Líder religioso insta a los judíos a abandonar Alemania

Publicado:

"No quiero vivir en un país donde no se puede usar una kipá en la calle", expresó Semen Gorelik.

Noticias populares

El líder de una comunidad judía en la ciudad alemana de Brandenburgo, Semen Gorelik, aseguró que el país tiene una política antisemita que no cambiará y esto lo obliga a mudarse a Israel.

 

“Me voy a Israel y recomiendo a todos los que profesan el judaísmo que abandonen este país lo antes posible“, declaró el hombre en una misiva publicada este miércoles en un portal de noticias alemán.

Gorelik manifestó que no permanecerá en una nación donde tiene que esconderse en todas partes y en todo momento. “No quiero vivir en un país donde no se puede usar una kipá en la calle”, señaló.

Además, sostuvo que el antisemitismo es una parte inseparable de la ideología política estatal de Alemania, ya que el mismo presidente deposita ofrendas florales en la tumba del líder palestino Yasir Arafat, a quien se refirió como “asesino, terrorista y antisemita”.

Por otra parte, aseguró que el canciller alemán ha traído como refugiados a “millones de musulmanes antisemitas, quienes constantemente atacan a los judíos e instituciones judías”.

Según el líder religioso, los niños en el país europeo son criados bajo esta línea con la ayuda de “propaganda estatal antisemita y antiisraelí masiva” financiada por impuestos y tasas obligatorios.

En este sentido, asegura que Alemania “ha sustituido el judaísmo con sinagogas falsas de propiedad estatal, expulsando así al judaísmo real”.

A lo largo de su declaración, Gorelik también mencionó la experiencia de los miembros de propia familia, que llegaron como refugiados al país europeo en 1996. Desde entonces —afirma— han estado tratando de registrar una verdadera comunidad religiosa judía en la ciudad de Brandenburgo.

 

spot_img

1 COMENTARIO

  1. Cierto día, una rana, por curiosidad se metió en un caldero de agua hirviendo que estaba puesto al fuego. Al tocar el agua, salió de un salto y pensó: “He aprendido la lección, con seguridad que ya no me quemaré en un caldero de agua hirviendo”. Al día siguiente, vió como una mujer colocaba un caldero encima de las brasas y éste le salpicó. Le cayeron gotas de agua, pero eran de agua fría. Así que se metió de un salto en la olla y empezó a notar como se iba haciendo cada vez una sensación más confortable al calentarse el agua. Cuando el agua empezó a hervir, ya era demasiado tarde para la ranita.
    Esta fábula no creo que sea conocida entre las masas judías.

DEJA UN COMENTARIO (si eres fascista, oportunista, revisionista, liberal, maleducado, trol o extraterrestre, no pierdas tiempo; tu mensaje no se publicará)

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas noticias