El 6 de mayo de 2010 la bolsa de Wall Street colapsó de manera fulminante. En cuatro minutos y medio la capitalización bursátil estadounidense perdió una décima parte de su valor.

Una caída de casi el 10 por ciento en el índice Dow Jones en muy pocos minutos es un acontecimiento histórico sin precedentes, otra muestra del colapso del capitalismo estadounidense. En la jerga bursátil ha pasado a llamarse “flash crash” (hundimiento relámpago).

No se trataba de intercambios marginales en un mercado dormido a medianoche en vísperas de un día festivo, sino de volúmenes particularmente grandes de operaciones, todos en la misma dirección y a la baja.

La caída significaba que, por término medio, todas las empresas estadounidenses que cotizaban en bolsa habían perdido una décima parte de su valor, teniendo en cuenta las normas de valoración contable de Estados Unidos, lo que dista mucho de ser insignificante.

Sin embargo, lo inquietante no fue el colapso sino la manipulación posterior, porque el descenso de las cotizaciones hubiera continuado de no ser por la intervención de la SEC, el organismo que regula la bolsa en Estados Unidos.

Paralelamente a Wall Street, el Nasdaq también fue manipulado por los reguladores a pesar de que no había caído. La SEC puso las cotizaciones donde debían estar y todo ocurrió en un “flash”, un abrir y cerrar de ojos. En un mundo “matrix” no importa lo que ocurra porque siempre cabe la posibilidad de hacer como que no ha ocurrido nada. Tenemos la posibilidad de acabar con nuestros espejismos y nuestras pesadillas y crear el mundo que más nos guste.

Es algo de lo que deberían tomar buen nota todos esos pedantes que no paran de hablar del “neoliberalismo”: el gobierno de Estados Unidos intervino un mercado, la bolsa de valores, manipulando de manera oficial la cotización de las acciones para impedir su desplome, cancelando 21.000 operaciones de compraventa en firme, fijando una cotización arbitraria e introduciendo de nuevo todos los parámetros modificados en el sistema informático.

Más inquietante aún fue la catarata de explicaciones que dieron, tanto los funcionarios como los “expertos”, incluida la propia SEC, que publicó su informe oficial sobre la quiebra (1).

La culpa fue de los ordenadores, dice El Economista: “El problema vino porque la compañía [Waddell & Reed Financial] estrenó un nuevo programa de algoritmos que en lugar de efectuar esta masiva venta a largo plazo de cinco horas, tiempo medio para estas operaciones, consiguió despachar los contratos en 20 minutos”(2).

Al pobre desgraciado que utilizó aquel programa informático, Naviden Singh Sarao, le detuvieron cinco años después, porque en todo akelarre tiene que haber un chivo expiatorio siempre.

La alta política y los capos de las finanzas de todo el mundo aprobaron sin discusión tanto la manipulación como la explicación oficial posterior.

Nos toman por imbéciles. Es cierto que los programas informáticos permiten tomar decisiones mucho más rápidamente, casi de forma automática, pero eso ocurre todos los días desde hace ya bastantes años y siguió ocurriendo después, según reconoció la SEC. “Sarao estuvo manipulando el mercado durante cerca de 400 días entre los años 2010 y 2014” (3).

Los mercados no han vuelto a ser los mismos desde entonces, es decir, no son tales mercados. Los reguladores han impuesto los conocidos como “cortocircuitos” que interrumpen las operaciones de compraventa de acciones ante los “comportamientos inusuales” de las cotizaciones.

Es uno de los mejores ejemplos de eso que llaman “inteligencia artificial”: las cotizaciones se pueden disparar pero no se pueden hundir. El capital financiero es como los casinos: siempre tiene que ganar dinero. No cabe duda de que son “listos”.

Ya falta muy poco para el próximo “flash crash” y entonces no habrá ordenador que nos devuelva a este “matrix” en el que vivimos desde 2010.

(1) http://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/2492339/10/10/Las-causas-del-flash-crash-al-descubierto-la-SEC-publica-su-informe-oficial.html
(2) https://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/2492281/10/10/La-culpa-del-desplome-del-Dow-flash-crash-en-mayo-fue-de-un-broker-de-futuros.html
(3) https://elpais.com/economia/2015/04/21/actualidad/1429638598_035906.html

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