
La histórica amistad entre el pueblo cubano y el vietnamita quedó evidenciada una vez más, luego de la inauguración, en el Museo de Historia Militar de ese país, de sendos monumentos erigidos en agradecimiento a la ayuda brindada por especialistas cubanos y soviéticos, y estatuas de expertos chinos y soldados internacionalistas de Laos y de Camboya.
En la ceremonia de colocación de las placas, el embajador cubano, Rogelio Polanco, expresó la unidad que caracterizó a ambos pueblos durante la defensa del territorio vietnamita, y subrayó que ese «honroso legado» nutre las excelentes relaciones entre los dos países.
La creación de estos monumentos escultóricos tiene como objetivo expresar la gratitud por el apoyo de los amigos internacionales a la causa de la liberación nacional de la patria vietnamita.
Cada grupo de estatuas fue creado teniendo en cuenta los factores históricos de las contribuciones y el apoyo de los países en las guerras de resistencia de Vietnam.
En el monumento de recordación a los expertos militares cubanos aparecen cuatro figuras: al frente, un médico atendiendo a un combatiente vietnamita herido.
El artista a cargo de la obra, Ding Bao, a manera de homenaje, procuró que el doctor tuviese una barba cerrada, «para representar en él la imagen del querido Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz».