El lunes comenzó en San Diego el juicio contra Edward “Eddie” Gallagher, de las fuerzas especiales de Estados Unidos, por cometer crímenes de guerra en Irak, entre ellos el asesesinato a cuchilladas en 2017 de un adolescente que estaba detenido.

Gallagher, de 40 años de edad, era Jefe de Operaciones Especiales SEAL de la Marina. Le condecoraron como héroe de guerra y ahora le acusan del asesinato de un detenido en Irak.

El juicio comenzó ante un tribunal militar de San Diego, donde se le acusa de varios crímenes de guerra, incluido el apuñalamiento de un adolescente prisionero durante la campaña de 2017 en Irak.

Además está acusado de asesinato premeditado, al intentar matar a dos civiles con su rifle de francotirador, así como de obstrucción a la justicia.

Los hombres bajo su mando en una unidad de los SEAL o comandos de élite de la Marina de Estados Unidos dieron la alerta, alegando estar horrorizados por las acciones de su superior.

Los crímenes se cometieron en 2017 en Mosul, Irak, donde las tropas estadounidenses se desplegaron junto con las irakíes para retomar barrios de la ciudad a los terroristas del Califato Islámico.

Gallagher se enfrenta a cadena perpetua si es condenado, aunque niega todos las acusaciones en su contra. Sus abogados afirman que fue víctima de una conspiración de sus subordinados, que querían que se fuera.

Según las declaraciones leídas en la audiencia preliminar en noviembre del año pasado, algunos miembros del pelotón Alpha comandado por Gallagher estaban tan molestos por su comportamiento que manipularon su rifle de francotirador para hacerlo menos preciso y dispararon varios tiros de advertencia para asustar a los civiles antes de que su jefe tuviera tiempo de apretar el gatillo.

Gallagher se jactaba del número de personas que había matado, dice el informe de investigación.

En mayo de 2017 las fuerzas irakíes capturaron a un terrorista herido, que parecía tener unos 15 años. Mientras un médico atendía al joven, Gallagher se acercó y sin decir palabra apuñaló al prisionero varias veces en el cuello y el pecho con un cuchillo de caza.

Unos minutos más tarde, Gallagher y su comandante reunieron a los miembros del comando que estuvieron presentes en el asesinato para tomar una sesión de fotos cerca del cuerpo, como si fuera un trofeo de caza.

El criminal sigue siendo considerado como un héroe de guerra y un grupo de parlamentarios hizo campaña para su liberación, transmitida por el popular canal de televisión Fox News.

Recientemente Trump expresó su propia preocupación por el procesamiento de Gallagher y otros soldados estadounidenses acusados de crímenes de guerra, sin excluir su indulto.

Se espera que el juicio dure de dos a tres semanas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.