Por el acrónimo UBDA se conocía a los servicios secretos yugoslavos. Encargados tanto de la seguridad interna como exterior. Fueron especialmente efectivos contra miembros del movimiento Ustasi. Pese a que las corrientes actuales nacionalistas, incluso en la misma Serbia quieran negar la mano dura de Tito contra el terrorismo croata.
Más placentera fue la estancia en España del artifice de la Croacia independiente, Ante Pavelic. Si bien fue corta y su traslado y protección por parte del régimen franquista fue motivada por las denuncias del gobierno yugoslavo contra el argentino por su amparo. El propio Ubda realizó varios atentados fallidos en el país suramericano, lo que le terminó facilitando un destino más seguro y discreto.
Que parecen interesar sobremanera si bien con una interpretación recurrente a la Justicia y gobierno alemán y resucitan cierto revanchismo revisionista colindante con el sensacionalismo en piezas como esta:
Que han servido como guía a la acusación.
Allí se produjo el crimen por el cual tanto Perkovic, como su superior inmediato Zdravko Mustac han sido condenados y encarcelados.
El asesinato de Stjepan Durekovic acaecido en 1983 en Wolfratshausen en Baviera.
El lugar del asesinato, un discreto garaje en el cual se imprimía propaganda antiyugoslava así como la violencia y torpeza de su ejecución (probablemente perpetrada por criminales contratados) hicieron entonces y ahora obviar la relevancia política de la misión para la nación balcánica.
Durekovic no era uno más de los ultranacionalistas croatas que encontraron abrigo y trabajo en Alemania.
Fue Director ejecutivo de INA, compañía petrolera de titularidad estatal ubicada en la zona croata y dálmata, aun hoy existente. Huyo a la RFA en 1982 como consecuencia de un conflicto con el gobierno yugoslavo. Este podría ser muy bien lo expuesto en el «libro» que escribió junto a Ivan Botic «Yugoslavia en Crisis» en el que se afirmaban entre otras reivindicaciones del nacionalismo croata que la gran tasa de inflación y el desempleo yugoslavo provocaban la explotación abusiva de los recursos croatas.
También se exponían los numerosos agravios y atropellos que había supuesto para el pueblo croata la creación de la República Socialista Federal Yugoslava. Ya conocemos cual fue la realidad política anterior a Tito en Croacia.
No obstante es factible pensar que lo que causó su supresión, no fue un excesivo celo por evitar la publicación del libro, sino otras razones de mayor peso.
Posibles secretos, documentación estratégica de interés nacional viendo la relevancia del cargo, sustracción de fondos , sumada a su pronta implicación como cuadro del Comité Nacional Croata que disparó todas las alarmas, hicieron de su ejecución una cuestión de estado.
En 2008 Prates fue condenado a cadena perpetua por su implicación en el asesinato de Durekovic.
Con sus superiores jerárquicos iba a resultar más complicado.
En 2009 la Oficina Federal Alemana emitió órdenes de captura contra Zdravko Musac y otros tres agentes también aún no detenidos.
El 1 de Enero de 2014, Josip Derakovbic fue detenido en Zagreb. Su juicio comenzó en Alemania a mediados de 2014. En Agosto de 2016, tanto Perkovic como Mustac fueron declarados culpables en un veredicto de primera instancia y condenados a cadena perpetua. La de Perkovic ha sido revocada por los 30 años de condena como escribí anteriormente, no así la pena de Mustac.
Ambos se declararon inocentes de los cargos ante la corte.
Se produjo la mayor crisis política en la muy estrecha relación entre ambos países, debido al caso. Unos días antes que Croacia ingresara como miembro de la UE, el gobierno croata dictó una ley que prohibía la extradicción de sus ciudadanos a terceros países por crímenes anteriores a 2002.
Esto no sólo contravenía las leyes comunes europeas sino que suponía una negativa abierta a Alemania. Tanto Musac, como sobretodo Perkovic habían seguido contando con el favor de las autoridades croatas tras la independencia, prestaron servicios al país durante la guerra de desintegración yugoslava y posteriormente. Eran parte fundamental en los nuevos servicios secretos nacionales, gozaban de contactos importantes. Perkovic ya fue protegido por el ministro de defensa croata desde 1991 hasta 1998 ( e investigado como criminal de guerra pero nunca encausado) Gojko Susak por la eliminación de otros nacionalistas croatas durante la época yugoslava.
Fuera como fuese, el enorme poder financiero alemán acabo imponiéndose una vez más y la amenaza de la Comisión Europea en la que subrayaba la violación de las leyes comunitarias que suponía la negativa a la extradición supondría acciones legales y la pérdida de los fondos para el desarrollo.
Nota del autor:
En enlace adjunto (rescatado del insustituible Semanario Serbio) relación de los atentados terroristas croatas cometidos entre 1962 y 1983.