Pobladores durante el homenaje.

En la comunidad que lleva el nombre Fidel Castro, a más de 200 kilómetros de Maputo, capital de Mozambique, se celebró un emotivo acto de homenaje al Comandante en Jefe, para el que se movilizaron cientos de pobladores y en el que mostraron sus bailes tradicionales niños, jóvenes, mujeres y hombres, a propósito del segundo aniversario de la desaparición física del líder de la Revolución Cubana.

Durante su visita a Mozambique en 1977, hace 41 años, Fidel declaró que ese pueblo podía contar siempre con la amistad y la cooperación fraterna de Cuba.

Tras esa histórica visita, el primer presidente de la nación africana independiente y libre del poder colonial portugués, Samora Moisés Machel, decidió bautizar una aldea del distrito de Chongoene, provincia de Gaza, con el nombre de Fidel Castro.

La comunidad está ubicada justo en la provincia donde nació Machel, la misma provincia donde nacieron Eduardo Mondlane, fundador del FRELIMO, y Joaquim Chissano, segundo presidente de la república y hoy presidente honorario del FRELIMO. Es muy singular que los mismos habitantes de la aldea se identifiquen a sí mismos con el gentilicio “fidelistas”.

El miembro del Secretariado del Comité Central, José Ramón Balaguer Cabrera, que encabeza una delegación del Partido Comunista de Cuba de visita en el país africano, dijo a los asistentes: “Ustedes saben que Fidel es el líder histórico de la Revolución Cubana, y tenemos el deber de contribuir a que conozcan su pensamiento, su obra, sus ideas y el porqué de la especial hermandad entre Samora Machel y él”.

“La hermosa historia de relaciones de amistad con Mozambique data de las luchas de este heroico pueblo por su independencia contra el colonialismo encabezada por su líder indiscutible, Samora Moisés Machel. Las relaciones se han mantenido de manera excelente y en estos momentos se desarrollan y fortalecen, como expresión de la voluntad política de ambos partidos, pueblos y gobiernos”, agregó.

Y continuó su intervención con una enseñanza de Fidel: “Y si las Revoluciones tienen muchas flores hermosas, la flor de la solidaridad humana; la de sacrificarse por los demás, por los demás en su patria y aun fuera de su patria, es la más hermosa de todas”.

“Ese principio ha guiado la conducta de los cubanos a lo largo de 60 años de Revolución, fue y es el que explica la ayuda y colaboración de cientos de miles de patriotas de diversos sectores de la sociedad cubana a los pueblos del Tercer Mundo y de manera especial a los hermanos africanos, y mozambiqueños en particular”, concluyó.

Durante el homenaje se entregó un donativo de libros y materiales relacionados con la vida y obra de Fidel e hicieron uso de la palabra el líder comunitario y los primeros secretarios del Partido Distrital, del Comité Provincial de Gaza, así como el secretario de organización del Comité Central del FRELIMO, quienes coincidieron en destacar el importante papel de Cuba en las luchas por la liberación de los pueblos africanos y de Mozambique en particular, donde la impronta de Fidel, su humanismo y solidaridad siempre estuvieron presentes.

También estuvieron en el homenaje el embajador de Cuba en Mozambique, Pavel Díaz Hernández, y Ángel Arzuaga Reyes y Miriam Morales Palmero, vicejefe y funcionaria del Comité Central del Partido.

José Ramón Balaguer presidió el acto de homenaje.
Los habitantes de la aldea se identifican a sí mismos con el gentilicio “fidelistas”.

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