, la cobertura eléctrica es del 92,5%, se ha subsidiado la energía y el transporte; se ha puesto en marcha el Proyecto Hambre Cero; el Programa Merienda Escolar (1 millón de niños beneficiados) y el Programa Vivienda Digna.

A pesar de que, como en el resto de la zona, los prejuicios, el patriarcado, el machismo y las jerarquías religiosas constituyen obstáculos importantes para los avances de los gobiernos progresistas en el campo de la igualdad de género; el gobierno sandinista ha conseguido índices altos de paridad e inclusión de la mujer: se han cubierto más del 50% de participación en todos los cargos públicos tanto de elección directa como indirecta, más del 50% de las ministras y viceministras en el país son mujeres, al igual que las alcaldesas, vicealcaldesas, concejalas, etc. De igual manera los múltiples proyectos de restitución de derechos, como el proyecto HAMBRE CERO, TITULACIÓN DE TIERRAS, han tenido su efectividad gracias a que el gobierno colocó como eje principal y beneficiaria a la mujer con un papel prioritario y protagónico política y económicamente.

4) Hasta el 18 de abril pasado, Nicaragua era el país más seguro de la región y el segundo país menos violento de américa latina. La policía en Nicaragua se encuentra entre las que tienen menores índices de corrupción del mundo; y goza de excelente articulación con su comunidad, lo que ha permitido ser un muro de contención al narcotráfico, que azota otros países de la región centroamericana. El Gobierno del Frente Sandinista acuarteló las fuerzas policiales durante más de
un mes con el fin de evitar la confrontación. En este sentido, la mayoría de los ataques han sido auto infringidos, con el fin de culpabilizar y crear el bulo de la existencia de grupos “parapoliciales”; y solo en casos extremos se vio obligado, como se hubiera visto obligado cualquier gobierno del mundo ante la extensión de la violencia terrorista, a un uso legítimo de la fuerza frente a la violencia terrorista. Valga como ejemplo el secuestro de dos camiones cisterna llenos de combustible en Jinotepe por parte de un grupo terrorista, que intentaron hacer estallar junto al cuartel de la Policía acuartelada.

Ha sido precisamente el presidente Daniel Ortega el que ha dicho estar dispuesto a que comisiones internacionales investiguen y evalúen el uso de la fuerza por parte del Estado, y si hubieren existido excesos policiales se reconocerán y asumirán responsabilidades. Fue esta propuesta la que ha ocasionado en múltiples ocasiones el recrudecimiento de la violencia por parte de la oposición y el levantamiento de sus delegados en la mesa de diálogo.

5) Cuando el gobierno nicaragüense pone en marcha la Reforma del Seguro Social aparecieron legítimas movilizaciones contra esta medida. Pero inmediatamente junto con estas movilizaciones aparecieron grupos de encapuchados que portaban armas largas, morteros y pistolas, que levantaron barricadas (‘trankes’) en las principales ciudades del país con el objetivo de lograr el caos social. Todas las evidencias apuntan a que se trata de una fuerza organizada paramilitar.

Estos grupos quemaron ayuntamientos, escuelas, autobuses, hospitales, sedes del Frente Sandinista, e incluso personas. Las imágenes de estos grupos violentos llenan las redes sociales, pero los grandes Medios de Comunicación las han ocultado, acusando intencionalmente al gobierno sandinista de los asesinatos y destrozos cometidos por la violencia callejera. Un efecto importante de esta violencia alimentada desde las oligarquías internas y desde el exterior es el daño irreparable
a la economía nicaragüense. Desde la solidaridad y el internacionalismo ponemos en contexto y en historia los acontecimientos que sacuden actualmente a Nicaragua y DENUNCIAMOS:

– La manipulación de los grandes MEDIOS DE COMUNICACIÓN, funcionales al imperialismo y a la oligarquía nicaragüense, QUE DIFRAZAN la VIOLENCIA TERRORISTA y la INJERENCIA EXTERNA, de represión del Estado para justificar la promoción del derribo del gobierno sandinista.

– Denunciamos que esta última arremetida imperialista, tiene mucho que ver con el anuncio hace cuatro años por parte del gobierno sandinista, del proyecto de un CANAL INTEROCEÁNICO en Nicaragua. Este proyecto, que iba a desarrollarse con varias empresas extranjeras, entre ellas una china, amenaza claramente los intereses comerciales y geoestratégicos de EEUU en la región, y está en la base de la nueva ofensiva imperialista contra Nicaragua.

APOYAMOS que la salida a la crisis social y política creada en Nicaragua es la PAZ, y en este sentido consideramos la mejor vía para lograrla la COMISIÓN DE PAZ Y DIÁLOGO propuesta por el gobierno, y en la que participan empresarios y sindicatos, oposición política, estudiantes, Iglesia.
Dicha comisión ha sido creada con el objetivo de alcanzar la paz y la normalidad a través del diálogo nacional entre las principales fuerzas políticas, sociales, económicas y religiosas del país.

Por todos estos motivos, y en coherencia con nuestros principios antiimperialistas, revolucionarios e internacionalistas nos constituimos en Madrid como PLATAFORMA EN SOLIDARIDAD CON NICARAGUA Y EL FRENTE SANDINISTA.

Nuestra tarea será articular un Plan de Acción que incluya actividades de denuncia de las injerencias imperialistas en Nicaragua y de respaldo al gobierno legítimo del Frente Sandinista en defensa de su Soberanía e Independencia. Así mismo trataremos de contrarrestar la campaña mediática que criminaliza a los gobiernos progresistas de la región con el fin de aislarlos y permitir una intervención
armada, un golpe de Estado o el derrocamiento de gobiernos legítimos.

2 COMENTARIOS

  1. Efectivamente es una forma de desestsbilizar la zona, ahora tocó a Nicaragua, como no pueden con Venezuela, ni con Cuba, se ensayan con Nicaragua, al igual que hicieron con otros. En 1979 los sandinistas lograron derrocar a Anastasio Somoza, Nicaragua padecía una dictadura brutal, con la llegada del FSLN el país empezó a tener aires de libertad y de conocimiento, se estableció una política de alfabetización masiva, enfoque en los servicios públicos, como la sanidad, y la igualdad de género. Desde 1981, el gobierno sandinista tuvo que hacer frente a la Contra de contrarrevolucionarios. Ahora bien, Nicaragua empezó a sufrir una serie de alteraciones políticas entre los revolucionarios como fueron Eden Pastora, etc. la intromisión de la iglesia tampoco aportó cosas que ayudaran a la conquista revolucionaria como tal en en este país, si reconocer que la guerrilla era inexperta, sin conocimientos y sin que pudiera mucho que prosperar, etc.

    En estos momentos que el capitalismo sigue dando coletazos por su sufrimiento agonizante, se ensaña con países, como Nicaragua, país pequeño con pocas defensas atice en venganza y con incapacidad de sometimiento a los anteriormente citados alegando el imperialismo miserias como siempre llevando a una parte del pueblo hácia posiciones erroneas en contra de los avances que hicieron en su dia los sandinistas, es po ello que el mundo se tiene que volcar a favor de la defensa del gobierno de Daniel Ortega para evitar por todas que el imperialismo yankee y la UE. logren entrar y saquear los recursos naturales de Nicaragua.

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