Inician en Bagdad, la capital de Irak, la procesión fúnebre del general iraní Qasem Soleimani y el iraquí Al-Mohandes, asesinados en un ataque aéreo de EE.UU.
Ha comenzado este sábado en Kadhimiya, en Bagdad, el funeral del comandante de las Fuerzas de Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, el teniente general Qasem Soleimani, y el subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), Abu Mahdi al-Mohandes, y otros combatientes, quienes cayeron mártires el viernes en un ataque con misil realizado por EE.UU.
Los iraquíes han salido a las calles en Kadhimiya para despedir a esos héroes que han desempeñado un rol clave en la lucha contra el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) y otros grupos armados en la región del Oriente Medio.
Portando fotos del general Soleimani y Al-Mohandes, así como las banderas de Irán e Irak, los dolientes han acompañado los cuerpos de los combatientes antiterroristas, mostrando así su unidad ante EE.UU.
El cuerpo sin vida del general Soleimani será trasladado mañana domingo a Irán tras procesiones fúnebres en Irak, tal y como ha informado el Departamento de Relaciones Públicas del CGRI de Irán.
En una flagrante violación de la soberanía de Irak, EE.UU. lanzó la madrugada del viernes un ataque aéreo contra dos vehículos de Al-Hashad Al-Shabi que se encontraban cerca de la terminal de carga del aeropuerto internacional Muhamad Alaa en Bagdad, capital iraquí, matando al general Soleimani y Al-Mohandes, entre otros combatientes.
Varios países regionales e internacionales han rechazado el acto brutal de Washington, ordenado directamente por el presidente estadounidense, Donald Trump, y advierten de la escalada de tensiones en la región.
Por su parte, las autoridades persas consideran el asesinato del general Soleimani por EE.UU. como el comienzo de una guerra contra Irán que tendrá “una dura venganza”. “La respuesta para una acción militar es una acción militar”, insisten.

