
Las fuerzas sionistas de Israel continúan por 65 días consecutivos su ofensiva militar contra la población palestina de Yenín, en Cisjordania ocupada, como parte de su estrategia de limpieza étnica.
Este martes, tres jóvenes se sumaron a la lista de palestinos agredidos por los ocupantes. Dos de ellos experimentaron heridas por disparos en la aldea de Deir Ghazaleh, mientras otro fue brutalmente golpeado por soldados israelíes.
La entidad sionista de Israel mantiene un asedio total sobre la población palestina. Han bloqueado el acceso a las zonas arrasadas sin permitir que los residentes puedan recuperar sus pertenencias.
Las excavadoras militares continúan destruyendo las infraestructuras. Hasta el momento han destruido el 100% de las calles del campamento y de alrededor del 80% de las calles de la ciudad. Además, persisten las detenciones arbitrarias, los disparos indiscriminados y drones de vigilancia sobrevuelan la urbe y también son utilizados para lanzar explosivos.
Desde el pasado mes de enero, han sido arrestadas unas 230 personas, y unos 40.000 palestinos han sido víctimas de desplazamientos forzados en los campos de Yenín, Tulkarem y Nour Shams, muchos de ellos atrapados sin servicios básicos.
El director de operaciones de Médicos Sin Fronteras (MSF), Brice De Le Vingne, afirmó: «Esta escala de destrucción no se veía desde hace décadas».

De Le Vingne denunció que Israel niega asistencia médica a heridos y obstruye el trabajo de los técnicos sanitarios. “La gente no puede regresar a sus hogares porque las fuerzas israelíes han bloqueado el acceso a los campamentos, destruyendo casas e infraestructura”, subrayó.