LA “ESTIGMATIZACION” DE LA POBREZA- Fenrir, militante de HERRI GORRI

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Hace unos días tuve una conversación con una persona muy ligada al asistencialismo muy a pie de calle, integrante de una asociación que trabaja con sectores en peligro de exclusión social, y me quedé impactado por algo que “soltó” como si tal cosa. Estábamos hablando de la necesidad de organizar en el barrio una recogida de alimentos y me explicó que debe acabarse la filosofía de los bancos de alimentos y la recogida de comida para repartirla entre la gente necesitada, ya que mucha gente no hace uso de estos servicios porque resulta “estigmatizante” y que había que ir a otras formas de ayuda basadas en la utilización de “bonos de consumo” para que fueran ellos mismos a comprar en los supermercados lo que consideraran más necesario.

La estigmatización de la pobreza, es un hecho. Lo que se buscaría es que la gente necesitada, gracias a los bonos de consumo facilitados desde los servicios sociales, consuman de manera normalizada y que su condición de pobres, no sea percibida por el resto. De esta manera, se evitarían “las colas del hambre”, la “vergüenza social” provocada por tener que esperar a que una entidad asistencialista, sea de la administración o del Tercer Sector ofrezca productos de subsistencia.

Lo grave de este hecho, es que hemos pasado a un nuevo estadio en el que la pobreza, se ha normalizado de tal forma que, lo necesario es que no sea un “estigma”. Cuando le rebatí a esta persona que lo que había que hacer era eliminar la pobreza y los factores que la provocan, me miró tiernamente. Fue una mirada con la que me decía, “ay, cómo se nota que eres comunista”.

Su lógica era impecable: hay pobres, y es necesario ayudarles. Si hay sectores que hasta ahora no eran pobres y ahora lo son, y por el estigma que supone el asumir esa condición, no acceden de manera cómoda y digna a los recursos que se les proporciona, el objetivo es que elimines los elementos que les ocasionan esas resistencias a pedir las ayudas existentes.

Su lógica era impecable, y mi estupor creciente. Podría suceder que en mi condición de trabajador asalariado con el valor de mi fuerza de trabajo reproducido un poco por encima de la media estimada socialmente, estuviera comprando en un supermercado junto a una persona desempleada de larga duración, pobre pero “no estigmatizada”, y que comprara lo mismo que yo… ¿es esto una nueva forma de igualitarismo, que un pobre simule que no lo es y que yo no me entere de su condición?.

Tal y como me explicó esta persona, que además vota para más señas a un partido de izquierdas, es la tendencia a seguir dentro de la administración y sus servicios sociales. Por supuesto, esto es indicativo de que la pobreza ha aumentado su incidencia entre sectores del proletariado que no esperaban encontrarse en una situación así, pero que todavía mantienen esperanzas de poder recomponer su vida como consumidores de “clase media”.

Lo que más me preocupó, es la forma en la que la pobreza está normalizándose y la forma en la que el discurso neoliberal “meritocrático” ha hecho pie. La certeza de la pobreza como elemento ya estructural del sistema, cuya gestión alimenta a un Tercer Sector creciente y profesionalizado y la búsqueda de la dignidad de ser pobre, como un grupo social como otro cualquiera, frente a la hipótesis de eliminar los factores que producen la pobreza. Así la pobreza, pareciera que es como la meteorología, inevitable. Me vino a la cabeza la juventud del barrio, mucha de ella sin más expectativas que la de un trabajo precario, sin posibilidades de emanciparse e iniciar un proyecto de vida… es decir, pobres desde el principio.

¿Hacia qué modelo social vamos? Pero lo terrible es que desde ciertos sectores del comunismo sigue manteniéndose la idea de que la pobreza es la condición para el desarrollo de la conciencia revolucionaria, cuando ni siquiera hay condiciones para defender derechos fundamentales como es el del trabajo digno. Pero sólo fue una conversación inocente.

1 COMENTARIO

  1. A pobreza não gera consciência política. A pobreza só gera a degradação do ser humano. O capitalismo moribundo quer pobres como forma de perpetuar o seu domínio porque nenhum pobre vai fazer a revolução comunista, só os comunistas a vão fazer, e não são precisos muitos.

    No capitalismo moribundo os pobres devem ser ajudados, senão morrem de fome. A humanidade dos que ajudam hoje os pobres é a certeza de que são futuros construtores do comunismo, após os comunistas fazerem a revolução.

    A componente reformista da esmola e da ajuda aos pobres é desprezável perante a necessidade da ajuda humanitária para que não morram de fome. Em cada pobre há um cidadão válido provisoriamente inoperante, talvez futuro vingativo social. A elite quer todos pobres para dominar de forma consentida através do estado e dos partidos.

    Senhas de consumo é boa ideia, no comunismo todos os humanos vão ter plafond nas senhas de consumo, que vai aumentando de dia para dia conforme o comunismo é construido. A primeira coisa é a revolução depois é construir o comunismo num país de pobres e dos cacos do estado capitalista criminoso que vai ser desmantelado até ao ultimo tijolo.

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