La vuelta del tráfico a las calles, la reapertura de comercios y restaurantes y el retorno de miles de personas al trabajo de forma presencial han sido en los últimos meses los principales signos de la mejoría de la situación epidemiológica en China. Sin embargo, la prevención sigue siendo una prioridad entre autoridades y ciudadanos y todo parece indicar que así será por mucho tiempo la nueva normalidad.








