El Presidente cubano recibió a los médicos en el Aeropuerto Internacional José Martí. Foto: Estudios Revolución

Alejandra García Elizalde.— El Presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez recibió en las primeras horas de la mañana de este viernes a los más de 200 galenos cubanos que arribaron a la capital provenientes de Brasil, como parte de la decisión de Cuba de no continuar en el programa Más Médicos. Este es el primero de los grupos que están por llegar en los próximos días, como parte del retorno paulatino de los más de 8 000 médicos que ofrecían servicios de salud en esa nación sudamericana.

Ustedes regresan hoy siendo más que médicos, porque en Brasil no solo salvaron vidas, también aliviaron los dolores del alma de un pueblo necesitado, solo con la entrega de amor, cariño y asistencia médica, explicó Díaz-Canel, tras el arribo del vuelo de Cubana de Aviación al aeropuerto internacional José Martí, a las 5:30 a.m.

Este ha sido un encuentro cargado de emociones, reconoció el mandatario. Cuando los vi llegar pensé en las miles de historias que cada uno trae consigo. ¡Cuántos sentimientos y vivencias! La actitud que han asumido en estos años de servicio enaltece al pueblo cubano, señaló.

Al verlos, comentó, pensé en Fidel, pues estamos próximos a la víspera de un aniversario más de su desaparición física. El ejemplo que han demostrado en estos años de sacrificios, hace posible el propósito nuestro de que sus ideas y ejemplo perduren. Darles a ustedes la bienvenida a casa es también un homenaje para el Comandante en Jefe.

«Ustedes demuestran que un mundo mejor es posible», dijo Díaz-Canel.

Por su parte, el titular del Ministerio de Salud Pública, José Ángel Portal, dio una «calurosa bienvenida a la Patria, aunque en realidad ustedes nunca se fueron, sino que se llevaron a Cuba consigo hasta los rincones más apartados de Brasil, hasta el nordeste árido y pobre, hasta la selva amazónica y hasta el interior de las barriadas satélites que esconden la miseria en las grandes ciudades.

«Sabemos que los acompaña un sentimiento de pesar por todo lo que dejan atrás, por el paciente al que había que darle seguimiento, por la comunidad que comenzaba a cambiar sus indicadores de salud, y también porque les preocupa qué pasará con los brasileños que quedarán sin atención médica. Así nos enseñó a pensar y actuar el líder histórico de la Revolución, Fidel Castro», resaltó Portal.

Para el Presidente cubano, la decisión de Cuba de no proseguir en el programa Más Médicos es una respuesta digna, valiente, que enaltece los principios de nuestra Revolución.

Era imposible que quedáramos de brazos cruzados ante un Gobierno soberbio, incapaz de entender que nuestros médicos llegaron a su país movidos por el impulso de servir al pueblo, atender su salud y su alma, no con el fin de ganar dinero.

Para ese Gobierno todo es una mercancía y esa no fue la condición por la que fueron los miles de médicos cubanos. Ustedes fueron a Brasil defendiendo su vocación humanista, algo que no se paga con el dinero de todo el mundo. Fueron a cubrir plazas que otros médicos brasileños no quisieron, ni quieren ocupar, y llegaron a lugares donde incluso sus pobladores nunca habían recibido asistencia médica, señaló Díaz-Canel.

La posición reaccionaria del recién electo presidente Jair Bolsonaro ha vuelto vulnerable a una parte de su
población, arriesgando lo más preciado que tiene todo ser humano, su salud, comentó. Sin embargo, «Cuba nunca abandonará a Brasil, ni a ningún otro país del mundo».

Al acto asistieron, además, los miembros del Buró Político del Partido Roberto Morales Ojeda, vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros; y Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores; así como Víctor Gaute López, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido y directores nacionales y funcionarios del Ministerio de Salud Pública, entre otros.

Historias que conmueven

«En el municipio donde ofrecí mis servicios pude ver a muchas familias carentes de atención médica.

Recuerdo a los ancianos, niños, a cada persona que atendí con mucho cariño. En más de una ocasión me dijeron que solo los médicos cubanos eran capaces de mirar a sus pacientes a los ojos mientras los atendían, de darles un trato humilde y cercano», contó la doctora María Suárez Suárez, durante el acto de bienvenida, en nombre de los cientos de colaboradores de la salud que arribaron a la Isla en las primeras horas de este viernes.

En Brasil pude apreciar cómo los médicos cubanos, desde el momento en que llegamos a los pueblos, la mayoría de ellos en zonas intrincadas y de difícil acceso, alejados de las grandes ciudades, nos convertíamos en su única esperanza. Para muchos pobladores de algunos municipios, éramos toda la asistencia médica que habían recibido en su vida, aseguró.

Hoy regresamos a Cuba con la satisfacción de haber servido a un pueblo entrañable, con experiencias que nos servirán para la vida, y con la certeza de haber cumplido con nuestro deber, dijo.

Por otro lado, la doctora Yuri Montero contó a la prensa que «volví a Cuba porque era mi deber. Aquí está mi hijo, toda mi familia. En el tiempo que estuve lejos, atendí a una comunidad de aproximadamente 5 000 personas, en un municipio de difícil acceso del estado de Minas Gerais. Aunque creé fuertes lazos con todos mis pacientes, no puedo más que estar feliz por volver a mi tierra y a mis seres queridos».

Luego de que Bolsonaro colocara en tela de juicio nuestra profesionalidad, y, además, impusiera condiciones a la Isla para la permanencia de Cuba en el programa Más Médicos, supe que la decisión de retornar sería inevitable. Este primer traslado fue un éxito, muy organizado y sin contratiempos, dijo, por su parte, la joven doctora Yamisleydi Guerra.

Dejar Brasil es desgarrador, contó a Granma Yarima Lastres, especialista en Medicina General Integral y una de las 200 colaboradoras que retornó este viernes a la Isla.

«Lo más preciado que traje conmigo, fue un sencillo presente, hecho a mano por uno de los habitantes de Rio Negrinho, un pueblito ubicado a 40 kilómetros del estado de Santa Catarina, al sur del país».

Lo más preciado que traje conmigo fue un sencillo presente, contó a Granma Yarima Lastres, especialista en Medicina General Integral. Foto: Ariel Cecilio Lemus

Apenas tuvimos tiempo de despedirnos. «Él solo pudo hacer con mucha premura este pequeño detalle de orfebrería, un sonajero fino, en forma de corazón, con pequeñas piedras incrustadas al cuerpo, típicas de esa zona del Brasil –contó mientras lo sostenía en sus manos–. Me pidió que lo entregara a nuestro Gobierno, como muestra de agradecimiento por la atención que recibió de los médicos cubanos», dijo sonriendo.

Foto: Estudios Revolución
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