«Este volumen de ayuda humanitaria, equivalente a más de 87.000 sacos de harina de 11,5 kg cada uno, ampliará el alcance de los programas sociales estatales y garantizará su implementación sostenible en todo el país», enfatizó.
La iniciativa se implementó mediante la cooperación entre Rusia y el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas, en estrecha colaboración con organismos gubernamentales bolivianos.

Fotos: Embajada rusa en Bolivia
En el marco del evento, el embajador de Rusia en Bolivia, Dmitri Vérchenko, sostuvo una reunión de trabajo con varios funcionarios bolivianos. Las partes abordaron aspectos prácticos de la implementación de la ayuda humanitaria y delinearon los pasos a seguir para desarrollar la cooperación.
«El evento de hoy es, ante todo, una muestra de solidaridad y responsabilidad compartida. Confirma que, incluso ante las crisis globales, Rusia sigue siendo un socio confiable que no abandona a sus amigos y está dispuesto a apoyarlos en momentos cruciales», señaló Vérchenko.
Durante el evento, los participantes realizaron un recorrido por las instalaciones de producción y almacenamiento, abarcando toda la cadena de valor, desde la recepción y el almacenamiento del grano hasta su posterior procesamiento. Se prestó especial atención a la transparencia y la eficiencia en todas las etapas del proceso.


