La política de amenazas y agresiones contra los pueblos que ha desatado el imperialismo estadounidense con presidente Donald, que continúa de manera voraz, “no es un hecho aislado ni casual”, sino “la expresión contemporánea de una doctrina hegemónica y unilateral que ha pretendido subyugar a Nuestra América a sus intereses geopolíticos y económicos”, denunció la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales En Defensa de la Humanidad (REDH).
En una declaración divulgada este domingo, la REDH alerta de que “tras el vil, cobarde y artero ataque contra Venezuela, que cobró la vida de más de cien venezolanos y cubanos, y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera dama, diputada Cilia Flores, el presidente estadounidense amenaza nuevamente a Cuba”.
En esa campaña, Trump redobla “su retórica hostil y sus acciones de bloqueo contra Cuba, demostrando que su objetivo final es doblegar cualquier modelo de justicia social e independencia nacional en nuestro continente”.
Tras advertir que “la Revolución cubana, símbolo de dignidad, sigue siendo el blanco principal de su ira precisamente por su ejemplo invicto”, la REDH manifiesta en esta “hora de los hornos” su condena absoluta a “la política de guerra, presión y chantaje del Gobierno norteamericano”.
El movimiento de pensamiento y acción contra toda forma de dominación y exclusión advierte que Trump “viola todas las normas y leyes internacionales e irrespeta la historia de rebeldía y coraje de nuestros pueblos, que tiene en Bolívar y en Martí puntos cimeros en Nuestra América”.
Esta —se recalca en la declaración— “es también la hora de la claridad, de la denuncia sin ambages y de la unidad inquebrantable”.
La REDH llama a la movilización en defensa de Venezuela y Cuba, “dos pueblos que se han hermanado en sus luchas y batallas antiimperialistas, con el impulso incansable de los comandantes Fidel y Chávez” y señala que ese llamado “es un imperativo moral y político”.
“Venezuela y Cuba son hoy trincheras avanzadas de la dignidad continental. Su alianza, sellada en el espíritu de Fidel y Chávez, es un modelo único en el mundo basado en la complementariedad y la justicia”, agrega y señala que eso “es lo que el Imperio no puede tolerar, porque desmonta su narrativa egoísta y demuestra que otro mundo es posible”.
“Movilizarse en su defensa es defender el derecho de todos los pueblos a cooperar, a integrarse y a construir su propio destino sin tutelajes extranjeros. La defensa de la paz y de la soberanía contra la avalancha imperial es un deber para todas las personas honestas del mundo”, concluye la declaración de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales En Defensa de la Humanidad.


