Germán Veloz Placencia

BIRÁN, Cueto.– Un profundo análisis en el que de seguro Fidel habría querido participar fue protagonizado por los trabajadores del Complejo Histórico de Birán, escenario de la asamblea que inició el proceso de consulta popular del Proyecto de Constitución.

Desde el comienzo, los asistentes, entre quienes también se encontraban integrantes del colectivo laboral de la Casa de la Cultura del asentamiento de Birán, dejaron claro que asistían a un momento trascendental por el hecho de que cubanas y cubanos tienen la oportunidad de convertirse en constituyentes mediante las formulaciones de adiciones, supresiones y modificaciones de lo que se propone llevar a la nueva Carta Magna de la nación.

Muestra de la amplia participación de los ciudadanos fueron las numerosas intervenciones, entre ellas las de Lázaro Castro, director del Complejo Histórico, quien valiéndose de lo planteado en los Artículos 21 y 23 sobre las formas de propiedad, hizo énfasis en el concepto de integralidad del nuevo articulado en cuanto a la legalidad.

Con esa visión, aseguró, se ordenan y controlan mejor numerosas medidas dictadas por los cambios operados desde los días severos del periodo especial hasta los que están en marcha como resultado de la actualización del modelo económico y social necesario para el país.

En cuanto al Artículo 70, que define las obligaciones de los hijos hacia los padres, aunque fue auxiliado por las reflexiones de juristas que asistieron al debate con el fin de hacer aclaraciones, entre ellas la referida a que la Constitución solo recoge preceptos generales, insistió en dotarlo de mayores especificaciones, como plasma al abordar las obligaciones de los padres hacia los hijos.

Sus reflexiones, dijo, están motivadas por razones humanistas, así como por los problemas a resolver a partir del progresivo envejecimiento de la población cubana.

Antonio López, historiador y guía del Complejo Histórico, reconoció lo avanzado de la constitución propuesta al contemplar el matrimonio como la unión voluntaria concertada entre dos personas con aptitud legal para ello, pero mostró preocupación por el tema de la posible adopción de niñas o niños en casos de personas del mismo sexo.

Al respecto, la diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular, Esther Dupón, reflexionó acerca de las justas y objetivas modificaciones que se incluirán en el Código de la Familia y en otras regulaciones que defenderán, como siempre ha ocurrido, los derechos de los infantes.

También abundaron las precisiones sobre los derechos individuales, sociales, económicos y culturales.

La reunión fue el resumen de una mañana que se inició plena de dinamismo y emociones, una vez que en el complejo Histórico, bajo un frondoso árbol, con el fin de celebrar el cumpleaños 92 de Fidel, se reunió la mayor parte de los varios cientos de jóvenes que acamparon durante la noche anterior en los alrededores y disfrutaron hasta la llegada de la madrugada del concierto especial ofrecido por el Grupo Moncada en la comunidad de Birán.

Si todos los presentes mostraron alegría, sin duda alguna la mayor satisfacción se apreció en los rostros del cerca de medio centenar de muchachas y muchachos que recibieron de manos de Ernesto Santiesteban Velázquez, primer secretario del Partido Comunista de Cuba en Holguín, y de otros dirigentes, los carnés que atestiguan la pertenencia a la Unión de Jóvenes Comunistas.

Ese grupo recibió la felicitación del primer secretario de la organización juvenil en Holguín, Gelkis del Toro, quien resaltó el compromiso de la joven generación con el Comandante en Jefe Fidel Castro, de quien destacó la coherencia de sus ideas y acciones revolucionarias, así como la enseñanza de mantener la unidad para garantizar las conquistas del socialismo y la soberanía e independencia de la nación.

Otro instante emotivo fue la presentación de la cuarta edición del libro Cien Horas con Fidel. Acto seguido, numerosos ejemplares de esta obra del destacado intelectual Ignacio Ramonet fueron puestos a la venta, lo que resultó del agrado de quienes adquirieron los ejemplares.

Tras adquirir uno de los libros, ­Annalie Rondón Vázquez, ­estudiante de Medicina, comentó a este diario que había leído detenidamente la primera edición, pero no podía dejar de adquirir la que mostraba en sus manos, porque incluía precisiones que no se pueden pasar por alto. «Es un valioso regalo que me hice un día inolvidable dedicado al Comandante en Jefe», aseguró.

El proceso de consulta es expresión del carácter democrático y participativo del Estado revolucionario. Foto: Juan Pablo Carreras Vidal

EL PUEBLO: ÓRGANO CONSTITUYENTE DE LA NACIÓN

El proceso de consulta es expresión del carácter democrático y participativo del Estado revolucionario y constituye un ejercicio del poder soberano del pueblo, devenido en órgano constituyente de la nación, lo que nos distingue favorablemente de otros procesos desarrollados en diversos países.

Esta particularidad representa una alta responsabilidad de todos los ciudadanos en el estudio del proyecto y en la participación en la consulta popular, así como en cada una de las propuestas que se realicen.

Ha de tenerse presente en todo momento que la Constitución es una norma que establece principios y valores esenciales y mínimos, lo que implica no abarcar y expresar en detalle todos los ámbitos de la vida política, económica y social.

Todas las propuestas y sugerencias que se formulen serán oportunamente valoradas.
Los cubanos debemos estar ­conscientes del compromiso que implica, para las generaciones presentes y futuras, la nueva Constitución de la República, forjada por el pueblo para dar continuidad a la Revolución y al socialismo.

Más que nunca están vigentes las palabras del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el acto de entrega de la Constitución de la República de Cuba (1976): «Una de las cosas que nos preocupa y que debe ser de una preocupación perenne, es que (…) la Constitución que nosotros hagamos se cumpla rigurosamente. No podemos tener o aprobar uno solo de esos preceptos que no se aplique rigurosamente».

Fuente: Introducción al análisis del Proyecto de Constitución de la República durante la consulta popular.

DEL ARTICULADO

ARTÍCULO 21. Se reconocen las formas de propiedad siguientes:

a) socialista de todo el pueblo: en la que el Estado actúa en representación y beneficio de este como propietario.

b) cooperativa: la sustentada en el trabajo colectivo de sus socios propietarios y en el ejercicio efectivo de los principios del cooperativismo.

c) mixta: la formada por la combinación de dos o más formas de propiedad.

d) de las organizaciones políticas, de masas y sociales: la que ejercen estos sujetos sobre sus bienes.

e) privada: la que se ejerce sobre determinados medios de producción, de conformidad con lo establecido.

f ) personal: la que se ejerce sobre los bienes que sin constituir medios de producción contribuyen a la satisfacción de las necesidades materiales y espirituales de su titular.

La ley regula lo relativo a estas y otras formas de propiedad. El Estado estimula aquellas de carácter más social.

ARTÍCULO 23. Son de propiedad socialista de todo el pueblo: las tierras que no pertenecen a particulares o cooperativas integradas por estos, el subsuelo, las minas, los recursos naturales tanto vivos como no vivos dentro de la zona económica exclusiva de la República, los bosques, las aguas y las vías de comunicación.

Estos bienes son inalienables, imprescriptibles e inembargables, por lo que no pueden trasmitirse en propiedad a personas naturales o jurídicas.

La trasmisión de otros derechos sobre estos bienes se hará previa autorización del órgano u autoridad facultada, conforme a lo previsto en la ley, y siempre que se destinen a los fines del desarrollo del país y no afecten los fundamentos políticos, económicos y sociales del Estado.

La propiedad socialista de todo el pueblo incluye otros bienes, cuyo régimen legal se define en la ley.

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