viernes, octubre 23, 2020
Enlace externo

Amnesia histórica

Noticias populares

Vacunas rusas llegarán próximamente a Venezuela

Caracas, Distrito Capital. –En el mes de octubre o principios de septiembre llegan a Venezuela las primeras vacunas de...

Ejército ruso incrementa su presencia en el noreste de Siria

Un número de militares rusos han sido vistos dirigiéndose desde Latakia a la gobernación de Al Raqqa esta semana,...

Nueva normalidad, vieja discriminación

María Luna.— La crisis sanitaria  y el estado de alarma han puesto a prueba la permanencia de miles de...

El aniversario de la masacre de los judíos de Kiev en Babi Yar se celebró en Kiev bajo la tónica de una serie de actos oficiales de rutina, entre los cuales se encontraba una instalación artística de Ilya Jrayanovsky, director de la polémica película “Dau”, protagonizada por el Nazi ruso Tesak. Sin embargo, gran parte de la élite política ucraniana prefirió no acudir al lugar de los asesinatos y se limitó a breves posts lacrimógenos en las redes sociales.

Estas obligadas expresiones de pena han contado con una característica común: prácticamente todos los oficiales y diputados que han tratado el tema de Babi Yar no han escrito sobre quién fue exactamente quien asesinó allí a la población judía de Kiev. Han mostrado una milagrosa capacidad de no nombrar a los culpables de la masacre: los Nazis alemanes y la policía auxiliar colaboracionista, en la que servían miembros de Bukovina y Kiev de OUN, que cargan con la responsabilidad de este terrible crimen. Así que para un lector poco informado en la historia, podría parecer como si las víctimas de Babi Yar hubieran sido asesinadas por alguna mano misteriosa o si se hubieran destruido a sí mismas, como acostumbran a expresarse los patriotas profesionales ucranianos en estos casos tan incómodos como este.

“Hoy Ucrania honra la memoria de las víctimas de la tragedia de Babi Yar. La escala del desastre se ha convertido en una herida, no solo para Ucrania, sino para todo el mundo. Solo porque alguien creyó que tenía el derecho a arrebatarles sus vidas, decenas, cientos de miles de personas murieron”, escribió en Facebook Dmitry Razumkov, presidente del parlamento. Por algún motivo, no especificó quién fue ese misterioso “alguien”.

El exprimer ministro Yatseniuk hizo lo mismo. En su opinión, los asesinatos de la población judía de Kiev fueron organizados por alguna anónima persona “misantrópica” que aparentemente no tenía nacionalidad ni ideología.

“La tragedia de Babi Yar es una amarga página en la historia común de Ucrania y Europa, cuando más de 100.000 personas fueron víctimas del odio y la crueldad”, escribió la viceprimera ministra para la Integración Europea y Euroatlántica Olha Stefanishina. Lo que no nos contó es quién demostró ese odio y brutalidad en 1941, quién ordenó la ejecución de personas inocentes, quién apretó el gatillo de las ametralladores y quién enterró los cuerpos desnudos en la arena. Y la mención al común destino de Ucrania y Europa suena especialmente cínica en este contexto. Al fin y al cabo, los asesinatos fueron organizados por los Nazis, “integradores europeos” que arrastraron a Ucrania al “espacio único europeo” del Tercer Reich como una colonia que limpiar de pueblos “sobrantes”.

Los asesinos de Babi Yar no fueron mencionados en el mensaje oficial del Servicio de Seguridad de Ucrania ni en el comunicado de la embajada de Estados Unidos, que es quien define la agenda política ucraniana. Además, gran parte de los principales medios de comunicación callaron al respecto. “Por la tarde, se emitió un reportaje de cinco minutos en las noticias del canal 1+1. Y ahí también se las arreglaron para no decir quién asesinó a decenas de miles de judíos. En una ocasión apareció la palabra ocupantes, pero no sé a quién se estaban refiriendo. El Ejército Rojo también es ocupante para ellos”, escribió en Facebook el periodista Serhiy Guz, fundador del Sindicato Independiente de Prensa de Kiev.

Es un comentario irónico que acierta plenamente. Petro Poroshenko, que recientemente ha anunciado que padece coronavirus, también escribió un largo texto sobre los asesinatos de Babi Yar en el que no hay una palabra sobre los Nazis, aunque no ha perdido la oportunidad para colar una frase sobre la Rusia actual. “Nuestra tierra viene sufriendo desde hace seis años las transgresiones del agresor”, escribió el expresidente. Al mismo tiempo, sabiamente evitó condenar la agresión alemana contra la Unión Soviética, no vaya a ofender sin querer a la delicada Angela Merkel.

En la misma línea se mostró su compañera de partido Ivana Klimpush-Tsintsadze, que hizo sutiles gestos hacia Moscú. “Ahora que las autocracias vuelven a alzar la cabeza por todo el planeta, la memoria de las víctimas del Holocausto debe motivarnos a todos a acciones más decisivas”, escribió en su blog. Y tampoco mencionó que los Nazis organizaron el Holocausto.

Nada de esto es accidental, se trata de una política planteada para reescribir la memoria histórica y que está siendo implementada por representantes de la élite ucraniana. Buscan inculcar a la población ucraniana una tesis simple: “solo hay un enemigo y está en el este”. Los actos de nuestra historia están siendo gradualmente modificados en el espíritu del orwelliano principio de que “Ostasia siempre ha estado en guerra con Oceanía”. La élite ucraniana se ha escorado tan a la derecha que ya no se puede permitir criticar a los aliados de Hitler de OUN y no quiere reprochar a Alemania ni siquiera el Holocausto por miedo a dañar la santa causa de la integración europea de Ucrania.

Todo esto lleva al vergonzoso silencio sobre quién fueron los asesinos de Babi Yar. Los mitos propagandísticos, que gradualmente se implantan en la conciencia de los ucranianos, elimina la responsabilidad de los verdaderos agresores y asesinos, que ahora son considerados héroes de la nación o “socios estratégicos de Ucrania”, haciendo cargar con todas las culpas a la demonizada imagen del “Moscú comunista”. El futuro desarrollo de esta agenda es previsible y comprensible: “Hoy no han dicho que los asesinos fueron los Nazis y los nacionalistas y mañana dirán que fueron los comunistas”, escribió en Facebook el residente de Dnipropetrovsk Alexander Mitrofanov. Solo queda encontrar un pretexto formal para ello, algo que posiblemente ya se está haciendo en el ministerio ucraniano de la verdad que representa el Instituto Ucraniano de la Memoria Nacional.

DEJA UN COMENTARIO (si eres fascista, oportunista, revisionista, liberal, maleducado, trol o extraterrestre, no pierdas tiempo; tu mensaje no se publicará)

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas noticias

EE.UU. impone constantes medidas coercitivas contra Cuba

Hostilidad estadounidense en medio de la pandemia busca aumentar el costo del bloqueo, al tiempo que prohibió el ingreso de ayuda humanitaria internacional a...

Le puede interesar: