Elliott Abrams durante una rueda de prensa en el Departamento de Estado de EE.UU., el 25 de enero de 2019. Manuel Balce Ceneta / AP

Elliott Abrams, un controvertido político neoconservador y exdiplomático con un historial sórdido en América Latina y Oriente Medio, fue nombrado como enviado especial del Gobierno de Trump para Caracas, con el fin de encabezar la «restauración de la democracia» en Venezuela. Se espera que Abrams coordine todos los esfuerzos diplomáticos de EE.UU. para reemplazar al presidente Nicolás Maduro con el autoproclamado presidente Juan Guaido, reconocido por Washington, la OEA y varios miembros de la UE.

El nombramiento de Abrams, anunciado el viernes por el secretario de Estado Mike Pompeo, es algo sorprendente para algunos expertos políticos y medios de comunicación: el presidente Donald Trump rechazó en 2017 su candidatura para ser subsecretario de Estado al enterarse de que Abrams lo había criticado.

Además, el exdiplomático tiene un historial oscuro en América Latina y Medio Oriente, con ventas de armas prohibidas, el apoyo a las guerrillas y gobiernos sanguinarios y mentiras al Congreso.

«Dejé este edificio hace 30 años esta semana, por lo que es muy bueno estar de vuelta», afirmó Abrams el viernes a los periodistas en el Departamento de Estado. «Esta crisis en Venezuela es profunda, difícil y peligrosa, y estoy ansioso de ponerme a trabajar en ello«.

Venta de armas a Irán para financiar guerrillas en Nicaragua

Como secretario de Estado adjunto de derechos humanos de la Administración Reagan en la década de 1980, Abrams apoyó a los dictadores respaldados por Estados Unidos en Guatemala, El Salvador y Honduras en sus campañas de represión, incluidos los escuadrones de la muerte.

También participó en el escándalo Irán-Contra: altos funcionarios del Gobierno de Reagan, a pesar de la prohibición del Senado, autorizaron la venta de armas al Gobierno iraní durante la guerra de Irán-Irak. Luego usaron los ingresos de estas ventas para financiar el movimiento armado Contra nicaragüense, creado por EE.UU. para atacar al Gobierno sandinista.

El diplomático finalmente fue declarado culpable de mentir al Congreso sobre el caso Irán-Contra, pero fue indultado de inmediato por el presidente George H.W. Bush. En la década de 1990, Abrams se convirtió en miembro fundador del Proyecto para el Nuevo Siglo Americano, un grupo de expertos neoconservadores con ideas belicistas.

Arquitecto de la guerra en Irak y el golpe contra Chávez

En 2001, volvió al Gobierno estadounidense y fue nombrado director del Consejo de Seguridad Nacional del presidente George W. Bush. Abrams ejercía una fundamental influencia en la política de EE.UU. en Medio Oriente en ese momento, y fue uno de los arquitectos de la guerra de Irak de 2003.

Además, jugó un papel clave en el intento de golpe de Estado de 2002 en Venezuela contra el presidente Hugo Chávez, dañando la relación entre Washington y Caracas después de que el complot finalmente fracasara.

Elliott Abrams, se reúne con el primer ministro palestino Ahmed Qurie en la ciudad cisjordana de Abu Dis, el 5 de agosto de 2004. / Ammar Awad / Reuters

En febrero de 2017, el entonces secretario de Estado, Rex Tillerson, y el yerno y asesor de Trump, Jared Kushner, tenían planes de nombrar a Abrams en el Departamento de Estado como subsecretario, pero Trump vetó la propuesta después de leer las críticas que Abrams había escrito sobre él durante el campaña presidencial de 2016.

«¿Siguen pensando que se trata de democracia y derechos humanos?»

La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, calificó el nombramiento como «un intento de Washington de introducir una gestión directa de la situación política en Venezuela, que el ‘establishment’ estadounidense considera como su futuro vasallo regional».

«La democracia fue ‘restaurada’ en Irak. En Libia, también. En Siria lo intentaron pero fracasaron o más bien no se les permitió. Y ahora en Venezuela«, aseveró la vocera en un mensaje de Facebook.

Muchos periodistas y observadores estadounidenses, incluso aquellos que apoyan el cambio de régimen en Venezuela (como Chris Hayes, de MSNBC), también quedaron desconcertados por la noticia, recordando el oscuro historial del exdiplomático en América Latina y Medio Oriente.

La candidata a la presidencia de los Estados Unidos para las elecciones de 2012 y 2016 por el Partido Verde, Jill Stein, también comentó la controvertida medida de la Administración Trump.

«Elliott Abrams, el hombre de Trump en Venezuela, apoyó a escuadrones de la muerte en América Latina, que asesinaron a miles de personas para los dictadores de derecha; mintió al Congreso para encubrir el caso Irán-Contra; lideró el intento de golpe de Estado en 2002 en Venezuela. ¿Siguen pensando que se trata de democracia y derechos humanos?», escribió Stein en Twitter.

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