
El subsecretario de Estado interino de Estados Unidos, Joey Hood, en una entrevista con la televisión saudí Al Arabiya, se dirigió el viernes a los grupos de la Resistencia iraquí en tono amenazante. “Les estamos pidiendo, les estamos exigiendo, que nos dejen en paz y nosotros les dejaremos en paz”, indicó.
Las reacciones no tardaron en llegar, el secretario general del Movimiento Hezbolá Al-Nuyaba, el sheij Akram al-Kaabi, cuestionó a las autoridades de EE.UU., ¿cómo las fuerzas de la Resistencia podrán dejarlos en paz, mientras aún no se han vengado por el asesinato del comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, el teniente general Qasem Soleimani; y del subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), Abu Mahdi Al-Muhandis, entre otros combatientes que han matado y siguen matando?
“La Resistencia iraquí no les dejará en paz y permanecerá como una piedra en sus zapatos hasta la liberación de cada pulgada de la patria de su presencia y celebrará esta victoria sobre los restos de los cadáveres de sus soldados ocupantes”, afirmó el líder de Hezbolá iraquí.
Al considerar a Estados Unidos como la fuente de la mayoría de los problemas de los iraquíes, Al-Kaabi destacó que, conforme con la lógica de la Resistencia, los estadounidenses podrán sentir tranquilidad solo cuando hayan salido de Irak y puesto fin a sus “evidentes y destructivas injerencias” en los asuntos internos del país.
A su vez, Mahmud al-Rubaye, portavoz del movimiento iraquí Asaib Ahl Al-Haq —que forma parte de las Al-Hashad Al-Shabi— afirmó que las fuerzas de la Resistencia definen la presencia militar estadounidense en su país como “ocupación” y aseguran que ya no existe una base legítima para esta presencia, no solo de estadounidenses, sino también de otro país extranjero usurpador.
¿Cómo se agravaron las tiranteces?
En los últimos días, los combatientes iraquíes han intensificado los ataques contra las posiciones estadounidenses en Irak, en represalia por un bombardeo estadounidense perpetrado el 28 de junio contra las fuerzas populares iraquíes en las fronteras con Siria; un suceso que se zanjó con varios muertos en sus filas, además de acabar con la vida de varios civiles.
El ataque que caló hondo para los estadunidenses ocurrió el jueves cuando varios cohetes impactaron el jueves en la Zona Verde de Bagdad que alberga la embajada de EE.UU. provocando la activación de las sirenas antiaéreas cerca de la instalación diplomática estadounidense.